Consum invertirá 100 millones en la antigua planta de Damm para crear un macrocentro logístico en Barcelona

La cooperativa valenciana invertirá 100 millones en un centro logístico para frescos en la Zona Franca de Barcelona. El proyecto estará listo en dos años y permitirá abrir un centenar de tiendas más en Cataluña.

Consum invertirá 100 millones de euros en la antigua fábrica de Damm, para crear un nuevo centro logístico en la Zona Franca de Barcelona. La cooperativa valenciana de distribución acaba de anunciar la operación, que transformará la planta de la histórica Vidrieria Rovira, en desuso desde principios de 2025, en una plataforma de última generación para productos frescos, refrigerados y congelados.

EN 30 SEGUNDOS

  • ¿Qué ha pasado? Consum invertirá 100 millones de euros en la antigua fábrica de botellas de Damm, en la Zona Franca de Barcelona, para construir un centro logístico de 80.000 metros cuadrados.
  • ¿Quién está detrás? La cooperativa valenciana de supermercados, con sede en Silla (Valencia), que ya cuenta con 300 tiendas en Cataluña.
  • ¿Qué impacto tiene? El nuevo centro, que estará listo en unos dos años, permitirá a Consum acelerar su plan de abrir un centenar de tiendas más en Cataluña en los próximos cinco años.

De la fábrica de botellas al corazón logístico de Consum

El espacio, de 80.000 metros cuadrados, perteneció a la multinacional Owens-Illinois, que fabricaba envases para Damm hasta su cierre a principios de 2025. Aquel cese de actividad supuso el despido de 168 trabajadores y la constitución de una mesa de industrialización que no logró atraer un nuevo fabricante. Finalmente, la propuesta de la cooperativa valenciana ha sido la que ha cuajado, mediante una subrogación de la concesión que las partes ultiman estos días.

La inversión se reparte en 80 millones para obra civil –que implica la demolición de la nave actual– y 20 millones adicionales para procesos de automatización. La nueva plataforma se dedicará íntegramente a la cadena de frío: frescos, refrigerados y congelados, los productos donde Consum quiere reforzar su ventaja competitiva. “Necesitamos ampliar capacidad logística”, ha subrayado Antonio Rodríguez, director general de la cooperativa.

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Consum ya opera una plataforma de 20.000 metros cuadrados en la propia Zona Franca, desde la que abastece sus supermercados en Cataluña. Con la nueva instalación, la capacidad logística en el polígono barcelonés se multiplicará por cuatro y permitirá afrontar el ritmo de aperturas previsto.

Consum acelera en Cataluña: 220 millones, más de 100 tiendas y un nuevo centro en Montcada

La cooperativa, que ya es el quinto operador de distribución alimentaria en Cataluña con una cuota del 7,2%, facturó 1.184 millones de euros el año pasado solo en esa comunidad. Ahora, prevé abrir un centenar de tiendas más en cinco años. Solo este 2026 pondrá en marcha siete supermercados Consum y trece franquicias Charter en localidades como Vilanova i la Geltrú, Viladecans, Terrassa, Barcelona (en el mercado de la Abaceria), Badia del Vallès o Balaguer. La inversión total en aperturas, reformas y proyectos logísticos en Cataluña durante 2026 rozará los 59 millones de euros, dentro del plan estratégico de destinar 220 millones hasta 2028.

En paralelo, Consum impulsa un segundo gran centro logístico en Montcada i Reixach, sobre un terreno de 400.000 metros cuadrados que la cooperativa compró hace años. El proyecto acaba de entrar en fase de tramitación urbanística ante el ayuntamiento. “Queremos estar allí donde surjan oportunidades”, ha explicado Antonio Rodríguez.

Consum no compra una nave: compra capacidad de crecimiento en el segundo mercado que más pesa en sus cuentas.

El Escenario Valenciano

La decisión de Consum se lee, ante todo, en clave cooperativa. Con sede en Silla, en la Comunitat Valenciana, la empresa reparte sus beneficios entre sus más de 19.000 socios trabajadores y mantiene un modelo de crecimiento basado en la reinversión. Su expansión en Cataluña, el segundo mercado tras la Comunitat Valenciana, refleja la pujanza del modelo cooperativo valenciano frente a grandes multinacionales y subraya el peso de las empresas de la región en el mapa de la distribución alimentaria española.

Hace décadas, Mercadona –también con raíces valencianas– daba un paso similar al construir su bloque logístico de Sant Sadurní d’Anoia para consolidar su presencia en Cataluña. El movimiento de Consum replica esa lógica: sin capacidad frigorífica suficiente, no hay margen para duplicar una red de tiendas que hoy roza los 300 establecimientos. A nivel nacional, Cataluña representa ya el 23 % de las ventas totales de la cadena, que cerró el último ejercicio con una facturación conjunta de 5.163,6 millones de euros y un beneficio de 122 millones, un 12,3 % más que el año anterior. La nueva plataforma de la Zona Franca no es solo una inversión inmobiliaria; es la apuesta de una cooperativa valenciana por disputar el liderazgo de los frescos en un territorio dominado por Carrefour, Lidl y la propia Mercadona.

Ficha del Caso

  • El caso: La cooperativa valenciana Consum ultima la conversión de la antigua fábrica de botellas de Damm en la Zona Franca en un centro logístico de 80.000 m² para productos frescos.
  • Datos importantes: 100 millones de euros de inversión (80 en obra civil, 20 en automatización); dos años de plazo estimado; capacidad para sumar un centenar de tiendas en Cataluña en cinco años.
  • Resumen: La operación refuerza la estrategia de Consum para duplicar su red en Cataluña y consolidarse como quinto operador alimentario, a la vez que demuestra la solidez del modelo cooperativo valenciano en la distribución nacional.