Illa desafía al cerco judicial: «No doblegarán al PSOE» y apunta a intereses ocultos

El president de la Generalitat defiende la presunción de inocencia de Zapatero tras los registros y las joyas encontradas. Illa asegura que la verdad se impondrá y desliza que la ofensiva judicial podría no ser casual.

El president de la Generalitat, Salvador Illa, se ha lanzado este jueves a la arena judicial con un mensaje rotundo: el cerco al PSOE no doblegará al partido. En el II Fórum Prensa Ibérica por la paz y la seguridad, Illa ha defendido la presunción de inocencia del expresidente José Luis Rodríguez Zapatero y ha deslizado que las actuaciones de la Unidad Central Operativa (UCO) de la Guardia Civil no son fruto de la casualidad.

Una defensa cerrada del socialismo

Apenas veinticuatro horas después de que los agentes de la UCO registrasen la sede madrileña del PSOE, Illa ha querido blindar la imagen del partido en Cataluña. ‘Quien piense que nos va a doblegar, se equivoca. Estamos aquí para lo que convenga’, ha espetado el president, que ya había mostrado su apoyo a Zapatero en una entrevista en La Sexta.

Con un tono más meditado que en sus declaraciones anteriores, Illa ha vinculado la identidad socialista con la resistencia frente a la adversidad. He apostado por ser socialista, que es una posición política, pero también una manera de estar en el mundo que consiste en creer en la dignidad cuando es difícil, en la justicia cuando cuesta y en la gente cuando muchos miran para otro lado’, ha afirmado.

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Las turbulencias en el PSC y la sombra de Zapatero

El PSC vive un duelo interno tras conocer que el expresidente del Gobierno, figura de consenso incluso fuera del socialismo, podría haber liderado una trama de tráfico de influencias durante el rescate de la aerolínea Plus Ultra. Según informa Crónica Global, la Unidad de Delincuencia Económica y Fiscal (UDEF) encontró joyas en la caja fuerte de su despacho, un hallazgo que ha generado un profundo malestar en Cataluña.

Ese golpe anímico se ha agravado con el registro en la calle Ferraz, ordenado por el juez Pedraz, que investiga la presunta trama que salpica a la exmilitante Leire Díez. En este clima, Illa ha tratado de mantener la cohesión de las filas socialistas y ha recordado que ‘la democracia descansa sobre el concepto de la verdad’, y que ésta ‘se acaba imponiendo siempre’.

El president, no obstante, ha dado un paso más allá de la simple defensa y ha apuntado a posibles intereses ocultos tras la ofensiva judicial. ‘Ser socialista no es ser ingenuo, sé distinguir una casualidad de lo que no lo es, una coincidencia de lo que no lo es’, ha declarado.

Quien piense que nos va a doblegar, se equivoca. La democracia descansa sobre la verdad, y esa verdad se acaba imponiendo.

¿Campaña o coincidencia? La lectura política

Las palabras de Illa no son gratuitas. En Cataluña, donde el independentismo ha denunciado durante años una ‘guerra judicial’ contra sus dirigentes, este tipo de insinuaciones adquieren un peso especial. El president, que siempre ha mostrado respeto por la justicia, ha optado esta vez por señalar la posible existencia de una estrategia de desgaste contra el PSOE, una narrativa que conecta con la experiencia del procés pero que ahora se aplica a su propio partido.

La estrategia de Illa parece clara: reforzar el eje PSC-PSOE como víctima de ataques judiciales, al tiempo que pide paciencia a la militancia y al electorado. Ha ensalzado los valores que los socialistas ‘cultivan’ desde hace ‘140 años, no 140 días’, en un intento de subrayar la integridad de la formación.

Sin embargo, el escenario es complejo: la imputación de un expresidente socialista y el hallazgo de joyas en una caja fuerte particular difícilmente se diluyen con un discurso, por enérgico que sea. Illa necesita que el tiempo le dé la razón y que la investigación no arroje nuevos elementos que agraven la crisis. Mientras tanto, ha insistido en en la necesidad de dejar trabajar a la justicia y ha apostado por que ‘la verdad se impondrá’.

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La jugada política del president tiene, además, una vertiente interna: en un PSC que podría resentirse por el desgaste de Ferraz, Illa refuerza su perfil de escudo del socialismo catalán. Pero la partida no ha hecho más que empezar, y las próximas semanas —con la posible evolución de las causas judiciales— marcarán si el discurso resiste o se convierte en papel mojado.