Álava se prepara para ser el principal enclave de observación del eclipse solar total del 12 de agosto de 2026, un acontecimiento astronómico que no se repetía en la provincia desde hace 166 años. La Diputación Foral de Álava ha colocado varios paneles divulgativos en el cerro de Santa Lucía —conocido históricamente como el alto de los Astrónomos— para recuperar la memoria de la expedición científica de 1860.
El cerro de los Astrónomos y la expedición de 1860
El 18 de julio de 1860, un eclipse total de sol atrajo a Vitoria a un selecto grupo de científicos, encabezado por el astrónomo alemán-estonio Johann Heinrich von Mädler, director del observatorio de Tartu. Siguiendo las recomendaciones de la época, eligió el cerro de Santa Lucía, al este de la capital alavesa, para instalar sus instrumentos. En aquel lugar, donde hoy se levanta un parque urbano, se acotó un terreno circular de 100 pies de diámetro y se instalaron doce puestos de observación, según detalla la investigación del divulgador Iñaki Armentia, impulsor del proyecto de recuperación histórica.
Aquel evento no solo permitió documentar el eclipse; el astrónomo inglés Warren de la Rue, establecido en Rivabellosa, consiguió las primeras fotografías de la historia de una totalidad solar. La Diputación Foral de Álava ha acompañado el monolito conmemorativo existente —una columna discreta— con paneles que explican cómo era la ciudad entonces, la procedencia de los expedicionarios y el transcurso de aquella jornada.
El día 18 de 1860 amaneció con cielos inestables, lo que hizo que los científicos oscilaran “entre el miedo y la esperanza”, recoge Armentia. La expectación fue máxima entre los entonces 20.000 habitantes de Vitoria, y un destacamento de cien soldados de infantería y veinte de caballería rodeó la zona para garantizar la tranquilidad de los astrónomos.
Recomendaciones y movilidad el 12 de agosto
La diputada foral de Cultura y Deporte, Ana del Val, calificó este jueves el relato histórico como una “historia científica maravillosa”. Durante la presentación de los paneles, subrayó la importancia de protegerse la vista con gafas homologadas durante el eclipse y recordó que, a falta de menos de dos semanas, el Gobierno Vasco ha emitido un aviso sobre una “elevada movilidad en la red viaria vasca”, ante la llegada de aficionados de toda Europa.
Desde el mismo cerro de Santa Lucía se obtuvieron en 1860 las primeras imágenes fotográficas de un eclipse total de Sol, un hito de la astronomía decimonónica.
El monolito actual, financiado en su día por la Diputación Foral de Álava, es un recordatorio modesto. Sin embargo, el investigador Iñaki Armentia apunta que existió un proyecto de monumento más ambicioso encargado al escultor Carlos Imbert, que nunca se llevó a cabo por falta de fondos. “Sería deseable que la corporación actual de Vitoria-Gasteiz considerara la posibilidad de levantar este monumento”, señala en su cuaderno sobre el eclipse.
Para el próximo día 12, las previsiones apuntan a una notable afluencia de público. El Gobierno Vasco ha recomendado evitar desplazamientos innecesarios y respetar las indicaciones de seguridad, en un territorio que, 166 años después, vuelve a mirar al cielo con la misma emoción científica.

