La Diputación Foral de Álava ha contratado la tasación del Buesa Arena antes de vender el pabellón al grupo Baskonia. El encargo, formalizado por la diputada foral de Hacienda, Itziar Gonzalo, recae en la firma Técnicos en Tasación (Tecnitasa) y asciende a 15.427,50 euros, IVA incluido. La institución foral ha recurrido a un procedimiento sin concurso público para disponer de una cifra de referencia.
Qué incluye la valoración encargada por la Diputación
El objeto del contrato abarca el pabellón Fernando Buesa Arena y ‘los terrenos circundantes’, con el aparcamiento entre ellos, según el expediente de contratación. La cantidad que arroje el informe servirá de referencia antes de que la institución se desprenda de un inmueble de titularidad foral en favor del grupo Saski Baskonia-Deportivo Alavés.
La operación se enmarca en el plan presentado en julio por el diputado general, Ramiro González, del PNV, y el presidente del grupo deportivo, Josean Querejeta. Ambos expusieron la hoja de ruta para que la institución se desprenda del recinto y el club pueda desarrollar nuevos proyectos en la zona de Zurbano, rebautizada como ‘distrito Ondare’, donde ya operan la universidad privada Euneiz, la ciudad deportiva BAKH y una residencia.
El antecedente del informe ‘flojo’ y las obras pendientes
No es la primera vez que la Diputación paga por un análisis del recinto. En diciembre de 2023, Álava Agencia de Desarrollo contrató a la consultora Krean un informe sobre la incidencia de convertir el Buesa Arena en un espacio ‘multiusos’, por 16.056,70 euros. El contrato no se publicitó hasta el 9 de julio, pocos días después de que se presentara el plan de venta, y fuentes forales admiten que el resultado fue ‘flojo’.
A ese expediente se suma otra contratación destinada a definir las obras necesarias para ‘acondicionar el pabellón a la normativa actual’. El origen está en el partido contra el FC Barcelona de marzo de 2024, cuando un foco se desprendió del techo y cayó sobre la cancha durante un tiempo muerto, sin causar daños personales. El club rescindió entonces el contrato con la empresa de iluminación, pero las mejoras siguen pendientes, con la licencia del Ayuntamiento de Vitoria-Gasteiz aún sin conceder y un reparto de costes entre Diputación y club por cerrar.
Los encargos públicos sobre el recinto se acumulan mientras siguen sin concretarse el precio de la venta y el calendario de la operación.
El peso de las Juntas Generales en la operación
Ramiro González ha sostenido de forma reiterada que la enajenación del pabellón y del aparcamiento se hará sin quebranto para el patrimonio público y con el respaldo de la mayoría de las Juntas Generales de Álava, el parlamento foral. Ese trámite determinará el calendario final, todavía sin fecha, de una operación cuyo importe la institución tampoco ha confirmado.
El grupo Saski Baskonia-Deportivo Alavés defiende, según sus propios informes, que la compra no responde a una ‘conveniencia privada’ sino a un ‘interés público’, por la actividad y el empleo que generará en Vitoria-Gasteiz y en el conjunto de la provincia. Josean Querejeta ha planteado además revitalizar el pabellón para que sea algo más que una cancha de baloncesto, un objetivo que ya perseguía el proyecto Buesa Events que el club y la Diputación habían activado.
En el entorno del pabellón, en la zona de Zurbano, se ubican la universidad privada Euneiz, la ciudad deportiva BAKH y una residencia, englobadas en el denominado ‘distrito Ondare’. La Diputación Foral de Álava mantiene la titularidad del recinto y del aparcamiento, mientras el Ayuntamiento de Vitoria-Gasteiz tramita la licencia de las obras de acondicionamiento.
Entre el informe de Krean y la tasación de Tecnitasa, los encargos públicos sobre el Buesa Arena suman al menos 31.484,20 euros. La venta de un inmueble foral exige, además, acuerdo en las Juntas Generales, donde el Ejecutivo de Ramiro González necesita mayoría para autorizar la salida del pabellón del patrimonio de la Diputación. No hay fecha para ese debate.

