Francia prueba su sistema IA mando OTAN Francia: Arcadia como alternativa a Palantir

El sistema Arcadia, desarrollado con Mistral AI, Thales y Airbus, se probará en Polonia este mes. París quiere una alternativa soberana al Maven de Palantir que cumpla los estándares FMN y preserve la autonomía digital europea.

Francia pondrá a prueba este mes su propio sistema de mando y control con inteligencia artificial durante un ejercicio de interoperabilidad de la OTAN en Polonia. Se trata de Arcadia, una plataforma desarrollada por Mistral AI, Thales y Airbus que el Ejército francés presenta como alternativa soberana al Maven Smart System de Palantir. El general Patrick Justel, jefe adjunto del Estado Mayor del Ejército francés, confirmó el despliegue en el Coalition Warrior Interoperability Exercise (CWIX), que se celebrará del 8 al 26 de junio, según informó Defense News en una sesión informativa.

La iniciativa responde a la creciente implantación en la OTAN del Maven, un sistema derivado del Proyecto Maven del Pentágono que integra ingentes volúmenes de datos de campo e inteligencia artificial para acelerar la identificación de objetivos y la toma de decisiones. Justel fue directo: “Arcadia es nuestra respuesta a Maven”. Y añadió que el uso del software estadounidense por la Alianza plantea problemas de soberanía digital. “La pregunta es si debemos adoptar Maven a ciegas o buscar otras soluciones”, subrayó.

El sistema francés ya ha sido ensayado en maniobras como Dacian Fall en Rumanía y Orion 26 en Francia. Ahora se probará en un entorno real con aliados. En el CWIX, el Ejército galo quiere demostrar que Arcadia cumple los estándares Federated Mission Networking (FMN) que rigen la interoperabilidad aliada, algo sobre lo que París ha expresado dudas respecto al producto de Palantir. Según Justel, Maven aún no ha integrado plenamente esos requisitos FMN, mientras que Arcadia ha sido diseñado desde el inicio para alinearse con ellos.

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Palantir, por su parte, asegura que el Maven Smart System es compatible con los principios FMN y que está trabajando con la OTAN para obtener la certificación oficial. La empresa subraya que ya ha demostrado el cumplimiento de dos estándares de seguridad de datos clave para la federación. “El sistema Maven de la OTAN es compatible y permite la interoperabilidad, pero cada nación es libre de elegir qué sistema usa”, declaró Martin O’Donnell, portavoz del Cuartel General Supremo de las Potencias Aliadas en Europa (SHAPE).

La arquitectura de Arcadia se describe como altamente descentralizada, con puestos de mando conectados a servidores desplegados en el terreno en una red de malla, sin depender de una nube central remota. Este enfoque, según el general Justel, aporta resiliencia: “Si hay destrucción o pérdida de conexión, mantenemos la autonomía de lo que queda”. Además, el sistema tiene una arquitectura abierta y el Ejército francés invita a los principales actores de la inteligencia artificial a integrarse. “No queremos entrar en la lógica de dar el sistema a un fabricante y que todo pase por él, todo cerrado, que sea el dueño de los datos. Queremos un sistema abierto donde cualquier fabricante pueda enchufarse y los datos sean compartidos por todos, sin concepto de propiedad exclusiva”, enfatizó.

Un detalle relevante es el desarrollo de un modelo de lenguaje propio, denominado Berthier (en honor al jefe de Estado Mayor de Napoleón), que sirve para sintetizar información, recuperar datos operacionales y apoyar la redacción de cursos de acción propuestos, aunque las decisiones siempre quedan en manos de los mandos.

Lo que está en juego no es solo un contrato de software, sino el control de los datos operativos y la capacidad de decisión autónoma en futuros conflictos europeos.

Equilibrio de Poder

La apuesta francesa por Arcadia no es un movimiento puntual, sino un mensaje estratégico en plena renovación del vínculo transatlántico bajo la segunda Administración Trump. Muestra la determinación de París de construir una base industrial de defensa digital propia, que preserve la soberanía tecnológica europea frente a la dependencia de proveedores estadounidenses. Para Francia, el caso Maven refleja dilemas similares a los vividos con los sistemas de nube, las redes 5G o los futuros cazas: ¿hasta qué punto Europa puede confiar en infraestructuras críticas desarrolladas fuera de su jurisdicción?

Desde el punto de vista de la OTAN, la coexistencia de múltiples plataformas de IA en el campo de batalla plantea tanto riesgos de fragmentación como oportunidades de competencia. La búsqueda de alternativas a Palantir ya se extiende: el Reino Unido trabaja en un sistema propio, aunque según el coronel Frédéric Vola, jefe de la oficina de planificación y capacidad del Ejército francés, “su concepto está bien establecido, pero aún no disponen de todos los bloques tecnológicos”. Mientras, varios socios europeos han mostrado interés en Arcadia ante la falta de opciones soberanas. La frase recogida por Justel es reveladora: “Cuando hablamos con nuestros socios europeos, la reacción es: ‘bueno, hemos ido con Maven porque no había otra opción, pero si los países europeos son capaces de construir una alternativa, la elegiremos’”.

Para España, la evolución de estos sistemas de mando con IA tiene implicaciones directas. El Ejército español se moderniza con programas como la Fuerza 2035, que contempla un puesto de mando digitalizado y el uso intensivo de inteligencia artificial. La elección entre un modelo cerrado y dependiente de tecnología extranjera o uno abierto y con participación industrial nacional impactará en contratos futuros y en la capacidad de las empresas españolas de defensa —como Indra, GMV o Sapa— para integrar sus desarrollos. Moncloa y el Ministerio de Defensa deberán sopesar si conviene alinearse con la solución estadounidense o impulsar un consorcio europeo que garantice autonomía y retorno industrial.

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En un horizonte de cinco a diez años, la existencia de sistemas de IA federados y descentralizados como Arcadia podría reconfigurar la toma de decisiones tácticas en la OTAN, alejándola de una única fuente de tecnología. La certificación FMN será la llave de entrada a los futuros contratos de Alianza. Y en ese ajedrez, Francia ha movido ficha con ambición: no solo busca una alternativa a Maven, sino establecer un estándar abierto europeo. La cumbre de la OTAN de 2027 y los próximos hitos del programa CWIX marcarán el pulso de esa pugna por la soberanía digital militar.