Países Bajos respalda a Klaas Knot para relevar a Lagarde: la sucesión del BCE entra en fase decisiva

La Haya oficializa su apoyo a Knot para la presidencia del BCE, mientras el respaldo español a De Cos convierte la pugna en un duelo directo. El mandato de Lagarde termina en 2027, pero la sucesión se acelera ante las declaraciones de la presidenta y la inminente renovación de ot

EN 30 SEGUNDOS

  • ¿Qué ha pasado? Países Bajos ha dado su respaldo oficial a Klaas Knot para suceder a Christine Lagarde al frente del Banco Central Europeo (BCE), en una carrera que ya contaba con el español Pablo Hernández de Cos como principal favorito.
  • ¿Quién está detrás? El Gobierno neerlandés, a través del Ministerio de Finanzas, y el respaldo previo del Ejecutivo español a De Cos. La presidenta Lagarde ha abierto la puerta a una salida anticipada.
  • ¿Qué impacto tiene? La sucesión entra en fase decisiva, con el equilibrio entre halcones y palomas, el norte y el sur de la Eurozona, y la influencia de España sobre la política monetaria como telón de fondo.

La sucesión en la cúpula del Banco Central Europeo (BCE) ha entrado en una fase decisiva tras el respaldo oficial del Gobierno neerlandés a Klaas Knot, exgobernador del banco central de Países Bajos. El movimiento convierte la pugna en un duelo directo con el español Pablo Hernández de Cos, que ya contaba con el apoyo de La Moncloa.

La decisión de La Haya se conoció ayer, apenas un día después de que la propia presidenta del BCE, Christine Lagarde, abriera la puerta a una salida prematura con un lacónico ‘Es posible’. El mandato de ocho años de Lagarde expira oficialmente en octubre de 2027, pero sus declaraciones han acelerado un proceso que moviliza a las capitales europeas.

La carrera por la presidencia del BCE se acelera: Knot y De Cos, cara a cara

Knot, que también preside el Consejo de Estabilidad Financiera (FSB) y dirige una consultora que asesora a instituciones europeas, ha sido presentado por La Haya como un candidato no solo para la presidencia, sino para otros puestos de alto nivel que quedarán vacantes en los próximos meses. Un portavoz del Ministerio de Finanzas neerlandés, citado por Bloomberg, subrayó su ‘alta cualificación’, sin descartar que pueda ocupar un cargo distinto al de presidente.

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De Cos, actual director general del Banco de Pagos Internacionales (BIS) y estrecho colaborador de Lagarde en el BCE durante su etapa como gobernador del Banco de España, es percibido como el candidato más próximo a las palomas monetarias. La última encuesta de Bloomberg entre economistas, publicada en julio, le sitúa por delante de Knot en la intención de voto para el puesto más importante del eurosistema.

¿Qué está en juego para España? La candidatura de De Cos y el equilibrio monetario

Klaas Knot presidente BCE

Para España, la presidencia del BCE no es un asunto menor. Un español al frente del banco central supondría una voz influyente en las decisiones sobre tipos de interés, compras de deuda y condiciones de liquidez, especialmente relevante en un momento en el que la Eurozona debate la reforma del Pacto de Estabilidad y el despliegue de los fondos Next Generation. De Cos ha defendido históricamente una política monetaria flexible, cercana a las posiciones del sur de Europa, aunque sin abandonar la ortodoxia técnica.

El reparto final de los cargos del BCE va mucho más allá de la presidencia. El puesto de economista jefe, que ocupa el irlandés Philip Lane, y el de miembro del Comité Ejecutivo que ostenta la alemana Isabel Schnabel también quedan vacantes en el horizonte de 2027. La posibilidad de un gran acuerdo político entre los Estados miembros es elevada, como ya ocurrió en junio de este año cuando el croata Boris Vujcic sustituyó a Luis de Guindos como vicepresidente del BCE, un movimiento que reforzó el perfil de los países del este.

La pugna entre Knot y De Cos es más que una carrera personal: es el pulso entre el norte conservador y el sur que exige flexibilidad monetaria.

El respaldo neerlandés a Knot introduce un contrapeso de peso al sur. El exgobernador es considerado un halcón monetario declarado, partidario de tipos más altos y una retirada rápida de los estímulos. En un contexto en el que la inflación subyacente sigue resistiendo en varias economías del norte, su llegada al BCE podría decantar la balanza hacia una política más restrictiva, justo cuando España y otros países del sur necesitan un entorno de financiación favorable.

Sin embargo, las necesidades políticas de Berlín y París, sumadas a las de Roma y Madrid, a menudo favorecen los pactos de reparto. No sería extraño que Knot terminara ocupando la silla de economista jefe o la vicepresidencia, mientras De Cos asume la presidencia, en un gesto de equilibrio Norte-Sur. Así ocurrió en 2019, cuando Lagarde, francesa, fue elegida presidenta mientras el alemán Jens Weidmann se perfilaba para vicepresidente, aunque finalmente fue Luis de Guindos quien ocupó el cargo.

Para España, la opción De Cos tiene un valor estratégico adicional: mantener la influencia ibérica en una institución que, tras la salida de De Guindos, se había quedado sin representantes españoles de primer nivel. La Moncloa ha reiterado en privado su compromiso con la candidatura y confía en el respaldo de los grandes socios del sur.

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El proceso formal de selección no tiene un calendario cerrado, pero la presión para cerrar un acuerdo antes de que Lagarde pueda anunciar su salida anticipada aumenta. Las próximas reuniones del Eurogrupo y del Consejo Europeo serán el escenario natural donde los líderes comiencen a perfilar los intercambios de puestos, en una negociación que, como siempre, mezclará política, geografía e ideología monetaria.