El Supremo amnistía a Meritxell Serret y ERC celebra el primer paso de la ley

El alto tribunal levanta la inhabilitación a la exconsellera de Agricultura por el 1-O. ERC considera que la decisión avala su estrategia y reclama ahora extender la medida a todos los encausados del procés.

EN 30 SEGUNDOS

  • ¿A quién afecta? A Meritxell Serret, exconsellera de Agricultura de la Generalitat condenada por desobediencia en el 1-O. La amnistía extingue su responsabilidad penal y levanta la inhabilitación.
  • ¿Cuándo ocurre? El Tribunal Supremo ha dictado la resolución este 28 de julio de 2026. La decisión es inmediata y no precisa de más trámites.
  • ¿Qué cambia hoy? Serret recupera sus derechos políticos. ERC interpreta el fallo como el aval definitivo a su estrategia de desjudicialización. Quedan pendientes el resto de causas, incluida la de Carles Puigdemont.

El Tribunal Supremo ha amnistiado este mismo lunes a la exconsellera de Agricultura Meritxell Serret, la primera integrante del Govern de Carles Puigdemont en ver extinguida su responsabilidad penal por el 1 de octubre. La resolución, adelantada por El Nacional y confirmada por fuentes judiciales, llega después de que el Tribunal Constitucional desbloqueara la aplicación de la ley de amnistía del procés, una norma que lleva en vigor desde 2024 pero que el alto tribunal se había resistido a ejecutar hasta ahora.

Serret había sido condenada en abril de 2023 por el Tribunal Superior de Justicia de Catalunya (TSJC) a un año de inhabilitación y 12.000 euros de multa. La sentencia consideró probado que, como consellera de Agricultura, ignoró hasta cinco notificaciones del Constitucional que suspendían los decretos y las leyes de desconexión. «La acusada era perfecta conocedora de la ilegalidad de todas las decisiones», rezaba el fallo del TSJC. Ella recurrió, pero el proceso penal no se detuvo hasta que irrumpió la amnistía.

El calvario judicial que acaba en amnistía

La condena de Serret (una inhabilitación que le impidió optar a cualquier cargo público) quedó en suspenso en enero de 2025, cuando el propio Supremo elevó al Constitucional la duda sobre la constitucionalidad de la ley. Fue el Constitucional quien, tras estimar parcialmente el recurso pero sin tumbar la norma, abrió la puerta a que los tribunales aplicaran el artículo 1.1 de la amnistía con una interpretación amplia. La clave estuvo en que el TC no declaró nulo ese artículo, sino que ordenó aplicarlo también a quienes se opusieron a la secesión, un matiz que ahora el Supremo ha hecho suyo.

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En su auto, la sala de lo penal del Tribunal Supremo sostiene que los hechos de Serret «no ofrecen duda en cuanto a la subsunción» en la ley orgánica 1/2024. La resolución subraya que la medida de gracia «no contraviene, según lo ha establecido el Tribunal Constitucional […], la Constitución española». Con todas las cautelas superadas, el Supremo declara extinguida la responsabilidad penal de la exconsellera.

ERC lee la amnistía como un triunfo estratégico

En la sede de la calle Calàbria el tono este lunes era de satisfacción contenida. Los republicanos recibieron la noticia como la confirmación de que su apuesta por la vía legislativa —aquella que llevó a la ley de amnistía pactada con el PSOE en 2024— no fue en balde. «A partir de la contundente sentencia del Tribunal de Justicia de la Unión Europea, ya era inevitable que el Supremo hiciera lo que debería haber hecho desde el primer día», señalaron fuentes de la dirección del partido. Añadieron que ahora, de forma «inmediata», debe pasar lo mismo con el resto de causas abiertas, «para restaurar todos los derechos políticos y que los exiliados puedan volver a casa».

Desde esta redacción observamos que la alegría tiene plazos. La amnistía a Serret es el primer fruto tangible después de más de dos años de litigios, pero la piedra de toque sigue siendo Carles Puigdemont. El expresident mantiene abierta una orden de detención nacional que ningún juez ha levantado a pesar de la ley. ERC sabe que, sin desbloquear ese caso, el procés judicial no estará cerrado

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La amnistía a Serret no es un punto final, sino la llave que ERC quiere girar para todos los encausados, incluido el president en el exilio.

El movimiento en el Supremo también tiene lectura en clave catalana: Serret, hoy ya sin responsabilidades de gobierno bajo el ejecutivo de Salvador Illa, recupera la posibilidad de presentarse a unas elecciones o de asumir cargos institucionales. En ERC, sin embargo, su perfil se asocia más al ala institucional que al sector crítico, por lo que su rehabilitación no altera de forma inmediata los equilibrios internos del partido.

Qué esperar en el resto de causas y en la mesa con Moncloa

El fallo sobre Serret, técnicamente el más sencillo porque solo pesaba un delito de desobediencia, sienta la jurisprudencia que ahora deberá replicarse en las decenas de procedimientos aún vivos. La magistrada de Barcelona que instruye la pieza de supuesta malversación en el 1-O tiene sobre la mesa la amnistía, y los abogados de los encausados ya preparan los escritos para solicitar su aplicación inmediata. Fuentes jurídicas consultadas por Moncloa.com admiten que la resolución de hoy «facilita mucho» esas peticiones, pero recuerdan que los delitos de malversación y terrorismo, por los que están procesados algunos dirigentes, requieren un análisis más casuístico.

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El calendario político, además, aprieta. En otoño el Govern de Illa deberá negociar los presupuestos de 2027, y necesita los votos de ERC. La amnistía en diferido pesa como un activo de negociación que los republicanos no van a soltar gratis. La carpeta judicial, por tanto, seguirá abierta unos meses más, con el permiso de los tribunales y la paciencia —o no— de un PSOE que se juega la legislatura en Cataluña.