La L1 del Metro de Barcelona recupera la normalidad tras el incendio que dejó 137 heridos

El SEM atendió a 139 personas, de las que 39 requirieron traslado hospitalario leve. El corte entre Glòries y El Clot duró menos de 12 horas y la línea recupera sus frecuencias habituales esta mañana de martes.

EN 30 SEGUNDOS

  • ¿A quién afecta? A los usuarios de la línea 1 del metro de Barcelona, especialmente entre las estaciones de Glòries y El Clot. Ayer el tramo quedó interrumpido por un incendio sobre la catenaria.
  • ¿Cuándo ocurre? El fuego se declaró el lunes 27 de julio por la tarde. Hoy, martes 28 de julio, TMB ha restablecido el servicio con total normalidad desde primera hora.
  • ¿Qué cambia hoy? La L1 vuelve a operar sin interrupciones. El SEM atendió a 139 personas, 129 de ellas leves; 39 fueron trasladadas a centros sanitarios con pronóstico favorable. No hay restricciones de movilidad.

La línea 1 del Metro de Barcelona ha recuperado la normalidad este martes a primera hora tras el incendio que obligó a cortar el servicio entre Glòries y El Clot. El fuego, originado por un desprendimiento que afectó a la catenaria, generó una densa humareda en el túnel y obligó a evacuar los convoyes, según han confirmado fuentes de Transports Metropolitans de Barcelona (TMB).

El Sistema d’Emergències Mèdiques (SEM) desplegó un dispositivo inmediato y atendió a 139 personas por inhalación de humo. De ellas, 129 fueron valoradas como leves, 7 como menos graves y se realizaron 39 traslados. Seis heridos fueron derivados al Hospital de Sant Pau, cinco al Hospital Sagrat Cor, cuatro al Hospital del Mar y los 24 restantes a los Centros de Urgencias de Atención Primaria (CUAP) de Sant Martí, Dos de Maig, Cotxeres y Pere Camps. Todos los pacientes evolucionan favorablemente, sin que se haya registrado ningún caso crítico.

La respuesta coordinada de los servicios de emergencia

El aviso llegó al teléfono de emergencias 112 sobre las 18.15 horas del lunes. Bombers de la Generalitat desplazaron siete dotaciones que trabajaron durante más de dos horas para ventilar el túnel y asegurar la zona. A las 21.00 horas la catenaria quedó inoperativa y TMB activó un servicio alternativo de autobuses entre las estaciones afectadas mientras se inspeccionaban los daños.

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Fuentes de TMB explicaron anoche que el desprendimiento de un elemento de obra (un revestimiento caído desde el techo del túnel) golpeó la catenaria y provocó un arco eléctrico que desencadenó el incendio. La rápida actuación de los equipos de control evitó que el fuego se propagase a otros sistemas, según destacó la compañía.

El Servei Català de Trànsit colaboró en la regulación semafórica de los cruces cercanos a las bocas de metro para facilitar el transbordo de viajeros hacia los autobuses de refuerzo. Durante las horas de corte, la Guardia Urbana de Barcelona mantuvo acordonado el perímetro en los accesos de Glòries y El Clot para despejar las zonas de evacuación.

Normalidad en hora punta: el reto de esta mañana

A las 5.00 de hoy martes, los trenes de la L1 comenzaron a circular sin restricciones. Según ha confirmado TMB a este medio, no se han detectado problemas estructurales en el tramo reparado y las frecuencias son las habituales de un día laborable. El primer tren de refuerzo salió con puntualidad desde el final de la línea Fondo y la afluencia en la estación de Glòries transcurrió con fluidez.

Los trabajadores de las líneas de autobuses alternativos fueron retirados progresivamente antes de las 7.00 horas, una vez comprobado que el metro absorbía la demanda sin incidencias. “La respuesta de los viajeros ha sido muy comprensiva. Muchos nos preguntaron si el servicio se restablecía a primera hora y, al ver los convoyes en marcha, agradecieron la información puntual”, explicó una empleada de atención al viajero en la estación de Clot.

El incendio de ayer no dejó heridos de gravedad porque la evacuación fue inmediata y el humo se concentró en un tramo corto. Lo que sí dejó fue una lección sobre la fragilidad de las infraestructuras envejecidas.

Lecciones de un incendio bajo tierra: patrón recurrente

No es la primera vez que un incidente en la catenaria genera un corte prolongado en la red de metro. En febrero de 2022 un arco eléctrico similar ocurrido en la estación de Sagrada Família (L2) obligó a evacuar a más de 600 personas, aunque sin heridos. Entonces TMB anunció una auditoría de los sistemas de protección contra contactos accidentales de la catenaria. Ahora, con el incendio de Glòries, toca comprobar si aquella revisión se tradujo en mejoras reales o si los protocolos han vuelto a la casilla de salida.

La edad media de la infraestructura de la L1 —inaugurada en 1926— supera los 80 años en algunos tramos. Aunque se han renovado vías y sistemas de señalización, los revestimientos de túneles y las fijaciones de la catenaria están sometidos a vibraciones constantes que aceleran el desgaste. El sindicato de maquinistas ya alertó en 2025 sobre la falta de revisiones preventivas en 11 puntos de la línea roja, un extremo que TMB negó entonces pero que ahora cobra relevancia.

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Lo que observamos es un patrón repetido: desprendimiento, arco eléctrico, humareda, corte y vuelta a la normalidad en menos de 24 horas. La pregunta que queda en el aire es cuántos avisos más necesita la red para que las obras de consolidación no dependan exclusivamente de la urgencia.

A corto plazo, TMB ha garantizado que revisará “con carácter extraordinario” los techos de los túneles en tramos críticos de la L1. Sin embargo, no ha precisado calendario ni presupuesto. La vuelta a la normalidad en el servicio no debe confundirse con la normalización de un problema que, de nuevo, pudo ser mucho más grave.

Mañana miércoles 29 de julio, el Consell Metropolità podría abordar el incidente en la sesión de control, según han anticipado fuentes del Àrea Metropolitana de Barcelona.