La Policía Nacional ha desarticulado dos mafias que cobraban hasta 9.000 euros por trasladar migrantes desde Ceuta a la costa de Cádiz.
EN 30 SEGUNDOS
- ¿Qué ha pasado? Dos organizaciones dedicadas al tráfico de migrantes entre Ceuta y Cádiz han sido desarticuladas con cinco detenidos.
- ¿Dónde y quién? La Policía Nacional ha actuado en Ceuta y en La Línea de la Concepción; uno de los arrestados está en prisión provisional.
- ¿Qué supone para los ciudadanos? Las redes movían a migrantes por unos 9.000 euros y cruzaban el Estrecho sin chalecos ni medidas de seguridad, con riesgo para las vidas y presión sobre el litoral gaditano.
Dos redes, 9.000 euros por persona y una lancha encallada
La operación se saldó con cinco detenidos en dos actuaciones diferentes: dos en Ceuta y dos en La Línea de la Concepción, además de un quinto arrestado por una travesía del 14 de agosto. La investigación nació del hallazgo de una lancha encallada en Benzú, en Ceuta, con daños que los agentes consideran compatibles con una navegación a alta velocidad.
Las organizaciones usaban intermediarios para captar a migrantes que habían llegado a la ciudad autónoma durante el salto masivo del 30 de julio, cuando cerca de 70.000 personas entraron a nado. Los candidatos esperaban escondidos en garajes o domicilios hasta que los avisaban para cruzar el Estrecho en lancha rápida o casco. Los traslados hasta el punto de embarque se hacían por carreteras con poca o nula vigilancia policial.
El recorrido habitual era de Cádiz a Ceuta y vuelta con los migrantes. Los pilotos, elegidos por su experiencia en navegación rápida y su capacidad para realizar maniobras evasivas, cobraban grandes cantidades de dinero. La coordinación entre las plantillas de la costa andaluza y los servicios centrales fue clave para seguir el rastro.
De los cinco arrestados, uno fue enviado a prisión provisional por la travesía del 14 de agosto. Se le vincula un presunto delito contra los derechos de los ciudadanos extranjeros, con la posible concurrencia de agravantes por ánimo de lucro, especial vulnerabilidad de las víctimas y peligro para la vida, la salud o la integridad.
La travesía del 14 de agosto: 40 kilómetros sin chalecos
Aquella noche, siete personas fueron recogidas en Ceuta y trasladadas hasta El Burgo, en La Línea de la Concepción, adonde llegaron sobre las 04:00 de la madrugada. El grupo pasó cinco horas en el mar, recorrió unos 40 kilómetros y pagó alrededor de 8.000 euros al organizador de la lancha. Un solo trayecto podía dejar a este último hasta 56.000 euros.
Siete personas cruzaron el Estrecho de noche, con niebla y sin chalecos, por un negocio que dejaba hasta 56.000 euros en una sola travesía.
La embarcación medía cinco metros de eslora y dos de manga y no contaba con medidas de seguridad: no había chalecos salvavidas ni señalización, y los ocupantes apenas sabían nadar. Los testigos describieron una noche con mucha niebla que reducía la visibilidad y las posibilidades de ser localizados en caso de emergencia. El frío de la ropa mojada y la entrada de agua y oleaje marcaron la travesía.
La Policía Nacional recuerda que cualquier persona puede colaborar de forma confidencial a través del correo trata@policia.es y del teléfono gratuito 900 10 50 90, operativo las 24 horas del día, tanto para casos de trata de seres humanos como de tráfico ilícito de personas.
La Lectura Andaluza
La operación sitúa otra vez la lupa sobre el Campo de Gibraltar y sobre la costa de Cádiz, uno de los puntos sensibles de las rutas migratorias hacia la península. Tras el salto masivo del 30 de julio, que llevó a unas 70.000 personas a la ciudad autónoma, el Estrecho recuperó su condición de embudo para quienes esperaban un cruce rápido y sin papeles. Las redes no se limitan a mover personas: ponen precio a la desesperación.
Para los vecinos de La Línea de la Concepción y de los municipios costeros de Cádiz, esta manera de operar tiene consecuencias directas: la llegada de embarcaciones no interfiere solo en la seguridad, también en los despertares nocturnos, los controles policiales y el día a día de barrios como El Burgo. La operación confirma que, en este tipo de redes, la ruta no es improvisada: hay logística, pilotos y puntos de embarque.
La investigación sigue su curso bajo coordinación de las plantillas policiales de la costa andaluza y de la Fiscalía contra el tráfico ilícito de migrantes. La valoración judicial determinará ahora el alcance de cada una de las presuntas responsabilidades. Lo que deja la operación es una foto clara: una economía del riesgo que se mueve por el Estrecho y que exige respuestas coordinadas.

