Imbroda (PP) pide a Sánchez una negociación ‘seria’ con Rabat: sobre el retorno de menores a Marruecos

La petición llega después de que Marruecos haya reclamado por primera vez a sus menores, una postura que el Gobierno central aún no ha respondido formalmente. Imbroda exige eliminar trabas administrativas y actuar con firmeza en la frontera de Melilla.

EN 30 SEGUNDOS

  • ¿Qué ha pedido? Juan José Imbroda, presidente de Melilla (PP), reclama al Gobierno una negociación ‘seria’ con Rabat para retornar a los menores extranjeros no acompañados tras la demanda explícita de Marruecos.
  • ¿Por qué es relevante? Es la primera vez que Marruecos pide el retorno de sus menores, lo que podría desbloquear una crisis migratoria que asfixia a Ceuta y Melilla.
  • ¿Qué obstáculos ve? Existen trabas administrativas y legales que impiden los retornos, pese a que la Convención de los Derechos del Niño no las exige, según Imbroda. Pide usar todos los medios, incluido el Ejército si fuera necesario.

El presidente de Melilla, Juan José Imbroda, ha instado al Gobierno de Pedro Sánchez a aprovechar la reciente demanda de Marruecos para negociar el retorno de los menores extranjeros no acompañados que permanecen en la ciudad autónoma, una ‘novedad’ que Rabat había rechazado históricamente. En una entrevista con Telemadrid, Imbroda ha subrayado que Marruecos ha dicho por primera vez que quiere a sus menores, un gesto que considera una oportunidad que el Ejecutivo central no debe desaprovechar.

‘Marruecos ya ha dicho que quiere a sus menores. Eso es una novedad. Nunca ha querido a sus menores. Nunca. Eso ya es novedoso. Vamos a intentar desarrollar esa puerta que se ha abierto’, ha expuesto el barón popular, urgiendo a Sánchez a que ‘juegue esta carta’ con determinación. La declaración sitúa la presión migratoria que soporta Melilla —y su vecina Ceuta— en el centro del debate territorial del Partido Popular.

Una ventana inédita en la relación con Rabat

La postura de Marruecos supone un giro inesperado. Durante años, España ha tropezado con la negativa de las autoridades alauitas a acoger de vuelta a los menores que emigran, muchos de ellos solos, a las ciudades autónomas. La mayoría de los menores se encuentra en situación irregular, lo que agrava el hacinamiento en los centros de acogida. La novedad, sin embargo, es frágil: de no traducirse en un acuerdo concreto, la ventana podría cerrarse tan rápido como se ha abierto.

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Imbroda insiste en que la demanda de Marruecos es genuina y que el Gobierno debe responder con agilidad. ‘Vamos a acomodar nuestras normas, nuestras exigencias, para que los menores puedan ser retornados con sus familias, siempre cuidando la protección del menor al máximo’, ha afirmado. La clave, a su juicio, está en actualizar el acuerdo de retorno bilateral que, aunque vigente, adolece de procedimientos que hacen inviable su aplicación efectiva.

El atasco administrativo y la línea roja de la frontera

El presidente melillense no escatima críticas a la gestión estatal. ‘Hay trabas que van más allá de la ley y de la Convención de Derechos del Niño’, ha denunciado, señalando que los obstáculos son internos, no imputables a Rabat. Según Imbroda, el Gobierno ha ido añadiendo requisitos ‘que hacen inviable el retorno’ y que estrangular cualquier posibilidad de alivio para las ciudades autónomas. La frontera debe ser inviolable, ha recalcado, y para ello el Estado debe emplear todos los recursos a su alcance, incluido el Ejército si la situación lo requiere: ‘si el Ejército tiene que estar, tiene que estar’.

El dictamen del barón popular es contundente: la situación en Ceuta sigue siendo ‘dantesca’ y un ‘polvorín’. Imbroda ha acusado directamente al Gobierno de fracaso y ha censurado las ‘barbaridades’ que, a su entender, vierten algunos ministros, actitud que evidencia ‘mucho cuajo y la cara muy dura’. La admonición llega en un momento en que la inmigración irregular hacia las islas Canarias y el sur peninsular copa titulares, pero la presión en las fronteras terrestres, aunque menos mediática, es igual de explosiva.

La novedad de que Marruecos pida a sus menores es una puerta que el Gobierno no puede dejar que se cierre por pura inercia administrativa.

El Eje del Poder Popular

El planteamiento de Imbroda se inserta en la estrategia territorial del Partido Popular, que en los últimos meses ha endurecido su discurso migratorio sin salirse del marco constitucional. Génova respalda plenamente al presidente de Melilla. Fuentes de la dirección nacional consultadas por Moncloa.com confirman que la cúpula popular comparte el diagnóstico: si Rabat ha movido ficha, toca corresponder con celeridad. El mensaje fuerza es que la defensa de la integridad territorial y de las condiciones de los menores son perfectamente compatibles cuando se articulan mediante una negociación de Estado.

La crisis migratoria en Ceuta y Melilla tiene un precedente inmediato en la avalancha de mayo de 2021, cuando más de 8.000 personas —muchos de ellos menores— cruzaron la frontera de Ceuta en cuestión de horas. Aquel episodio forzó un reacomodo de la relación bilateral y evidenció la fragilidad de los acuerdos de readmisión. Hoy, el PP opina que el Gobierno de Sánchez no puede permitirse otro sobresalto similar. La posición de Imbroda conecta además con la de otros barones autonómicos populares: la presidenta madrileña, Isabel Díaz Ayuso, ha insistido en la necesidad de blindar las fronteras, y el presidente andaluz, Juanma Moreno, defiende la colaboración con los países de origen como vía principal para ordenar los flujos.

Para el Gobierno, la petición de Melilla representa un reto político de calado. Si acepta negociar formalmente con Marruecos el retorno de menores, deberá enfrentarse a las garantías jurídicas que exigen las ONG y a la presión de sus socios de izquierda. Si no lo hace, el PP capitalizará la acusación de inacción. Las próximas semanas serán decisivas: la apertura de un canal de diálogo bilateral sobre este asunto podría marcar un antes y un después en la gestión de una crisis que, hasta ahora, se había enquistado en el relato gubernamental de la ‘normalidad’.

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🏛️ El Apunte de Génova

  • Mensaje fuerza: El PP planta bandera en la defensa de la integridad territorial y en la gestión migratoria firme, contrapuesta a la aparente parálisis del Gobierno de Sánchez.
  • Protagonista: Juan José Imbroda (presidente de Melilla).
  • Próximo hito: La negociación formal entre España y Marruecos sobre el retorno de menores, que según Génova debería convocarse antes de que termine el verano.