EN 30 SEGUNDOS
- ¿A quién afecta? A los más de 72 millones de viajeros anuales de la C-5 de Cercanías, que conecta Móstoles, Alcorcón, Leganés, Fuenlabrada y Humanes. El 29% de los desplazamientos del núcleo de Madrid.
- ¿Cuándo ocurre? Los retrasos son ya una realidad diaria. El plan de modernización, anunciado en marzo de 2026, apenas ha ejecutado 43 millones de los 1.350 previstos.
- ¿Qué cambia hoy? Las incidencias se cuadruplican, los trenes nuevos no pueden circular por falta de adaptación de estaciones, y los alcaldes del PP llevan el caso al Congreso y a plenos municipales.
El 96,8% de la mayor inversión ferroviaria prometida al sur de Madrid sigue en el papel. Tres meses después del anuncio estrella del ministro Óscar Puente, la línea C-5 acumula retrasos de hasta ocho años en su modernización y un goteo de averías que supera ya las 300 en lo que va de 2026.
Por qué los nuevos trenes de la C-5 no pueden circular todavía
En marzo, el ministro detalló 28 actuaciones repartidas entre Adif —650 millones para infraestructuras— y Renfe —700 millones para 35 nuevos trenes Stadler y la adecuación de los talleres de Móstoles—. La idea era ambiciosa: aumentar la capacidad un 60% e implantar el sistema de señalización ERTMS, el más avanzado de Europa. Sin embargo, a 2 de junio de 2026 solo se han materializado 43 millones, un 3,2% del total.
Los técnicos del sector ferroviario llevan años advirtiendo de los cuellos de botella: las obras del ERTMS acumulan ocho años de retraso, la adaptación de andenes para convoyes de 200 metros lleva cinco, y los trabajos en túneles, tres. Los trenes Stadler ya han sido entregados, pero no pueden circular por toda la línea porque ni las estaciones están preparadas para recibirlos ni los talleres de Móstoles pueden mantenerlos. Como señala el secretario de Transportes del PP madrileño, Ignacio Catalá, “los trenes no entran por las estaciones”.
Alcaldes del PP llevan la denuncia al Congreso: sin Presupuestos no hay inversión
El pasado 12 de mayo, una delegación de alcaldes del PP de Móstoles Fuenlabrada y Humanes acudió al Congreso para tachar el plan de “papel mojado” y de “inventado”. El argumento de fondo es contundente: sin Presupuestos Generales del Estado aprobados, no existe partida que respalde los 1.350 millones comprometidos. Además, critican que el Ministerio de Transportes no ha informado a los ayuntamientos ni a la Asamblea de Madrid sobre el contenido concreto de las actuaciones.
La falta de concreción inquieta cuando las cifras de incidencias se disparan. En lo que va de 2026, Cercanías Madrid ha registrado 323 averías en toda la red —una media de cinco al día—, de las cuales 54 corresponden a la C-5. Las interrupciones se han cuadruplicado desde 2019 y el año pasado cerró con un récord de 1.521 fallos.
Sin Presupuestos, el plan de la C-5 es una promesa vacía que deja a un millón de usuarios atrapados en retrasos y averías constantes.
En Alcorcón, el PP municipal ha forzado un Pleno Extraordinario para abordar la crisis de la línea. Su portavoz, Roberto Marín, califica el colapso de “día a día” para los vecinos y reclama una reunión urgente con el Ministerio. Exigen también actuaciones inmediatas en las estaciones de San José de Valderas, Alcorcón Central y Las Retamas, a las que describen como “olvidadas” por los sucesivos gobiernos socialistas y por la alcaldesa Candelaria Testa. Asimismo, piden estudiar un nuevo apeadero en Fuente Cisneros y un aparcamiento disuasorio junto a Alcorcón Central.
El precedente que nadie menciona: ocho años de retrasos y un Ministerio sin Presupuestos
El historial de retrasos en el Cercanías madrileño no es nuevo. En los últimos años, las promesas de mejora han chocado sistemáticamente con la falta de partidas concretas. El caso de la C-5 recuerda al de la conexión ferroviaria al aeropuerto de Barajas, un proyecto que lleva más de una década sin ver la luz. Ahora, el Consejo de Ministros autorizó a finales de mayo la licitación de dos contratos por 155 millones para túneles y señalización, lo que eleva ligeramente la financiación comprometida en papel, pero sigue a años luz de los 1.350 anunciados.
Desde esta redacción entendemos que, sin un Gobierno que apruebe los Presupuestos, los anuncios millonarios corren el riesgo de convertirse en meros gestos de cara a la galería. Mientras, el sur de Madrid continúa soportando una movilidad metropolitana lastrada por la falta de inversión real. Los vecinos de Móstoles, Fuenlabrada y Alcorcón merecen algo más que titulares.
