La Aemet ha activado este martes el aviso naranja por calor extremo en Córdoba, Jaén, Sevilla, Cádiz y Huelva, con termómetros que rozan los 43 grados en las campiñas y un primer ingresado por golpe de calor en la provincia cordobesa.
EN 30 SEGUNDOS
- ¿Qué ha pasado? La Aemet ha elevado a naranja el aviso por calor en cinco provincias, con máximas de hasta 43 grados y riesgo de tormentas secas.
- ¿Dónde y quién? Aviso activo en las campiñas de Córdoba, Sevilla, Cádiz, las comarcas jiennenses de Morena y Condado, y zonas de Huelva, bajo la supervisión de Aemet y los servicios de emergencias.
- ¿Qué supone para los ciudadanos? Peligro de golpes de calor. Se recomienda evitar la calle en las horas centrales, beber agua y vigilar a personas vulnerables.
Alerta naranja en Córdoba y Jaén: hasta 43 grados
Desde las 13:00 hasta las 21:00 horas de este 7 de julio, las campiñas de Córdoba, Sevilla y Cádiz permanecen en aviso naranja, con máximas de hasta 43 grados en la campiña cordobesa, 42 en la sevillana y 40 en la gaditana, según detalla la Agencia Estatal de Meteorología.
En Jaén, la zona de Morena y Condado también registra nivel naranja por 43 grados, mientras que el Valle del Guadalquivir jiennense espera 42. En Huelva, el Andévalo y Condado onubense está bajo el mismo aviso por 40 grados, así como la Sierra y Pedroches en Córdoba.
La Aemet ha activado además el aviso amarillo en zonas de Granada, Málaga, Almería y el resto de Jaén, Sevilla y Huelva. En la Cuenca del Genil (Granada), Aracena (Huelva), Cazorla y Segura (Jaén), Sierra Norte de Sevilla y la subbética cordobesa se esperan 39 grados, localmente 40. En el litoral onubense, 38, y en Antequera (Málaga), Guadix, Baza (Granada) y otras comarcas, también 38.
La predicción mantiene cielos poco nubosos con nubosidad de evolución diurna en las sierras, y no se descartan tormentas secas en el norte y este de la comunidad, que podrían ser secas e ir acompañadas de rachas de viento muy fuertes. Los vientos serán flojos variables en general, con levante moderado en Cádiz y la costa almeriense, y fuerte en el Estrecho, donde se esperan rachas ocasionalmente muy fuertes que disminuirán al final del día.
Andalucía encadena su segunda ola de calor en menos de un mes, con el campo soportando jornadas de trabajo bajo temperaturas que rozan los límites de la resistencia humana.
Un ingresado en Córdoba y el riesgo de un verano récord
Las altas temperaturas ya han provocado el ingreso de un hombre en un hospital de Córdoba por golpe de calor, según confirmaron fuentes sanitarias. Es el primer caso grave asociado a esta ola, que aún no ha alcanzado su pico máximo.
Los servicios de emergencias del 112 Andalucía han recordado a la población las pautas para evitar riesgos: beber abundante agua, evitar el alcohol y las comidas copiosas, no exponerse al sol entre las 12:00 y las 18:00 horas, y prestar especial atención a niños, mayores y personas con enfermedades crónicas.
La Consejería de Salud de la Junta de Andalucía mantiene activado el Plan de Vigilancia y Prevención de los Efectos del Calor, que incluye la monitorización de las urgencias y la difusión de avisos a la población a través de los canales oficiales.
La Lectura Andaluza
Andalucía vuelve a sentir el peso del calor extremo solo un mes después de la primera ola de junio. La Aemet prevé que el alivio térmico llegue a partir del miércoles, cuando un descenso generalizado de las máximas devuelva los termómetros a valores más habituales para el mes de julio.
Este episodio golpea con especial dureza al campo andaluz, motor de empleo en provincias como Jaén y Córdoba, donde trabajadores del olivar, la vendimia o los invernaderos inician sus jornadas antes del amanecer para esquivar las horas centrales. Los empresarios agrícolas refuerzan estos días los protocolos de hidratación y sombra, conscientes de que un golpe de calor puede ser letal.
Para el conjunto de los ciudadanos, el calor dispara el consumo energético por el uso masivo de aires acondicionados y pone a prueba la red sanitaria, que ya ha atendido en lo que va de verano cientos de consultas por insolación y deshidratación. Las autoridades sanitarias insisten en la responsabilidad individual: evitar conductas de riesgo en un territorio acostumbrado al calor pero donde cada año se producen numerosos ingresos por altas temperaturas.

