Vox considera avalada su posición después de que las comunidades del PP vetaran el debate sobre los menores de Ceuta en la reunión preparatoria de la Conferencia Sectorial de Infancia y Adolescencia.
El plante de Vox: no al reparto, atención en origen
La comisión sectorial de este jueves, previa a la Conferencia Sectorial del 27 de agosto, dejó fuera del orden del día un punto informativo y de debate sobre la atención a los menores migrantes no acompañados en Ceuta, según fuentes del Ministerio de Juventud e Infancia. Todas las comunidades presididas por el PP dijeron que no a incorporarlo.
El detalle previo es político. Vox ya había anunciado que no acudiría a esa reunión preparatoria en los tres territorios donde gestiona las competencias de Infancia: Aragón, Castilla y León y Extremadura. Su ausencia no respondía a un problema de agenda, sino al rechazo al modelo de reubicación de menores que impulsa el Gobierno. Una conferencia sectorial es el órgano multilateral que coordina al Ejecutivo y a las comunidades.
Para Vox, la crisis de Ceuta exige una respuesta de frontera y de control migratorio, no el reparto de los menores por las comunidades autónomas. La atención en origen, el refuerzo de los servicios de la ciudad autónoma y la exigencia de responsabilidades al Ejecutivo son sus ejes. Bajo esa premisa, el partido ve ahora al PP moverse en la misma dirección.
El argumento no es secundario: la dirección de Vox considera que el veto de las comunidades populares confirma que la reubicación no es aceptable para la mayoría territorial. A su juicio, el PP ha tardado en situarse, pero ha terminado por rechazar el foro en el que el Gobierno pretendía escenificar un consenso.
El Gobierno insiste y el PP se desmarca
La Conferencia Sectorial del 27 de agosto no está anulada. Sí se votará en ella la transferencia de un crédito extraordinario para Ceuta. La ministra de Juventud e Infancia, Sira Rego, anunció que llevará 25 millones de euros y que volverá a intentar que las comunidades autónomas colaboren en la atención a la infancia. Ese nuevo intento tendrá que votarse al inicio del encuentro.
El Gobierno quería un foro de consenso para el reparto. Las comunidades del PP lo han frenado antes de que el asunto llegara a la Conferencia Sectorial.
Rego utilizó las palabras del líder del PP, Alberto Núñez Feijóo, para responderle: ‘Ceuta es España’, y si lo es, ‘el PP podría empezar por ayudar a aliviar la situación que vive la ciudad autónoma’. La ministra reclamó colaboración.
Las comunidades del PP argumentaron que participaban por responsabilidad y en apoyo a Ceuta, pero dejando claro su rechazo al modelo de reubicación de los menores y a la política migratoria del Gobierno.
La lectura estratégica de Vox
La estrategia de Vox gana un anclaje concreto. Hasta ahora, el partido defendía en solitario que la solución pasa por el control migratorio y por atender a Ceuta en origen. La negativa del PP a introducir el debate en la conferencia sectorial proporciona a Vox un respaldo de hecho, aunque los populares no asuman de forma explícita su discurso más duro.
El precedente es claro. Vox ya condiciona sus pactos autonómicos a la política migratoria y abandona los gobiernos donde el PP acepta derivaciones. Ahora, tres de sus consejerías de Infancia se ausentaron del encuentro preparatorio. La votación del 27 de agosto medirá si el PP mantiene esa línea o se repliega ante la presión del Ejecutivo.
La lectura de fondo tiene poco que ver con un tecnicismo de orden del día. Cada votación sobre la reubicación de menores se convierte en un marcador de la competición por la derecha. Vox necesita que el PP no diluya su rechazo. El PP necesita mantener su perfil institucional sin ceder ante Vox. Ceuta es la arena.
La conferencia sectorial del 27 de agosto, un órgano de coordinación entre el Gobierno y las comunidades en el ámbito de Infancia, decidirá si el punto se incorpora por votación. Vox no participará, fiel a su plante. La posición del PP quedará registrada. Esa es la victoria parcial que Vox reivindica.

