Rueda confirma el retraso hasta septiembre del helicóptero antiincendios de la Xunta en plena ola de calor

El presidente gallego admite que la aeronave de gran capacidad no estará disponible hasta septiembre. La Xunta renueva mientras la Operación Centinela con 35 patrullas del Ejército y casi 600.000 euros de inversión.

El presidente de la Xunta, Alfonso Rueda, ha admitido esta misma mañana que el nuevo helicóptero de gran capacidad para la lucha contra los incendios forestales no entrará en servicio hasta septiembre, en plena ola de calor que castiga a Galicia con temperaturas extremas. La confesión del retraso de una de las aeronaves más esperadas del dispositivo autonómico llega mientras la comunidad se prepara para una campaña de alto riesgo que movilizará hasta 7.000 efectivos entre todas las administraciones.

EN 30 SEGUNDOS

  • ¿Qué ha pasado? El presidente gallego reconoce que el nuevo helicóptero antiincendios con capacidad para transportar gran cantidad de agua no estará disponible hasta septiembre, en pleno episodio de calor sofocante.
  • ¿Quién está detrás? La Xunta de Galicia —el gobierno autonómico—, a través de la Consellería do Medio Rural —el departamento encargado de la política forestal—, que también ha renovado la Operación Centinela con el Ejército.
  • ¿Qué impacto tiene? El verano más peligroso se afronta con un recurso aéreo menos, mientras 35 patrullas militares reforzarán la prevención en los montes gallegos entre el 10 de agosto y el 25 de septiembre.

El nuevo helicóptero, una baja sensible en el pico del verano

A preguntas de los periodistas sobre la información adelantada por Faro de Vigo, Rueda ha defendido que la incorporación de medios es «progresiva» y ha subrayado que no solo afecta a los recursos de la Xunta, «los cuales casi todos están operativos ya», sino también «a los que está aportando el Gobierno central». El helicóptero retrasado, de gran capacidad de descarga, «entrará a operar en el mes de septiembre y se unirá a los que ya están operando», ha detallado, aunque ha remitido a la Consellería do Medio Rural para más detalles sobre los motivos de ese ‘retraso’.

La explicación del presidente gallego llega en un momento crítico. Galicia encadena días de temperaturas que superan los 35 grados en el interior y la alerta por riesgo de fuegos se mantiene en amplias zonas. La ausencia de este helicóptero, que estaba previsto como refuerzo para el corazón del verano, obliga a la Xunta a estirar el resto de la flota aérea. En la práctica, se trata de un contratiempo que, según fuentes del sector consultadas por Moncloa.com, podría restar capacidad de respuesta en los incendios de copa que suelen originarse con viento y altas temperaturas en las sierras orientales.

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No obstante, la administración autonómica destaca que la mayor parte de sus medios aéreos ya están desplegados y que el retraso no altera la estructura global del dispositivo. La incógnita es si los días de más presión, que suelen concentrarse justamente en el mes de agosto, se resolverán con la misma eficacia sin la nueva aeronave.

La Operación Centinela se renueva por 593.800 euros

De forma paralela, el Consello de la Xunta —el equivalentemente gallego de un Consejo de Gobierno— ha autorizado esta semana la firma del convenio entre el Ministerio de Defensa y la Xunta para la renovación de la Operación Centinela, el dispositivo de prevención que despliega patrullas militares en los montes gallegos. El acuerdo movilizará 35 patrullas terrestres y dos equipos de mantenimiento móvil entre el 10 de agosto y el 25 de septiembre, con un presupuesto de 593.800 euros —ligeramente superior al del año pasado por la actualización de los importes del Ministerio—.

Además, el convenio contempla la posibilidad de que las patrullas puedan realizar vigilancia aérea complementaria mediante unidades de dron si las circunstancias lo exigen. Estos militares se sumarán al dispositivo de alto riesgo que, entre todas las administraciones, reúne hasta 7.000 efectivos en Galicia en los meses críticos. La decisión refuerza una colaboración que se ha convertido en uno de los pilares del modelo de prevención gallego.

Mientras el termómetro supera los 35 grados en el interior de Galicia, la Xunta se queda sin uno de sus recursos aéreos más prometedores para los peores días del verano.

El presidente gallego, Alfonso Rueda ha insistido en que la incorporación progresiva no afecta únicamente a los medios autonómicos y ha remarcado que los del Gobierno central también están en proceso de despliegue. Sin embargo, la imagen de un recurso estrella que llega cuando la temporada alta ya ha pasado genera dudas sobre la planificación del dispositivo, en un año en el que las previsiones meteorológicas apuntan a un verano especialmente severo.

El Laboratorio Gallego

El episodio tiene una lectura que trasciende el ámbito autonómico. Galicia lleva años funcionando como el laboratorio del PP en política forestal: el modelo de prevención diseñado por la Xunta bajo el mandato de Alberto Núñez Feijóo se ha presentado en repetidas ocasiones como un ejemplo exportable al conjunto de España. El propio Feijóo, hoy líder nacional del PP, ha citado el dispositivo gallego como un caso de éxito capaz de reducir la superficie quemada. Sin embargo, el retraso de un helicóptero clave en plena ola de calor y la dependencia de las patrullas militares —cuya función es principalmente disuasoria— muestran los límites de ese modelo cuando las condiciones climáticas aprietan.

La Consellería do Medio Rural ha evitado dar detalles sobre las causas del retraso, pero fuentes del sector aeronáutico consultadas por Moncloa.com apuntan a problemas de homologación y de puesta a punto de una aeronave de gran tamaño que requiere adaptaciones específicas para operar en terrenos montañosos como los gallegos. A eso se suma el contexto político: mientras el PPdeG defiende la solvencia de su dispositivo, el BNG —el Bloque Nacionalista Galego, principal fuerza de la oposición en el Parlamento de Galicia— y el PSdeG —la federación gallega del PSOE— podrían aprovechar la brecha para cuestionar la gestión en la próxima sesión de control al presidente Rueda.

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La proyección del caso es inmediata: la Campaña de Verano contra Incendios Forestales 2026 arranca con una novedad que no estará a tiempo, y la Xunta deberá demostrar que el resto de la flota puede cubrir el hueco. El próximo Consello de Goberno, que se reunirá la próxima semana, podría detallar el estado de los medios disponibles. Además, la Euroregión Galicia-Norte de Portugal —la entidad de cooperación transfronteriza— mantiene contactos para coordinar los dispositivos a ambos lados de la frontera, un factor que cobra aún más importancia cuando los recursos escasean.

Ficha del Caso

  • El caso: La Xunta confirma que el nuevo helicóptero de gran capacidad antiincendios no operará hasta septiembre, mientras la ola de calor aprieta y se activa la Operación Centinela con patrullas militares.
  • Datos importantes: El helicóptero retrasado se incorporará a partir de septiembre; la Operación Centinela desplegará 35 patrullas terrestres del Ejército del 10 de agosto al 25 de septiembre, con un presupuesto de 593.800 euros; el dispositivo total suma 7.000 efectivos.
  • Resumen: El retraso tensa un verano que se prevé de alto riesgo y pone a prueba el modelo gallego de prevención, que Feijóo ha utilizado como laboratorio político para el PP nacional. La Xunta confía en que los medios ya operativos y el refuerzo militar basten para contener los incendios en los meses críticos.