La fotovoltaica supera al carbón en China: 1,286 TW de capacidad instalada y un 31,5% del parque eléctrico

El dato mide capacidad instalada, no generación: el carbón todavía aporta el 49,7% de la electricidad del país. La solar generó 802,4 TWh entre enero y julio, un 15,5% más interanual, mientras la red exige más almacenamiento y flexibilidad.

El parque fotovoltaico de China ha alcanzado 1,286 TW de capacidad instalada y supera por primera vez al carbón en la historia del mayor sistema eléctrico del mundo, según la Administración Nacional de Energía (NEA).

Un vuelco histórico: 1,286 TW de solar frente a 1,285 TW de carbón

La NEA publicó el dato el 1 de septiembre y confirma que, a cierre de julio, la fotovoltaica acumulada llegó a 1,286 teravatios, apenas por encima de los 1,285 TW del parque de carbón. La solar representa ya el 31,5% del parque eléctrico total del país.

Dentro de esa cifra conviven dos modelos. La fotovoltaica a gran escala suma 704 GW y la generación distribuida aporta 582 GW. El hito pone fin a más de un siglo de dominio del carbón como mayor fuente de capacidad instalada en China.

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No es el primer cruce relevante. La capacidad renovable total ya superó al carbón en 2023 y la suma de eólica y solar rebasó a la generación térmica en 2025. Ahora la solar lo logra en solitario, un salto simbólico con implicaciones industriales de fondo.

El sistema eléctrico chino cerró julio con 4,078 TW de capacidad instalada total. Además de los 1,286 TW solares y los 1,285 TW de carbón, el parque eólico alcanza 687,2 GW, la hidroeléctrica 455,5 GW y la nuclear 66,14 GW. La biomasa, con datos a cierre de junio, suma 47,91 GW. La térmica completa, incluyendo gas, llega a 1,581 TW.

El desafío ya no es instalar más paneles: el carbón sigue aportando casi la mitad de la generación eléctrica china.

La letra pequeña del récord: el carbón aún genera la mitad de la electricidad

capacidad solar China

El dato clave no es la potencia, sino la generación. Entre enero y julio, la solar produjo 802,4 TWh, un 15,5% más interanual y equivalente a cerca del 13% del consumo eléctrico nacional. El carbón, con una utilización mucho mayor, generó 2,5 PWh en el primer semestre y cubrió el 49,7% de la generación china.

Vamos por partes. Un TW de paneles no produce igual que un TW de centrales de carbón: la intermitencia solar recorta las horas equivalentes de funcionamiento. Liu Zhiqiang, director adjunto de planificación del China Electricity Council (CEC), calificó el cruce como ‘un hito en la transición energética verde y baja en carbono de China’, pero advirtió de que el carbón seguirá como respaldo del sistema a corto plazo.

La comparación histórica deja ver la velocidad del cambio. En 2013, según las estadísticas revisadas por la NEA, China tenía solo 17,45 GW fotovoltaicos, frente a unos 790 GW de carbón. La solar era el 1,4% del parque y el carbón el 63%. Desde entonces, la fotovoltaica se ha multiplicado casi 74 veces: 77,4 GW en 2016, 130 GW en 2017, 250 GW en 2020, 609 GW en 2023, 887 GW en 2024 y en torno a 1,2 TW al cierre de 2025.

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La dimensión global también importa. IRENA estima que la capacidad solar mundial rondaba 2,4 TW a finales de 2025, lo que significa que el parque chino concentraba aproximadamente la mitad. La solar aportó, además, tres cuartas partes de toda la nueva capacidad renovable instalada en el mundo en 2025.

Una capacidad récord que exige red, almacenamiento y realismo industrial

El récord convive con una de las correcciones más profundas del sector fotovoltaico chino. En el primer semestre de 2026 se instalaron 71,8 GW, frente a los 212,2 GW del mismo periodo de 2025: una caída del 66%. Buena parte de aquella cifra fue una carrera por completar proyectos antes del nuevo sistema de precios de mercado.

La integración a la red aprieta aún más. El factor de utilización medio cayó al 91,4% en el primer semestre, desde el 94% de un año antes. La industria de componentes sufre exceso de capacidad y precios débiles: la producción de polisilicio bajó un 9,8% interanual y la de módulos un 35,1%, según la asociación sectorial.

Wang Bohua, ex secretario general de la asociación fotovoltaica china, definió el momento como ‘un ajuste profundo’, aunque matizó que el menor ritmo instalador supone un retorno a un crecimiento más sostenible tras el pico excepcional de 2025. La siguiente fase no se medirá solo en gigavatios añadidos.

El reto es de fiabilidad. Los técnicos del CEC insiste en que eólica y solar aún no sustituyen a la generación convencional en los momentos críticos del sistema. Por eso ganan peso el almacenamiento, las tecnologías de formación de red, las redes de transporte y unos mercados eléctricos más flexibles. Convertir 1,286 TW de capacidad en electricidad firme es la verdadera prueba.

📊 Impacto ecológico en cifras

  • Capacidad solar: 1,286 TW instalados a cierre de julio, el 31,5% del parque eléctrico chino.
  • Generación solar: 802,4 TWh entre enero y julio, un 15,5% más interanual.
  • Contraste real: el carbón aún aporta el 49,7% de la generación eléctrica del país.
  • Cambio histórico: la fotovoltaica china se ha multiplicado casi 74 veces desde los 17,45 GW de 2013.

De precedente a decisión: por qué este hito ordena la transición global

El precedente de 2020 explica el salto. El compromiso chino de neutralidad de carbono aceleró la instalación fotovoltaica: se pasó de 392 GW en 2022 a 609 GW en 2023 y 887 GW en 2024. Este hito de capacidad es resultado directo de aquella decisión, no de una tecnología espontánea.

Aquí está la letra pequeña. China ha demostrado que puede instalar renovables a una velocidad sin parangón, pero no ha resuelto cómo integrarlas sin comprometer la seguridad del suministro. Mientras el carbón genere la mitad de la electricidad, el récord es una victoria de inventario, no de sustitución real. Con 71,8 GW instalados en el semestre, la transición china también aprende a moderar el ritmo. Para entendernos: más gigavatios no equivalen automáticamente a menos carbón.

El efecto dominó llega a toda la cadena industrial. La sobrecapacidad china de módulos y polisilicio ha hundido precios en todo el mundo y, a la vez, ha puesto la fotovoltaica al alcance de países que de otro modo tardarían décadas en descarbonizar. Esa es la doble cara del hito: presión comercial para los fabricantes, oportunidad de transición para el resto.

El dato chino obliga a leer con más exigencia los anuncios de capacidad. Una cosa es instalar paneles y otra desplazar carbón. La responsabilidad intergeneracional se juega en la segunda variable, no solo en la primera.

🌍 El Impacto Real para el Futuro

  • Beneficio medible: 1,286 TW de solar instalada generaron 802,4 TWh en siete meses, evitando una parte relevante del consumo fósil.
  • Modelo que cambia: el carbón pierde por primera vez su trono de capacidad instalada, aunque la generación fósil seguirá marcando el ritmo hasta que el almacenamiento escale.
  • Para las próximas generaciones: la mitad de la capacidad solar mundial está en China; su curva de integración definirá el coste y la fiabilidad de la transición global.