Compromís quiere un nuevo modelo valenciano de emergencias con los ayuntamientos en el centro, casi dos años después de la DANA.
La formación valencianista aprovechó la Asamblea Municipalista de Més-Compromís, celebrada este sábado 19 de septiembre en Albal, para fijar su posición sobre la gestión de las catástrofes. Fue el pistoletazo de salida de un curso que la dirección considera decisivo. «Necesitamos un modelo integral, muy dotado y capaz de responder de manera rápida y coordinada», defendió el presidente de Més-Compromís, Joan Baldoví.
Lo que reclama Baldoví: cuerpo único de bomberos, el 112 público y MeteoVAL
El paquete que Compromís pone sobre la mesa tiene cuatro patas. La recuperación de la Unidad Valenciana de Emergencias (UVE, un cuerpo autonómico de respuesta rápida que el partido reclama como pieza central del sistema), la creación de un cuerpo único de Bombers del País Valencià que integre los servicios actuales sin mermar derechos laborales, la gestión pública y directa de el 112 con plantilla suficiente y un nuevo Servicio Valenciano de Meteorología, bautizado como MeteoVAL, que conviviría con la Agencia Estatal de Meteorología.
Sobre el teléfono de emergencias, Baldoví fue tajante: «El 112 no es un call center, es una herramienta que significa la diferencia entre la vida y la muerte». La asamblea aprobó además, por unanimidad, una moción que suma un plan plurianual de conservación y restauración de ríos, barrancos y lechos fluviales, más recursos económicos, técnicos y humanos para los municipios con terreno forestal y un fondo valenciano estable de prevención de incendios. El texto incluye la mejora de caminos y accesos de emergencia y sistemas de alerta temprana.
La secretaria general de Més-Compromís, Amparo Piquer, puso el foco en quien responde primero. «Los ayuntamientos son la institución más próxima a la ciudadanía y, cuando llega una emergencia, son los primeros que dan respuesta», señaló. Piquer situó el municipalismo como «el ADN» del partido y la asamblea como el arranque de un curso electoral que, dijo, afrontan con el reto de «gobernar el País Valencià».
El marco no es casual. Casi dos años después de la DANA del 29 de octubre de 2024, que dejó 229 víctimas mortales confirmadas y arrasó decenas de municipios de l’Horta Sud y la Ribera, el reparto de competencias entre el Estado, la Generalitat y los consistorios sigue sin resolverse. Ese es, precisamente, el terreno donde Compromís quiere plantar bandera.
La reconstrucción se mide en decretos y en millones, pero la respuesta a una riada se mide en minutos y en teléfonos que tienen que sonar.
Por qué el 112 y los barrancos se han convertido en el campo de batalla político
La propuesta llega en un momento de tensión mal resuelta entre administraciones. El Sistema Nacional de Protección Civil establece que la primera respuesta es municipal y autonómica, y que el Estado interviene cuando la comunidad lo solicita o cuando la emergencia desborda su capacidad. En la DANA de 2024 esa cadena se rompió en varios puntos, y el debate sobre quién debía haber avisado antes llegó al Congreso sin una respuesta cerrada.

Los precedentes comparables no invitan al optimismo. La riada de Biescas de 1996, con 87 muertos, forzó una revisión de los sistemas, de alerta hidrológica; las inundaciones de Murcia de 2012 y los incendios de Galicia de 2017 abrieron debates parecidos sobre coordinación y competencias que se cerraron con cambios parciales. En el plano estatal, el Consorcio de Compensación de Seguros y la Unidad Militar de Emergencias sostienen buena parte de la respuesta económica y operativa cuando el desastre desborda una escala.
Compromís traduce ese marco a reivindicaciones concretas: recuperar una unidad autonómica de emergencias, unificar los bomberos y controlar el 112. Baldoví añadió una pieza estatal durante su intervención, al asegurar que, si él fuera presidente del Gobierno, Marlaska ya no sería ministro del Interior. La frase traslada a Madrid el mismo debate sobre quién manda cuando el agua sube.
El Escenario Valenciano
En la Generalitat, el Consell (el gobierno autonómico) de PP y Vox que preside Juanfran Pérez Llorca desde diciembre de 2025 gestiona la reconstrucción con el Plan RERD, el instrumento autonómico para canalizar los fondos de la catástrofe. El expresident Carlos Mazón conserva su acta de diputado en las Corts Valencianes (el parlamento autonómico unicameral, con 99 escaños) y afronta su proceso judicial por la gestión de la emergencia. El pacto autonómico aguanta, pero cada comparecencia sobre la DANA reabre la grieta. PSPV y Compromís han convertido la reconstrucción en su eje de desgaste, y la moción de Albal encaja en esa estrategia.
En clave nacional, la propuesta tensiona al PP en un asunto que ya es estatal: la relación entre el Gobierno de Pedro Sánchez y el Consell valenciano, el estado de los fondos europeos comprometidos y el peso del Consorcio de Compensación de Seguros en el conjunto del país marcan el tono del debate en Madrid. Para Compromís, el calendario pesa: con las autonómicas de 2027 en el horizonte, necesita diferenciarse del PSPV por la izquierda y exhibir gestión en los municipios donde gobierna.
Ficha del Caso
- El caso: Més-Compromís celebró su Asamblea Municipalista en Albal el 19 de septiembre, centrada en la gestión municipal de las emergencias y en el arranque del curso electoral.
- Datos importantes: La moción aprobada por unanimidad reclama recuperar la Unidad Valenciana de Emergencias, un cuerpo único de bomberos, la gestión pública del 112 y la creación del servicio meteorológico MeteoVAL.
- Resumen: Compromís sitúa los ayuntamientos en el centro de un nuevo modelo de emergencias y convierte la reconstrucción tras la DANA en su bandera política de cara a 2027.
