Claves de los conflictos entre España y Marruecos a lo largo de la historia

España y Marruecos comparten una frontera de pocos kilómetros y una rivalidad que se remonta a finales del siglo XV, cuando la Corona de Castilla comenzó a instalar posiciones estables en el norte de África. La lista que sigue recorre los episodios en los que esa pugna derivó en un enfrentamiento abierto: de la ocupación de Melilla en 1497 a la crisis del islote de Perejil en 2002, con los sitios de Ceuta, la guerra de Tetuán, la guerra de Ifni-Sáhara y la Marcha Verde como hitos intermedios.

El criterio es cronológico y restrictivo: se incluyen solo los choques con uso de la fuerza, despliegue militar o reclamación explícita de soberanía sobre un territorio —presidios, plazas, colonias y peñones—, y quedan fuera las crisis diplomáticas o migratorias. El conjunto muestra cómo el eje del conflicto se desplazó de la costa norteafricana al Sáhara y a los islotes, y cómo la independencia de Marruecos en 1956 cambió su naturaleza: de la pugna entre una potencia colonial y las cabilas a un contencioso entre dos Estados.

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La Marcha Verde (1975)

Fuente: Agencias

La Marcha Verde es el punto culminante de la pugna hispano-marroquí del siglo XX y el episodio que puso fin a casi un siglo de presencia española en el Sáhara. El 16 de octubre de 1975, tras conocerse el dictamen del Tribunal Internacional de Justicia —que apreció vínculos jurídicos entre el sultán y algunas tribus saharauis, pero ningún vínculo de soberanía—, Hassan II anunció la movilización. El 6 de noviembre, unos 350.000 civiles marroquíes, escoltados por unos 25.000 soldados y portando banderas y ejemplares del Corán, cruzaron las alambradas de la entonces provincia española y acamparon en su interior. Madrid, con Franco agonizando, ordenó replegarse sin disparar una sola vez: el Ejército español quedó maniatado ante una masa civil, de modo que cualquier respuesta armada habría tenido un coste diplomático insostenible frente a una operación que Rabat presentaba como pacífica.

Ocho días después, el 14 de noviembre, el Gobierno de Carlos Arias Navarro firmó el Acuerdo Tripartito de Madrid, que cedía la administración del territorio a Marruecos y Mauritania sin reconocer expresamente la soberanía, y la retirada española se completó en febrero de 1976. Su peso en la lista se explica por las secuelas: el éxodo de decenas de miles de saharauis hacia los campamentos de Tinduf, la guerra con el Frente Polisario hasta el alto el fuego de 1991 y el muro militar de 2.700 kilómetros que divide el territorio, administrado hoy en cerca del 80 % por Rabat. En su cincuenta aniversario, Marruecos lo conmemoró como una victoria una semana después de que el Consejo de Seguridad renovara la MINURSO y respaldara la autonomía bajo soberanía marroquí como base de la negociación, con España como potencia administradora de iure.