7Torrelaguna: historia medieval y sabor de pan
A menos de una hora de Madrid, Torrelaguna concentra en su casco medieval una de las mayores densidades patrimoniales de la Comunidad. Declarado Conjunto Histórico-Artístico en 1974, el recinto conserva tramos de la muralla del siglo XV, con la puerta del Santo Cristo de Burgos y el arco de San Bartolomé, y en la plaza Mayor se alza Santa María Magdalena, uno de los mejores exponentes del gótico madrileño, iniciado en el siglo XV. La villa, nacida junto al Jarama sobre un poblamiento de origen árabe, fue cuna del cardenal Cisneros (1436), que la dotó del pósito de grano de 1514 —hoy ayuntamiento—, de un hospital y de un convento. Aquí vivió San Isidro Labrador y en el templo descansan los restos del poeta Juan de Mena. Quien se acerque a principios de septiembre, además, coincidirá con las fiestas patronales de la Virgen de la Soledad.
Pero Torrelaguna también se descubre con el paladar, gracias a una vega cerealista que alimentó durante siglos su vocación panadera. Buena muestra es la Panadería Casa Martín, fundada en 1896 y regentada hoy por la quinta generación de la misma familia: el establecimiento dulce más longevo de la Sierra Norte, con quince variedades de magdalenas que han salido en películas rodadas en el pueblo y que conquistaron a Penélope Cruz, Javier Bardem o Sara Montiel, clienta habitual que iba a por sus soplillos, un bollo de yema, anís y ron cuya receta se hunde en los obradores conventuales del siglo XV. A pocos pasos, en la calle Malacuera, Mariano Calleja hornea pan de masa madre, palmeras y empanadas que llenan de aroma el paseo. Recorrer el casco histórico y volver a casa con la cesta llena es el mejor broche para una escapada de septiembre.

