Feijóo desdeña las medidas de Sánchez: ‘su credibilidad es inexistente’

El líder popular ha acusado a Sánchez de ser el «responsable político» de la trama de corrupción y ha calificado de «inexistente» su credibilidad para plantear nuevas medidas. La oposición tensa la cuerda exigiendo dimisión y elecciones anticipadas mientras Vox le reprocha no pre

EN 30 SEGUNDOS

  • ¿Qué ha pasado? Alberto Núñez Feijóo ha afrontado este martes en el Congreso la comparecencia de Pedro Sánchez sobre corrupción, apenas 48 horas después de la sentencia condenatoria del Tribunal Supremo contra el exministro José Luis Ábalos.
  • ¿Quién está detrás? El presidente del Partido Popular, que ha acusado a Sánchez de ser el «responsable político» de una «trama criminal» y ha desdeñado cualquier nueva medida anticorrupción por su «credibilidad inexistente».
  • ¿Qué impacto tiene? La oposición eleva la presión para forzar la dimisión del presidente y la convocatoria de elecciones, mientras Vox reprocha al PP no presentar una moción de censura.

La intervención de Alberto Núñez Feijóo en el hemiciclo ha sido un torpedo a la línea de flotación del Gobierno. Con la sentencia de José Luis Ábalos aún caliente —el Tribunal Supremo le ha condenado por delitos que Feijóo ha calificado de «trama criminal»—, el líder popular no ha dado tregua. «Su credibilidad es inexistente», ha sentenciado, en referencia a los anuncios que Sánchez iba a desgranar para intentar un lavado de cara.

Una comparecencia bajo la sombra de Ábalos

El timing no podía ser más adverso para Pedro Sánchez. La comparecencia, aplazada casi un mes por La Moncloa, se ha celebrado apenas 48 horas después de que el Tribunal Supremo hiciera pública una durísima sentencia contra quien fuera su ministro de Fomento y secretario de Organización del PSOE. Feijóo ha recordado al presidente que «robar es un delito tipificado» y le ha señalado como el «responsable político» de los desmanes que han anidado en el corazón del Ejecutivo.

En Génova llevan semanas preparando el envite. Sabían que Sánchez recurriría al manual de siempre: presentar un plan anticorrupción, como el de 2024 tras la imputación de su esposa o el de 2025 tras la detención de Santos Cerdán. «A estas alturas su autoridad para luchar contra la corrupción es completamente inexistente», ha subrayado Feijóo, anticipándose a la maniobra.

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El argumentario popular: dimisión y elecciones

El presidente del Partido Popular ha ido más allá de la mera crítica. Ha emplazado a Sánchez a reconocer que la legislatura «ha muerto» y que debe marcharse. La exigencia de convocar elecciones incluye ahora un matiz endurecido: la dimisión del presidente como paso previo e ineludible. En el PP consideran que los escándalos son ya «tantos y tan graves» que una mera llamada a las urnas se queda corta.

Feijóo también ha apuntado a los socios de investidura, señalándoles como conniventes con la corrupción. En concreto, ha recordado a los grupos que sostienen al Gobierno que su silencio les convierte en cómplices de la situación.

El portavoz de Vox, Santiago Abascal, ha seguido una línea paralela pero con un reproche añadido al PP. Creen que Feijóo «crea expectativa» y luego «genera frustración» al no presentar una moción de censura. Fuentes de Vox indican que Abascal ha insistido en que Sánchez es «más peligroso» tras los escándalos y podría incluso «alterar el censo» mediante la Ley de Nietos para perpetuarse en el poder.

La comparecencia ha evidenciado que, con más de 144 escaños, el PP puede tensar al Gobierno sin necesidad de una moción de censura.

El Eje del Poder Popular

Desde la tribuna, Feijóo ha desplegado una ofensiva que va más allá de lo parlamentario: busca instalar en la opinión pública la idea de que Sánchez ya no tiene autoridad moral para gobernar. El Grupo Parlamentario Popular en el Congreso, con 144 diputados, se ha convertido en la punta de lanza de una estrategia de desgaste que combina el altavoz mediático con la labor legislativa en el Senado, donde el PP dispone de una mayoría absoluta clave para frenar cualquier iniciativa de Moncloa.

En el plano territorial, los barones populares respaldan sin fisuras la postura de Génova. Isabel Díaz Ayuso, presidenta de la Comunidad de Madrid, ha aprovechado la coyuntura para subrayar el contraste entre la gestión del PP y la «parálisis corrupta» del Gobierno central. Juanma Moreno, en Andalucía, ha hecho lo propio, vinculando la inestabilidad nacional con la necesidad de mayor autogobierno fiscal.

Lo que observamos es un intento deliberado de convertir cada comparecencia de Sánchez en un nuevo clavo en el ataúd de la legislatura. El PP sabe que sin una moción de censura —técnicamente improbable— la única vía para precipitar el fin de ciclo es erosionar al máximo la credibilidad presidencial. Y la sentencia de Ábalos les ha dado munición suficiente.

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Ahora bien, el riesgo para Feijóo es que el electorado acabe percibiendo que la oposición se limita a lo simbólico sin lograr un cambio real. De ahí que en Génova insistan en que la dimisión de Sánchez es el único desenlace posible. La próxima cita clave será el Pleno del Congreso de la semana próxima, donde el PP forzará una votación específica sobre la reprobación del presidente.

🏛️ El Apunte de Génova

  • Mensaje fuerza: La alternancia pacífica y la limpieza institucional frente a la «credibilidad inexistente» de un presidente asediado por la corrupción.
  • Protagonista: Alberto Núñez Feijóo (presidente nacional del PP).
  • Próximo hito: Votación en el Pleno del Congreso sobre la reprobación de Pedro Sánchez, previsiblemente la semana que viene.