Vox ha registrado este jueves en el Congreso de los Diputados una moción consecuencia de interpelación urgente sobre la situación del sector primario español ante la nueva propuesta de Política Agraria Común (PAC) y el acuerdo UE-Mercosur, tal y como avanza La Gaceta. La moción reclama una PAC que no reduzca recursos para agricultores y ganaderos y un plan integral de relevo generacional, pero no ha prosperado: el Partido Popular se ha abstenido, mientras que la izquierda y los grupos independentistas la han rechazado.
Qué propone Vox: una PAC al servicio del campo y un plan para los jóvenes agricultores
La formación liderada por Santiago Abascal parte de un diagnóstico demoledor. El sector primario español atraviesa una crisis estructural mientras las políticas de Bruselas plantean, según el texto registrado, «reducir los recursos destinados a agricultores y ganaderos». La proliferación de requisitos burocráticos, obligaciones administrativas y restricciones productivas ha disparado los costes y ha mermado la competitividad de las explotaciones europeas frente a terceros países.
El grupo parlamentario VOX carga con especial dureza contra los acuerdos comerciales comunitarios que, a su juicio, atentan contra la preferencia comunitaria y promueven la competencia desleal. «Mientras los productores españoles están sometidos a algunas de las exigencias fitosanitarias, laborales y medioambientales más estrictas del mundo, se permite la entrada de productos procedentes de países que no están sujetos a estándares equivalentes», señala la iniciativa. Como ejemplo, la moción recoge el dato de que España importó 80.000 toneladas de aceite tunecino en 2025, de las cuales solo 14.500 accedieron por el cauce ordinario.
Con ese análisis sobre la mesa, la moción exige «una posición firme en defensa del sector primario, rechazando cualquier forma de la PAC que suponga una pérdida de recursos y oponiéndose a acuerdos comerciales que perjudiquen a nuestros productores». A eso añade un ambicioso plan de relevo generacional: ayudas para la creación o adquisición de explotaciones por jóvenes, reducción de impuestos y cargas sociales a quien contrate jóvenes, líneas de crédito específicas, centros formativos especiales en la España rural y fomento del cooperativismo y del traspaso intergeneracional de conocimiento.
La abstención del PP y el rechazo de la izquierda dejan la moción sin salida
La votación, celebrada este mismo jueves, ha evidenciado la soledad parlamentaria de Vox. El Partido Popular ha optado por la abstención, un gesto que le permite no alinearse con una izquierda y unos independentistas que han tumbado la iniciativa, pero que al mismo tiempo rehúsa el cuerpo a cuerpo con la formación de Abascal en un asunto —la defensa del campo— que le resulta electoralmente sensible. El PSOE, Sumar y los grupos nacionalistas e independentistas han votado en contra, cerrando cualquier posibilidad de que la moción saliera adelante.
La moción de Vox no solo pide recursos: exige una política agraria que deje de tratar al campo español como moneda de cambio en las negociaciones comerciales europeas.
La abstención popular cobra mayor significado a la luz del antecedente inmediato en el Senado. Hace apenas unas semanas, el PP sí votó en contra de una moción de Vox que pedía rechazar expresamente el acuerdo UE-Mercosur, lo que la dirección nacional de Vox interpreta como una muestra de la connivencia de los populares con las políticas comerciales europeas que perjudican al sector primario. En el Congreso, la abstención evita ese choque frontal, pero deja a Vox como la única fuerza que planta cara a una PAC que, según el partido, vacía de recursos al campo.
Lectura estratégica: Vox refuerza su perfil de defensor del campo frente a la ambigüedad del PP y el Gobierno
Con esta moción, Vox consolida un eje estratégico ya conocido: el partido se presenta como el guardián de los intereses del mundo rural y de los productores primarios, un espacio que el PP ha ocupado retóricamente pero que, a juicio del partido de Abascal, abandona en las votaciones. La abstención de los populares es, para la dirección de Vox, la constatación de que solo ellos están dispuestos a llevar la defensa del campo hasta sus últimas consecuencias parlamentarias, incluso cuando eso supone quedarse sin aliados.
El plan de relevo generacional añade una capa adicional al discurso. No se trata solo de rechazar la PAC o los acuerdos comerciales, sino de ofrecer una alternativa concreta que conecta con la problemática de la España vaciada y con la preocupación de miles de familias que ven cómo las explotaciones desaparecen por falta de relevo. La moción, por tanto, trasciende el gesto parlamentario y sitúa a Vox en el centro de un debate que va más allá de esta legislatura.
A la espera de la próxima negociación de la PAC, Vox ha dejado claro este jueves que no cejará en su empeño de forzar al PP a retratarse. Cada abstención o cada voto en contra de los populares en cuestiones agrarias se convertirá en un argumento más para subrayar la diferencia entre un partido que, según Vox, defiende al campo de boquilla y otro que lo hace con propuestas, votos y una presencia parlamentaria que ya es la tercera fuerza del Congreso.
