Feijóo no descarta una moción de censura y sitúa la ‘ansiedad’ en el PSOE

El líder popular mantiene la presión sobre los socios del Gobierno mientras calma al partido: 'La ansiedad está en Ferraz'. Las citas judiciales de junio refuerzan la estrategia de no desvelar los próximos pasos institucionales.

Alberto Núñez Feijóo ha pedido este sábado calma a su partido y ha situado la ‘ansiedad’ en el PSOE y Moncloa ante el goteo judicial que acecha al entorno de Pedro Sánchez. El presidente del PP insiste en no desvelar sus cartas sobre una posible moción de censura y apuesta por mantener la presión sobre los socios del Gobierno, colectivizando el desgaste.

En la dirección nacional popular aseguran que ‘el foco está en Moncloa y en Ferraz, no está en Génova’, una frase que repiten como mantra mientras las informaciones del sumario del ‘caso Leire’ se acumulan. Apenas diez días después de la imputación del expresidente José Luis Rodríguez Zapatero, el calendario judicial del mes de junio se presenta como un ‘calvario’ para el PSOE.

El foco en Ferraz: la estrategia de no desvelar los próximos pasos

Feijóo se guarda todas las cartas. No descarta la moción de censura —’no descartamos ningún instrumento constitucional’, repiten en su equipo—, pero también deja abierta la puerta a una ‘respuesta cívica’ en la calle. De momento, la consigna es utilizar la ‘ansiedad’ que, según Génova, atenaza al Gobierno. ‘Es el momento de la ansiedad del Ejecutivo’, subrayan fuentes de la cúpula popular consultadas por Moncloa.com, que insisten en que las urnas son ‘la única salida limpia, democrática y rápida para todo esto’.

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La prudencia táctica no es gratuita. El líder popular sabe que una moción de censura sin apoyos garantizados en el Congreso —Junts y PNV ya han dado un portazo— podría descargar de presión a Sánchez y desgastar al PP. ‘Estamos tranquilos, sabiendo que el PSOE no sabe qué haremos’, añaden desde la dirección nacional.

El calendario judicial como palanca de desgaste y la presión a los socios

Junio acumula fechas clave: la audiencia preliminar de Begoña Gómez el 15 de junio, la comparecencia de Zapatero los días 17 y 18 ante el juez del caso Plus Ultra, y el juicio al hermano de Pedro Sánchez por su puesto en la Diputación de Badajoz. A eso se suma, según fuentes del partido, la posibilidad de que se impute al PSOE como persona jurídica o que se cite al propio presidente del Gobierno, que ya declaró como testigo en el ‘caso Begoña’ en julio de 2024. El viernes se conoció que la Fiscalía Anticorrupción ha pedido al juez la citación de la presidenta del PSOE, Cristina Narbona, como testigo.

En este contexto, el PP apuesta por ‘colectivizar el desgaste’. La presión se dirige ahora contra los socios parlamentarios. ‘No vale la tibieza. Hay que mojarse’, avisan en el cuartel general de los populares, que retratan a Junts y al PNV como ‘cómplices’ y ‘corresponsables’ de la corrupción que, a su juicio, rodea al sanchismo. Se trata de que el ‘viacrucis’ judicial también pase factura electoral a los aliados.

PP presión socios

La cúpula del PP reprocha a los socios de Sánchez que su única línea roja sea la financiación irregular y no otros delitos como la ‘organización criminal’ que recoge el auto del juez Santiago Pedraz. ‘Tenemos que jugar con sus nervios’, explican fuentes populares a esta redacción, convencidas de que los meses que quedan por delante pueden ser ‘la muerte a pellizcos’ del Ejecutivo.

El Eje del Poder Popular

La decisión de no precipitarse tiene lectura territorial. Los barones populares —desde Isabel Díaz Ayuso hasta Juanma Moreno, pasando por Alfonso Rueda, Carlos Mazón o Alfonso Fernández Mañueco— comparten el diagnóstico de que la ‘ansiedad’ debe permanecer en el Gobierno central. En los corrillos de la calle Génova se recuerda que la fortaleza del partido se construye sobre la gestión diaria en las comunidades autónomas, y que cualquier movimiento parlamentario que pueda ser interpretado como precipi tado o fallido erosionaría esa imagen de solvencia institucional.

La ansiedad, como insisten desde Génova, no está en el PP: está en Moncloa y se alimenta de cada nuevo auto judicial

Históricamente, el PP ha aprendido de sus propios errores. La moción de censura de 2018 contra Mariano Rajoy no logró frenar al Gobierno de Sánchez, y la experiencia de haber presentado una moción fallida en 2022 todavía resuena en la memoria de la cúpula. Feijóo, que fue candidato en aquella ocasión, prefiere ahora esperar a que la presión judicial y la erosión del bloque parlamentario debiliten lo suficiente al Ejecutivo.

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A medio plazo, la estrategia busca mantener al PP como el referente del constitucionalismo y la regeneración democrática, sin ofrecer un blanco fácil a los ataques del Gobierno. El riesgo, sin embargo, es que la paciencia se convierta en inacción y que las bases interpreten la cautela como falta de firmeza. Génova confía en que los próximos hitos judiciales —especialmente la imputación del PSOE como persona jurídica— refuercen de manera natural la posición del partido.

🏛️ El Apunte de Génova

  • Mensaje fuerza: Desgaste del Gobierno central y presión sobre los socios parlamentarios, sin desvelar los instrumentos constitucionales que se podrían activar.
  • Protagonista: Alberto Núñez Feijóo (presidente nacional del PP).
  • Próximo hito: Audiencia preliminar de Begoña Gómez el 15 de junio y comparecencia de Zapatero los días 17-18; posible imputación del PSOE como persona jurídica.