Colombia y el FMI: la crisis que ya tensa a Santander y BBVA

El nuevo Ejecutivo colombiano revierte la medida de Petro y devuelve las tutelas al Consejo de Estado en plena negociación con el FMI. La banca española sigue con atención cada movimiento.

Colombia mueve ficha en plena crisis fiscal ante el FMI. El Gobierno de Abelardo De La Espriella devuelve al Consejo de Estado la competencia para resolver las tutelas contra la Presidencia. Y en el fondo del tablero asoman dos nombres muy españoles: Santander y BBVA.

Qué acaba de cambiar en Colombia con el decreto

Vamos por partes, porque el detalle importa. La acción de tutela es el mecanismo judicial exprés con el que cualquier ciudadano colombiano reclama la protección de un derecho fundamental. Y quién la resuelve no es un asunto menor: decide quién juzga al poder.

El decreto publicado por el nuevo Gobierno establece que las acciones de tutela dirigidas contra las actuaciones u omisiones del presidente de la República se repartirán, en primera instancia, al Consejo de Estado. La norma también alcanza a las tutelas vinculadas con funciones presidenciales delegadas. Lo recogió la prensa colombiana, entre ella El Tiempo.

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Hay un matiz procesal que conviene retener: solo se aplica a las tutelas que lleguen a partir de ahora. Las ya presentadas seguirán su trámite anterior, ante los jueces del circuito. La norma cambia la pelota de tejado, pero no toca los partidos ya en juego.

Por qué esta decisión llega hasta Santander y BBVA

De La Espriella

Aquí es donde la historia deja de ser solo colombiana. Santander y BBVA figuran entre las entidades con mayor presencia en el sistema financiero de Colombia. Sus filiales llevan años operando allí y sostienen buena parte del crédito del país. Cualquier sacudida fiscal en Bogotá termina repercutiendo en los balances de Madrid.

El decreto cambia quién juzga al presidente, pero la presión de fondo la ejerce la negociación fiscal con el FMI.

El Gobierno de De La Espriella se ha reunido con el Fondo Monetario Internacional para abordar la situación de las cuentas públicas. La crisis fiscal —el desfase entre lo que el Estado ingresa y lo que gasta— se ha convertido en el telón de fondo de cada decisión del nuevo Ejecutivo.

Conviene recordar que Colombia no es un mercado cualquiera para Madrid. La banca española aterrizó en América Latina hace décadas y convirtió la región en su principal fuente de beneficios fuera de Europa. Para el sector, cada punto de inestabilidad en un país como Colombia es un riesgo que se mide, se provisiona y se vigila trimestre a trimestre.

Para una entidad financiera, la incertidumbre fiscal de un país se traduce en prima de riesgo al alza, es decir, en financiarse más caro y provisionar más. España conoce ese guion. La crisis argentina de 2001 golpeó con dureza a la banca española allí instalada, y una década después la deuda griega tensó los balances de medio continente.

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El precedente que explica el vaivén judicial colombiano

Este decreto no nace de la nada. Bajo el Gobierno de Iván Duque, el Ejecutivo ya trasladó al Consejo de Estado la competencia sobre las tutelas contra el presidente tras varias decisiones adversas de la justicia ordinaria. Después, Gustavo Petro deshizo esa medida y devolvió las tutelas al circuito, también tras fallos que no le favorecían. Ahora De La Espriella repite el movimiento de Duque.

Leído en frío, el vaivén dice menos del nuevo Gobierno de lo que parece y más del sistema. La discusión sobre qué tribunal debe conocer las tutelas contra el jefe del Ejecutivo es, en realidad, una discusión sobre los contrapesos del poder. El Consejo de Estado es un órgano de cierre con rango nacional; los jueces de circuito operan en primera línea y con otra escala.

Para España, la pregunta relevante no es quién gana ese pulso judicial, sino qué estabilidad sale del conjunto. Un país que negocia con el FMI, que arrastra una tensión fiscal severa y que reordena sus tribunales es un país que exige a sus acreedores paciencia. Y entre esos acreedores, con inversión directa y siglos de presencia, está la banca española.

Hay además una lectura de imagen-país. España figura entre los grandes inversores extranjeros de la región, y su reputación va ligada a la solvencia de sus empresas. Si la banca aguanta el pulso colombiano sin sobresaltos, gana el conjunto; si no, la factura la paga también la marca España.

Los próximos meses marcan el paso. La negociación con el FMI debería traducirse en cifras, condiciones y, con toda probabilidad, en nuevas medidas sobre el gasto. Conviene seguir dos señales: cómo avanza ese acuerdo fiscal y si el cambio en las tutelas resiste los primeros recursos. Lo que ocurra en Bogotá se leerá también en los balances de Madrid.

📌 Ficha del Caso

  • Ficha sobre el caso: El Gobierno de De La Espriella devuelve al Consejo de Estado la competencia sobre las tutelas contra el presidente, revirtiendo la decisión de Gustavo Petro.
  • Datos importantes: El decreto solo afecta a las tutelas nuevas; las ya presentadas siguen en los jueces de circuito. Conicide con las conversaciones del Ejecutivo con el FMI por la crisis fiscal.
  • Resumen: La inestabilidad fiscal y judicial de Colombia golpea a Santander y BBVA, dos pilares españoles con fuerte presencia en el país.