Fallece Alfy Fanjul, el empresario que acogió a Juan Carlos I en República Dominicana

Alfy Fanjul, presidente de Central Romana Corporation y amigo del Rey emérito, ha fallecido a los 89 años. Su residencia en Casa de Campo fue un refugio para Juan Carlos I tras su salida de España en 2020.

Alfy Fanjul, presidente de Central Romana Corporation y anfitrión del Rey Juan Carlos I durante sus estancias en República Dominicana, ha fallecido a los 89 años en Cleveland (Estados Unidos). Su muerte cierra un capítulo de lealtad y discreción que vinculó a la familia Fanjul con el monarca emérito durante más de medio siglo.

Un refugio en La Romana para el Rey emérito

Cuando Juan Carlos I abandonó España en agosto de 2020, los medios señalaron con insistencia Casa de Campo, el complejo de la familia Fanjul en La Romana, como su destino más probable. Aquella posibilidad, que finalmente no se materializó al instalarse el Rey en Abu Dabi, revelaba la profunda confianza que el monarca depositaba en los Fanjul.

De hecho, tras la abdicación de 2014, Juan Carlos I viajó en varias ocasiones a República Dominicana para hospedarse en Casa Grande, la residencia de Pepe Fanjul, hermano de Alfy y amigo íntimo del Rey. Allí, lejos del foco mediático, el Rey encontraba privacidad y sosiego. Golf, paseos y comidas privadas con un reducido grupo de amigos definían unas estancias que la familia Fanjul protegió siempre con una discreción absoluta. La familia Fanjul hizo siempre de la reserva una de sus principales señas de identidad.

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En 2015, Pepe Fanjul organizó un almuerzo en honor del Rey al que asistió el entonces presidente dominicano Danilo Medina, según recogió la publicación local Casa de Campo Living. Esa capacidad para combinar intimidad y relaciones al más alto nivel convirtió a los Fanjul en uno de los pilares del círculo caribeño del Emérito.

Mientras Pepe ejercía de anfitrión, Alfy representaba el músculo empresarial de la familia. Juntos transformaron Central Romana y convirtieron Casa de Campo en uno de los resorts más exclusivos del Caribe.

En el entorno del Rey emérito, la lealtad y la discreción valían más que cualquier título nobiliario o cuenta corriente.

El legado de los Fanjul: azúcar, turismo y discreción

Nacido en La Habana en 1937, Alfy Fanjul abandonó Cuba junto a su familia tras la revolución castrista. Después de perder su patrimonio, los Fanjul reconstruyeron desde Estados Unidos uno de los mayores imperios azucareros del mundo y diversificaron posteriormente sus inversiones hacia el turismo, el sector inmobiliario y las infraestructuras.

La expansión de Casa de Campo marcó un antes y un después para La Romana. Lo que había sido una región ligada al cultivo de la caña de azúcar se convirtió en un destino de lujo con hoteles, campos de golf de prestigio internacional, un puerto deportivo y un aeropuerto internacional. La visión empresarial de los Fanjul atrajo a empresarios, miembros de familias reales y celebridades, situando a República Dominicana en el mapa del turismo de alto nivel.

Una generación de lealtades que se apaga

La muerte de Alfy Fanjul reduce aún más el círculo de amistades históricas del Rey emérito. Durante décadas, los Fanjul le ofrecieron un refugio donde la privacidad estaba garantizada y la agenda se limitaba al descanso. Esa red de apoyos, tejida con lealtad y sin filtraciones, fue determinante para el monarca en los momentos en que más necesitó apartarse del ruido mediático.

El vínculo trascendía lo empresarial. Alfy Fanjul, junto a su hermano Pepe, personificó un modelo de relación basada en la confianza mutua y la ausencia de intereses cruzados que, en el entorno de una jefatura de Estado, se convierte en un bien escaso. Plaza a plaza, el fallecimiento de figuras como Fanjul va cerrando una etapa más personal y menos institucional del reinado de Juan Carlos I.

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Claves del Protocolo y Estado

  • Contexto del acto: El fallecimiento de Alfy Fanjul supone la pérdida de un amigo íntimo y anfitrión clave del Rey emérito en el Caribe, un espacio que fue refugio de privacidad en los años más delicados de su vida pública.
  • El detalle de protocolo: La relación entre la Casa Real y los Fanjul se cimentó en la discreción y la lealtad personales, sin formalidades oficiales, pero con un impacto real en la intimidad del monarca.
  • Próximos pasos: No se espera un comunicado oficial de la Casa del Rey, ya que se trata de un ámbito privado. Juan Carlos I continúa residiendo en Abu Dabi sin cambios en su agenda conocida.