Sánchez lanza en Bruselas: ‘La desigualdad alimenta a la extrema derecha’ y llama a la unidad progresista

El presidente del Gobierno participa por videoconferencia en el encuentro Progressive European Future de Bruselas, donde la socialdemocracia redefinió sus líneas estratégicas. La intervención refuerza la tesis de que reducir la desigualdad es la mejor vacuna contra la ultraderech

Pedro Sánchez ha lanzado hoy desde Bruselas un mensaje contundente: “Cada desigualdad que toleramos es una herida en nuestra democracia, y esas heridas alimentan a la extrema derecha”. El presidente del Gobierno intervino por videoconferencia en el foro Progressive European Future, organizado por la familia socialdemócrata en el Parlamento Europeo para redefinir su brújula política. La cita, continuación de la cumbre de líderes progresistas celebrada en Barcelona en 2024, busca un giro estratégico en seis áreas clave ante el avance global del autoritarismo y la tecnocasta.

La intervención de Sánchez se inserta en un debate que trasciende las fronteras. El miedo, dijo el presidente, se ha convertido en “una fuerza poderosa en la política”, alimentado por la desigualdad y la incertidumbre. Frente a ello, la socialdemocracia debe restaurar “la confianza en el futuro” mediante políticas que reduzcan las brechas sociales y combatan la desinformación. “No podemos permitir que la vida de nuestra gente dependa de las ilusiones de una tecnocasta o tecnooligarquía”, añadió, en un dardo a las grandes corporaciones que, según denuncian los progresistas, erosionan la democracia.

El miedo como combustible político y la respuesta progresista

El senador estadounidense Bernie Sanders, que participó también por vídeo, reforzó desde Washington el diagnóstico: “Trump ataca a Europa porque ha construido una fuerte red social, porque ustedes han demostrado que cuando el gobierno funciona bien puede proporcionar servicios básicos importantes a la población”. La ofensiva del trumpismo contra el Estado del bienestar es, en esta lectura, un intento de desmontar la alternativa socialdemócrata que Europa representa. Para Sánchez, la receta es clara: “Reducir la desigualdad no es solo una cuestión de justicia, sino también la forma en que la democracia se defiende a sí misma”.

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El giro estratégico que plantea la socialdemocracia europea se articula en seis ejes: alimentación saludable y trato justo a los agricultores; vivienda asequible mediante apoyo a la construcción y el control de los alquileres de corta duración; empleo de calidad en la era digital; reducción de la factura energética con renovables y un impuesto europeo al petróleo y al gas; un auténtico mercado europeo de defensa; y medidas para frenar el poder de las grandes tecnológicas. Iratxe García, presidenta del grupo S&D en la Eurocámara, subrayó que este giro tiene dos patas: las batallas políticas inmediatas y “una visión estratégica a largo plazo” con la mirada puesta en las elecciones europeas de 2029.

Una agenda que ya tiene reflejo en el Gobierno de España

Varias de esas prioridades ya cuentan con traducción concreta en la acción del Ejecutivo español. La ley de vivienda, la subida del salario mínimo interprofesional o el impuesto a las energéticas son, en buena medida, la versión nacional del mismo diagnóstico. La vicepresidenta de la Comisión Europea, Teresa Ribera, también presente en el foro, encarna el puente entre la política energética comunitaria y la agenda socialista del Gobierno. Fuentes de Moncloa subrayan que el discurso de Sánchez en Bruselas no es un gesto aislado sino la consolidación de una línea ideológica que el PSOE quiere proyectar como su principal activo frente a la oposición.

La defensa de la democracia no se libra solo en las urnas, sino en cada política de igualdad que reduce el caldo de cultivo del extremismo.

El presidente insistió además en la dimensión tecnológica del desafío. “Los algoritmos pueden predecir el futuro, pero solo nuestras acciones pueden hacerlo realidad”, afirmó. La lucha contra los monopolios digitales y la defensa de los derechos de los trabajadores en la economía de plataformas son, a juicio del Gobierno, campos de batalla tan relevantes como la fiscalidad o la energía. La tecnocasta, ese nuevo poder que acumula riqueza e influencia sin contrapeso democrático, se ha convertido en el adversario que los progresistas quieren identificar con nitidez ante la ciudadanía.

El Eje del Poder Socialista

Desde Moncloa.com observamos que esta intervención opera en tres planos que se refuerzan mutuamente. En el plano doméstico, Sánchez coloca a la desigualdad en el centro del tablero político y obliga al PP y a Vox a retratarse: o se suman a las políticas de blindaje del Estado del bienestar o asumen el riesgo de aparecer como cómplices de los intereses de la tecnocasta. Ni en Ferraz ni en el Congreso hay dudas de que este encuadre resultará movilizador de cara a las próximas citas electorales, especialmente en los territorios donde el PSOE gobierna —Castilla-La Mancha, Asturias, Navarra o Cataluña— y donde las políticas sociales tienen traducción presupuestaria inmediata.

En el plano europeo, el liderazgo de España en la socialdemocracia sale reforzado. La presencia de Teresa Ribera en la Comisión y la sintonía con figuras como Iratxe García permiten al Gobierno aspirar a marcar la agenda comunitaria de la próxima década. El riesgo, como admiten fuentes cercanas a Ferraz, es que las divisiones internas en el grupo S&D —y las tensiones con los socios de Sumar en el plano nacional— frenen la ambición del programa. Pero la dirección federal confía en que la urgencia de la amenaza ultraderechista actúe como argamasa.

El tercer plano es el internacional. La alianza con Sanders y la conexión con la cumbre de Barcelona apuntalan la imagen de Sánchez como uno de los líderes de la respuesta global a la ola reaccionaria. La lectura estratégica es que, igual que en los años de la crisis financiera la socialdemocracia europea se fracturó entre quienes abrazaron la austeridad y quienes defendieron el gasto público, ahora la línea roja la traza la desigualdad. Y el PSOE quiere estar del lado correcto de esa historia.

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El próximo Consejo Europeo, donde se prevé que la Comisión presente su propuesta de financiación para las prioridades sociales, será la primera prueba de fuego para este giro estratégico. Hasta entonces, el argumentario de Ferraz tiene nuevo combustible.

🌹 El Apunte de Ferraz

  • Mensaje fuerza: “Reducir la desigualdad es blindar la democracia frente al avance de la extrema derecha y la tecnocasta.”
  • Protagonista: Pedro Sánchez (presidente del Gobierno y secretario general del PSOE).
  • Próximo hito: Consejo Europeo de finales de junio, donde se debatirá la financiación de las seis prioridades estratégicas socialdemócratas.