Generalitat permitirá a los funcionarios recuperar los festivos que caen en sábado

La instrucción llegará esta semana con efecto retroactivo desde enero de 2026 y sumará 14 horas a la bolsa de asuntos propios. El Govern desatasca una vieja demanda sindical, mientras la jornada de 35 horas sigue bloqueada.

El Govern permitirá a los funcionarios de la Generalitat recuperar los festivos que caen en sábado. La instrucción que regula la compensación se publicará esta semana con efecto retroactivo desde enero de 2026, según ha avanzado 3Cat, y llega después de años de reclamaciones sindicales.

En la práctica, los empleados públicos catalanes podrán sumar a su bolsa de horas de asuntos propios los dos festivos que el calendario laboral de 2026 coloca en sábado: el 15 de agosto, ya transcurrido, y el día de Sant Esteve, el 26 de diciembre. En total, 14 horas. Nadie paga nada.

El colectivo afectado es amplio. Hablamos del personal al servicio de la administración de la Generalitat, desde los servicios centrales y territoriales hasta las plantillas de ámbitos como la sanidad, la educación o la gestión tributaria. La compensación no se cobra: se disfruta, y el día se elige dentro de los márgenes que fija la normativa de personal.

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Dos días, 14 horas y una instrucción que se ha hecho esperar

El texto que prepara la Generalitat nace con vocación retroactiva. La secretaria del sector de la Generalitat de UGT-Serveis Públics, Iolanda Adroher, atribuye el retraso a la propia tramitación: la instrucción ha tardado mucho en salir, señala, y por eso debe alcanzar también a los festivos que ya han caído en sábado este año.

A partir de 2027 el mecanismo cambiará de forma. Según la misma responsable sindical, la idea es que las horas se reconozcan de manera automática a principios de cada ejercicio, sin instancias ni esperas. La bolsa de asuntos propios se actualizaría sola.

La Generalitat tarda meses en reconocer dos días que sus funcionarios ya han perdido. La compensación llega, pero lo hace por la vía de los hechos consumados.

La publicación se hará previsiblemente en el Diari Oficial de la Generalitat de Catalunya, el canal que da validez jurídica a este tipo de resoluciones de personal. Sin ese trámite, la compensación no es exigible y las horas no entran en la bolsa.

La letra pequeña: cuándo el festivo no se recupera

empleados públicos Generalitat

La norma tiene un límite que conviene leer con atención. La letra pequeña importa. El objetivo es garantizar 14 festivos al año: si el empleado público ya ha disfrutado los días que le corresponden y, además, hay festivos que caen en sábado, la compensación no se aplica. No se acumulan horas por encima de ese umbral.

El terreno jurídico ya se movía por otra vía. La jurisprudencia reciente del Tribunal Supremo y de la Audiencia Nacional ha abierto la puerta a que algunos trabajadores del sector privado recuperen los festivos que coinciden con su día de descanso. El secretario de Políticas Públicas y responsable del Área Pública de Comisiones Obreras, Manuel Fages, valora que el Govern opte por una regulación general en lugar de improvisar cada año.

Su argumento es de coherencia. La reivindicación era ‘que se regulara de manera general y no cada año con una orden para recuperar o no los festivos que caen en sábado’, explica. Detrás de esa frase hay un problema de fondo: una administración que resolvía por decreto puntual lo que exigía regla fija.

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Lo grueso sigue encallado en la mesa de negociación. La jornada de 35 horas semanales continúa atrapada, y administración y sindicatos no coinciden ni en la aritmética: sus cálculos difieren en 32 horas anuales, el equivalente a casi una semana laboral completa. Sin ese dato cerrado no hay acuerdo posible sobre reducción de horario.

Por qué el Govern se mueve ahora

Analizamos el movimiento y la lectura política es bastante clara. El Govern necesita mantener engrasada la mesa con los sindicatos de la función pública justo cuando el asunto pendiente, el de las 35 horas, es el que más desgaste genera. Reconocer los festivos de sábado es una concesión de coste cero en caja: no sale dinero, se devuelve tiempo que el trabajador ya había perdido. Es la parte fácil del acuerdo.

El precedente catalán explica el retraso. Durante los últimos ejercicios, cada año se resolvía con una orden puntual, a menudo a finales de ejercicio y sin aviso previo, lo que generaba un peregrinaje, de consultas internas, y cierta sensación de arbitrariedad entre el personal. Ahora la regla pasa a ser estable y, desde 2027, automática: menos litigiosidad y menos carga administrativa.

Queda una arista incómoda. La retroactividad se limita al ejercicio en curso, nunca a años anteriores, y la instrucción aterriza cuando el festivo de agosto ya ha pasado. Para quien trabajó ese sábado en un servicio esencial, la compensación es real. Para quien lo libró, el beneficio es el reconocimiento de un derecho que ya tenía. Cosas de los calendarios.

La comparación con otras administraciones es inevitable, aunque conviene hacerla con prudencia: cada administración negocia su propio calendario de personal y los ritmos no son intercambiables. Lo que sí comparten todas es el nudo de fondo, la jornada, y ahí el Govern no ha movido ficha.

El próximo hito es la publicación de la instrucción, prevista para esta semana, con las horas ya incorporadas de forma automática en la bolsa de asuntos personales. Después queda la negociación de la jornada, que sigue sin fecha y sin cifra común. El gesto de los festivos, de momento, es el más barato de todos.