Salvador Illa ha aprovechado su gira institucional por Vietnam para lanzar un mensaje directo al Partido Popular: abandonen el veto a la reforma de la financiación autonómica. El president de la Generalitat celebró este lunes el giro de Canarias, donde el PP comparte gobierno, y pidió a los populares que dejen de ‘hacer castillos en el aire’ y presenten alternativas concretas.
El presidente canario, Fernando Clavijo, anunció el domingo 26 de julio que su comunidad se sumaba al nuevo modelo pactado con Esquerra Republicana. Canarias recibirá 1.337 millones de euros adicionales al año, una cifra que el Gobierno central ha asegurado que no perjudica al resto de territorios. ‘Es la prueba del algodón de que el diálogo funciona’, valoró Illa desde Hanói.
La decisión de Canarias supone un revés para el frente de barones populares que exigían aplazar el Consejo de Política Fiscal y Financiera (CPFF), previsto para este miércoles 29 de julio en Madrid. Trece consejeros autonómicos del PP han enviado una carta al ministro de Hacienda, Arcadi España, para que posponga la cita.
Canarias desbarata el frente popular
El apoyo canario rompe la unanimidad que los populares intentaban exhibir contra la reforma de la LOFCA. Clavijo, que inicialmente se había opuesto, terminó admitiendo que el nuevo sistema reduce la brecha entre la comunidad mejor financiada —Cantabria— y la peor, Murcia. Illa se ha apresurado a subrayar que el modelo no tiene perdedores: ‘Todo lo que no sea proponer alternativas sensatas es hacer castillos en el aire’.
En la delegación vietnamita, el president ha combinado la agenda económica con la presión política. Durante la visita a la sede de Vietnam Airlines para explorar un vuelo directo con El Prat, Illa pidió al PP que explique por qué no reformó la financiación cuando gobernaba en la Moncloa, y que abandone posiciones ‘abstractas y ambiguas’.
‘Los números hablan por sí solos’
El jefe del Govern ha recordado que la propuesta implica 21.000 millones de euros de la Administración General del Estado para las comunidades autónomas, una inyección que, según sus cálculos, reduce la desigualdad en financiación por habitante. ‘Nadie pierde, y eso debería animar a otras regiones’, ha insistido, sin avanzar si comunidades socialistas como Asturias o Castilla-La Mancha seguirán los pasos de Canarias.
El modelo que defiende Illa no es un cheque en blanco para Cataluña: reduce desigualdades sin perdedores. El desafío no es convencer a los barones, sino al Congreso.
A pesar de la resistencia del PP, el Gobierno central tiene mayoría en el CPFF, por lo que la reforma saldrá adelante en ese trámite. Sin embargo, la batalla definitiva se librará en otoño, cuando la modificación de la LOFCA llegue al Congreso y requiera el voto favorable de la mayoría de los diputados.
El camino hasta el Congreso y la incógnita del voto
Illa es consciente de que el apoyo de Canarias no garantiza la viabilidad parlamentaria. La reforma necesita sumar apoyos más allá del PSOE y de ERC, y el voto del PP en la Cámara Baja sigue siendo improbable. De ahí que el president insista en reclamar ‘propuestas factibles’ antes de que el texto pase por la Comisión de Hacienda.
En paralelo, el president también ha aprovechado la crisis climática para reforzar el mensaje de unidad. Tras enviar 27 convoyes de Bombers de la Generalitat a la Comunidad de Madrid y a la Vall d’Uixó, ha respaldado el pacto de Estado contra el cambio climático que impulsa Pedro Sánchez y que el PP rechaza. ‘El cambio climático está aquí, por más que algunos lo sigan negando’, ha concluido.
