El secreto de Pedro Barato para mantenerse 36 años al frente de Asaja a los 67

El líder agrario ha sido reelegido con un 90% de los votos en la primera elección disputada de la historia de la asociación. Pese a las críticas por la contradicción de tener 67 años al frente de una organización que apuesta por los jóvenes agricultores.

Treinta y seis años al frente de una organización que lleva la palabra ‘joven’ en sus siglas. La ironía es inevitable. Y sin embargo, Pedro Barato Triguero, a sus 67 primaveras, acaba de ser reelegido presidente de Asaja con el 90% de los votos. La Asamblea General Extraordinaria, celebrada ayer en Madrid, le ha dado un nuevo mandato de cuatro años, el primero en el que ha tenido que enfrentarse a otro candidato. El rival, Juan Ramón Alonso, propuso un congreso refundacional y subrayó la contradicción de que un hombre de 67 años siga al frente de una asociación de jóvenes agricultores. Pero la base lo ha respaldado de manera abrumadora.

El secreto del éxito

  • Lealtad de las bases: El 90% de los votos no se improvisa. Barato ha tejido una red de apoyos en las organizaciones agrarias provinciales que le asegura un respaldo casi plebiscitario cada vez que se presenta.
  • Discurso sin fisuras: Su narrativa ha evolucionado con los problemas del campo: de las cuotas lácteas a la nueva PAC, de los precios en origen a la competencia desleal de terceros países. Siempre aparece como la voz autorizada.
  • Gestión de la paradoja generacional: Reconoce la tensión con humor y con cifras: el campo no tiene edad, dice, y su equipo incorpora a jóvenes técnicos. La ‘J’ de Asaja ha quedado más como seña de identidad que como requisito de carnet.

Ingredientes

  • 67 años de trayectoria (y de edad): Su veteranía es su principal activo y su mayor crítica. Barato se apoya en la experiencia para negociar en Bruselas y en el Ministerio.
  • Un rival que avivó el debate: Juan Ramón Alonso consiguió el apoyo de Valladolid, Burgos, Badajoz y Ávila, forzando la primera elección disputada en 36 años. Su derrota, sin embargo, reforzó la imagen de fortaleza de Barato.
  • La España vaciada como caldo de cultivo: La crisis demográfica y la falta de relevo generacional en el campo hacen que la permanencia de un líder conocido sea vista como estabilidad por muchos agricultores.
Asaja jóvenes agricultores

Paso a paso: cómo se cocina una reelección a los 67

La asamblea del martes en Madrid fue un reflejo perfecto de la cocina política agraria. Con 36 años a sus espaldas, Barato no necesitó grandes golpes de efecto. Su intervención fue un repaso pausado por los logros de la organización y un recordatorio de que Asaja ha estado presente en todas las grandes batallas del campo desde 1990. Eso, unido a una red de compromisarios que le conoce desde hace décadas, convirtió la votación en un trámite.

Pero hubo tensión. Alonso, que hablaba de “regeneración”, logró articular un discurso que caló en cuatro provincias. «Todo lo que no se renueva muere», soltó al terminar. No le faltaba razón a la frase, pero la mayoría de los delegados prefirió la continuidad. El dato del 90% es apabullante: una victoria sin paliativos que deja al rival con un sabor agridulce.

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Treinta y seis años de liderazgo no se impugnan con una candidatura de última hora: se necesitan años de trabajo y una alternativa creíble.

Si cumple el mandato completo, Barato dejará la presidencia con 71 años. La pregunta que flota en el ambiente es si para entonces habrá formado un sucesor o si la ‘J’ de Asaja acabará siendo una letra muerta. Por lo pronto, el líder ha prometido incorporar savia nueva en los cuadros directivos, una promesa que muchos esperan ver cristalizada en los próximos meses.

Variaciones y maridaje

Con qué celebraría Barato su reelección. Si tuviéramos que elegir un vino que acompañe este triunfo, apostaríamos por un Ribera del Duero de crianza larga. Su estructura recia y su capacidad de envejecer con dignidad encajan bien con un dirigente que ha sabido madurar en el poder sin perder la pegada. Un tinto con cuerpo, como los discursos del reelegido.

Versión sin rival. Si Alonso no hubiera presentado candidatura, estaríamos hablando de otra reelección por aclamación, sin foco mediático y sin el debate generacional que él puso sobre la mesa. La oposición, aunque derrotada, ha sido el ingrediente que ha dotado de sabor a esta asamblea histórica.

Opción ‘joven’ de verdad. ¿Qué pasaría si un agricultor menor de 40 años se plantara en la presidencia? Probablemente chocaría con las mismas estructuras que sustentan a Barato. La renovación en el campo no es solo cuestión de caras; necesita un cambio en las políticas de incorporación y en la cultura organizativa. Mientras no llegue ese relevo, la veteranía seguirá siendo un plato que la mayoría de los compromisarios prefiere degustar.

Cómo conservar el poder (en la nevera de la política). La clave está en la temperatura: ni demasiado frío, que congele la organización, ni demasiado caliente, que la queme. Barato ha mantenido un punto justo de cercanía y autoridad que le permite guardar el liderazgo en el frigorífico de las asambleas y sacarlo cada cuatro años en perfecto estado.