La tuneladora Mayrit ha perforado este lunes la última capa de terreno que separaba Comillas de la futura estación de Madrid Río, cerrando un túnel de 1.116 metros que discurre por debajo de la M-30 y del Manzanares. El consejero de Vivienda, Transportes e Infraestructuras, Jorge Rodrigo, ha asistido a la operación de cale, el momento en que los dos frentes de excavación entran en contacto y se comprueba que todo está alineado con precisión milimétrica.
Por qué este túnel es mucho más que un agujero bajo la M-30
El recorrido de la Mayrit representa solo el 21 % del trazado total previsto para la ampliación de la L11, pero tiene un valor simbólico y técnico enorme: salva la principal barrera geográfica de la ciudad. La máquina ha tenido que cruzar el subsuelo de la margen derecha del río, atravesar la autovía de circunvalación y emerger en la otra orilla sin desviarse. Desde la Consejería destacan que el ritmo medio de avance ha sido de 15 metros diarios, con picos de 30 en jornadas especialmente productivas, y que la estructura ya está revestida con 656 anillos de hormigón.
Mientras tanto, las obras de las futuras estaciones de Comillas y Madrid Río avanzan al 70 %, según los datos facilitados por el Gobierno regional. El cierre de este túnel permite ahora acelerar los trabajos de arquitectura interior y la integración de los accesos en superficie.
Del barrio de Comillas a Valdebebas: la futura columna vertebral del transporte
La ampliación de la línea 11 la convertirá en el primer gran corredor diagonal de la red de Metro, trazando un arco que unirá Cuatro Vientos y Valdebebas sin obligar al pasajero a pasar por el centro. El actual tramo Plaza Elíptica-La Fortuna se prolongará hacia el norte, y las estimaciones de la Comunidad hablan de captar millones de desplazamientos anuales que hoy dependen de transbordos en Sol, Atocha o Nuevos Ministerios. Para los vecinos del distrito de Carabanchel y de Usera supone, además, dejar de estar en un ramal secundario para pasar a una arteria principal.
La L11 se convierte en la pieza que permitirá cruzar la ciudad de suroeste a nordeste sin pisar Sol ni Atocha.
El arranque de la tuneladora el pasado 26 de marzo ya había generado expectación, pero la conexión de esta semana confirma que el cronograma se mantiene sin contratiempos relevantes en este tramo. La fabricación alemana de la máquina incluyó sensores de última generación para sortear los terrenos aluviales junto al río, uno de los puntos que más inquietaba a los ingenieros.
El precedente de Madrid: otras ampliaciones que cambiaron la movilidad
No es la primera vez que la capital aborda una obra de este calado. En 2007 la extensión de la línea 3 hasta Villaverde Alto añadió seis nuevas estaciones, y Metrosur ya había conectado varios municipios del sur. Pero la L11 plantea un salto de escala: será un transversal que enlace directamente con las radiales de Cercanías y con el futuro desarrollo urbanístico de Valdebebas. La diferencia con aquellos proyectos es que ahora el foco no está en crear estaciones en el centro, sino en descongestionarlo. De hecho, la Comunidad ha insistido en que esta actuación es una de las mayores ampliaciones de la red metropolitana en décadas, orientada a que las coronas exteriores dejen de necesitar pasar por el interior de la almendra para sus desplazamientos cotidianos.
La pregunta abierta es si la infraestructura llegará a tiempo de acompañar el crecimiento previsto en los nuevos desarrollos del sureste y el norte. Por ahora, la Mayrit ya ha cumplido su primera gran misión.
