Madrid lidera el ranking de empresas innovadoras con 2.607 compañías y un incremento de facturación del 38,7%, según el Informe Regional de Empresas Tech e Innovadoras 2026. El estudio, impulsado por el Ministerio de Ciencia, Innovación y Universidades y elaborado por El Referente, confirma a la Comunidad de Madrid como el principal motor tecnológico de España.
En apenas doce meses, el número de empresas innovadoras en la región creció un 19,1%, y el empleo generado alcanzó los 44.276 trabajadores, un 21,9% más. La facturación conjunta saltó de 5.238 millones de euros a cerca de 7.270 millones, una subida que no tiene parangón en otras comunidades. La consejera de Educación, Ciencia y Universidades, Mercedes Zarzalejo, ha calificado estas cifras de “confirmación del papel de Madrid como principal destino para el capital emprendedor”.
El salto del 19% que consolida a Madrid como polo tecnológico
El informe revela una evolución relevante en la madurez del ecosistema. Las scaleups —empresas emergentes en fase de expansión— ya suman 193 compañías, generan más de 8.600 empleos y facturan conjuntamente más de 2.056 millones de euros. De media, cada una emplea a 44 trabajadores y supera los 10,6 millones de facturación. El crecimiento no se limita a las startups tradicionales: las compañías más maduras están tirando del carro.
El sector fintech sigue liderando, con 176 empresas activas y más de 1.210 millones de facturación. Le siguen el SaaS, la energía, el marketing digital, la salud y la tecnología educativa. Esta diversificación ha sido clave para que Madrid mantenga una ventaja competitiva frente a territorios como Cataluña o el País Vasco, tradicionalmente fuertes en innovación.
Inversión récord: Madrid capta uno de cada tres euros del emprendimiento español
La Comunidad de Madrid captó en 2025 más de 1.170 millones de euros de inversión en startups, lo que representa el 36,5% del total nacional. “Madrid se confirma así como el principal centro financiero y de atracción de capital para el emprendimiento tecnológico del país”, ha insistido la consejera Zarzalejo. El dato resulta aún más llamativo si se observa que el número de operaciones de inversión también ha aumentado en volumen y calidad, según fuentes del ecosistema consultadas por Merca2.es.
Esta concentración de capital tiene, sin embargo, un reverso: la dependencia de la inversión extranjera es alta, y los rebotes de los mercados internacionales pueden enfriar rondas futuras. “El reto ahora es que las scaleups madrileñas den el salto a mercados exteriores sin perder arraigo local”, señala un inversor que prefiere el anonimato. El ecosistema confía en que la inercia positiva se mantenga, pero la cautela está presente.
Madrid ha multiplicado su capacidad para atraer inversión, pero el verdadero termómetro será la sostenibilidad de estas rondas en los próximos tres años.
El análisis de Merca2.es: ¿por qué el liderazgo no se traduce aún en peso europeo?
Pese a estos números, Madrid sigue lejos de los principales hubs europeos como Londres, Berlín o París. La facturación por empresa sigue siendo inferior, y la creación de unicornios —compañías valoradas en más de mil millones de dólares— no acaba de despegar. Comparada con Barcelona, que históricamente ha sido el referente español en startups, Madrid ha tomado la delantera en captación de fondos y número de compañías, pero ambas ciudades comparten el mismo problema: la escala.
La estrategia del gobierno regional, a través de la Fundación para el Conocimiento madri+d y plataformas como Startup Radar, ha consistido en tejer una red de apoyo público-privada. Desde 2022, se han puesto en marcha líneas específicas de financiación y se ha simplificado la burocracia. No obstante, la competencia con otros territorios que ofrecen incentivos fiscales más agresivos es creciente. El próximo hito será la presentación del nuevo Plan de Fomento del Emprendimiento Tecnológico, previsto para finales de este año, en el que la Comunidad espera movilizar otros 300 millones de euros adicionales.
El dato más positivo, a juicio de de los analistas, es que la proporción de empresas que pasan de startup a scaleup está creciendo más rápido que en el resto del país. Eso sugiere que el tejido madrileño no solo suma compañías, sino que las retiene y las hace madurar. De las 2.607 contabilizadas, casi 200 ya facturan más de diez millones de euros al año. La pregunta es cuántas de ellas darán el salto a la gran liga europea. Madrid tiene los números. Ahora necesita tiempo y estabilidad regulatoria.
De momento, el camino está despejado. La región ha conseguido atraer talento y capital en un momento en que la competencia es feroz. El reto, como siempre en la economía de la innovación, no es solo llegar, sino mantenerse.

