3La consola en modo reposo: apagada con el mando pero descargando actualizaciones
El mando apaga la tele y da la orden de apagar la consola, pero la consola no se apaga del todo. Lo que hace es entrar en modo reposo —*Rest Mode* en PlayStation, inicio instantáneo o *Instant On* en Xbox—, un estado en el que sigue alimentando la conexión de red y parte del procesador y de la memoria para descargar actualizaciones de juegos y del sistema, instalar compras hechas desde el móvil, mantener los mandos cargados y quedar lista para arrancar en segundos. Ese trabajo silencioso tiene un coste. Según los datos que maneja la industria en el acuerdo voluntario con la Comisión Europea, el reposo de una PS5 puede quedarse por debajo de 0,5 W si se desactivan esas funciones, pero sube con la consola conectada a internet y no baja de ese medio vatio mientras haya cualquiera de ellas activada. En Xbox Series X, el modo con todas las funciones en marcha consume entre 8 y 13 W, muy por encima de lo que gasta cualquier otro aparato en espera.
La diferencia entre un ajuste y otro decide si el gasto es anecdótico o se nota en el recibo. Trece vatios ininterrumpidos equivalen a unos 114 kWh al año: a los 0,2898 euros por kWh que pagó de media en 2025 un hogar español con tarifa libre, unos 33 euros anuales; con el precio del PVPC, en torno a 24 euros. Frente a eso, bajar a 0,5 W deja el consumo en unos 4,4 kWh, poco más de un euro. El problema se agranda con los modelos antiguos: mediciones de distribuidoras eléctricas cifran el reposo de la PS4 en 8,5 W y el de la Xbox One en 15,7 W. La NRDC advirtió en 2021 de que, con el inicio instantáneo por defecto, la suma de las consolas Xbox Series en espera podía llegar a consumir 500 MW al año, el equivalente a una gran central de carbón. Microsoft cambió ese ajuste por defecto en Europa, donde más del 85% de los usuarios usa ya el modo de ahorro, y Sony añadió en 2024 una carga adaptativa que rebaja el consumo a entre 0,3 y 1 W cuando el mando ha terminado de cargarse.

