La guerrilla del ELN se prepara para retomar la guerra en Colombia justo cuando el nuevo presidente, Abelardo de la Espriella, llega al poder con una promesa de ofensiva militar total. El regreso del conflicto armado amenaza directamente los intereses de las empresas españolas, que tienen en el país andino uno de sus mercados más estratégicos. Vamos a contarlo desde el principio.
Indignómetro
Nivel de impacto para España: 9/10. La ofensiva del ELN y la respuesta militar del nuevo gobierno colombiano pueden poner en jaque la seguridad de las operaciones de gigantes como Telefónica, BBVA o Repsol, y alterar las previsiones de crecimiento en un destino que concentra miles de millones de euros de inversión española.
La cuenta atrás del ELN en la selva colombiana
En la espesura del Catatumbo, los guerrilleros del ELN se ocultan de los drones. El zumbido de los insectos se mezcla con el ruido de los machetes. El comandante, con el fusil en el regazo, supervisa un campamento improvisado. Mientras, en Bogotá, Abelardo de la Espriella acaba de jurar el cargo y da su primer discurso: «Ofensiva militar total contra el último grupo guerrillero».
El ELN, fundado en 1964, se financia mediante extorsiones y control del narcotráfico en zonas rurales. La guerrilla ha demostrado históricamente su capacidad para atacar oleoductos, torres eléctricas y vías, activos que en muchos casos pertenecen a multinacionales extranjeras. Ahora, con la orden de prepararse para el combate, la amenaza se extiende a cualquier compañía que opere en sus territorios de influencia.
El nuevo presidente no deja margen a la duda. Ha desempolvado el lenguaje de la guerra total y ha ordenado a las fuerzas armadas redoblar la presión sobre los frentes guerrilleros. Para el ELN, la respuesta ha sido inmediata: repliegue táctico, refuerzo de sus estructuras clandestinas y preparación de atentados. La guerra que parecía dormida vuelve a despertar.
El riesgo para las inversiones españolas: de Telefónica a las energéticas
Colombia es el cuarto destino de la inversión española en América Latina, con un stock que supera los 10.000 millones de euros, según datos del ICEX. Telefónica, BBVA, Repsol o Naturgy tienen operaciones de gran calado: redes de telecomunicaciones, sucursales bancarias, plantas de energía y proyectos de exploración.
Para las empresas españolas, el regreso de la guerra en Colombia no es un titular lejano: es una amenaza directa a sus empleados, sus activos y sus planes de expansión.
El modus operandi del ELN incluye la exigencia de «vacunas» —extorsiones— a cambio de no sabotear instalaciones o de permitir el tránsito de mercancías. Una escalada bélica multiplica el riesgo de secuestros, atentados contra infraestructuras y parálisis de proyectos en regiones como el Catatumbo o el Arauca, donde la presencia de la guerrilla es más intensa.
La incertidumbre puede paralizar nuevos proyectos de energía renovable o digitalización, justo cuando España busca reforzar su presencia en la region. Los consejos de administración de muchas multinacionales españolas ya han activado sus protocolos de seguridad y evalúan si conviene ralentizar las inversiones previstas para los próximos meses.
Lecciones del pasado y el horizonte de un conflicto prolongado
No es la primera vez que Colombia vive una escalada bélica. El conflicto con las FARC, que duró más de medio siglo, ahuyentó inversiones durante décadas. El acuerdo de paz de 2016 abrió una ventana de oportunidad que atrajo a multinacionales españolas. Ahora, el temor es que esa ventana se cierre de golpe.
El ELN nunca firmó un acuerdo de paz integral. Las negociaciones con el gobierno anterior fracasaron. Con De la Espriella, cualquier acercamiento parece descartado: su prioridad es la vía militar. La historia demuestra que cuando la guerrilla se siente acorralada, responde con más violencia, lo que puede prolongar el conflicto y dañar la imagen del país como destino de inversión.
Para España, el desafío es doble: proteger sus intereses económicos y, al mismo tiempo, evitar que la inestabilidad en el Catatumbo se extienda a toda América Latina. La diplomacia española ya ha comenzado a moverse, pero por ahora las empresas se blindan y esperan acontecimientos. Lo que ocurra en las próximas semanas marcará el rumbo de una relación económica clave.
📌 Ficha del Caso
- Ficha sobre el caso: El ELN se prepara para retomar la guerra tras la llegada al poder de Abelardo de la Espriella, quien ha prometido una ofensiva militar total contra el último grupo guerrillero colombiano.
- Datos importantes: La inversión española en Colombia supera los 10.000 millones de euros, concentrada en telecomunicaciones, banca y energía. Un recrudecimiento del conflicto amenaza la seguridad de estos activos.
- Resumen: La escalada bélica pone en riesgo la estabilidad de un mercado estratégico para España y obliga a las empresas a revisar sus protocolos de seguridad ante un posible deterioro de la situación.

