El acelerador de partículas IFMIF-DONES de Escúzar supera los 50 millones contratados con empresas granadinas y roza los 590 empleos. Los números ya no son una promesa de futuro: son contratos firmados, nóminas y proveedores locales.
Medio centenar de millones contratados y casi 600 empleos de alto valor
El estudio de impacto socioeconómico lo firma la Asociación Española de la Industria de la Ciencia (Ineustar) por encargo de la Diputación de Granada, y cifra entre 39,3 y 52 millones de euros la actividad económica directa generada en la provincia hasta el primer trimestre de 2026. En empleo, el documento habla de entre 447 y 590 puestos equivalentes a tiempo completo. Más del 40% corresponden a perfiles técnicos, científicos o de ingeniería de alta cualificación.
Francis Rodríguez, presidente de la Diputación, ha defendido que la instalación ha dejado de ser una promesa abstracta. «Muestra que esta infraestructura está teniendo efectos que van mucho más allá del municipio de Escúzar y alcanzan al conjunto de la provincia», ha señalado durante la presentación del informe.
Junto a él han intervenido Gerardo Cuerva, presidente de Cámara Granada, y Moisés Weber, director del Consorcio IFMIF-DONES. Cuerva ha recordado que el tejido empresarial granadino apostó por la infraestructura hace una década y ha advertido de que cada vez más compañías de fuera compiten por los contratos del proyecto.
El reparto por sectores dibuja el perfil real de lo que ya se ha movido. La mitad de los puestos están vinculados a la construcción e instalación de infraestructuras; un 25% a ingeniería y perfiles tecnológicos avanzados; un 15% a personal investigador y científico-tecnológico, y el 10% restante a servicios profesionales y de soporte. El Valor Añadido Bruto atribuible a la provincia se mueve entre 18,4 y 24,4 millones de euros, y la masa salarial entre 14,6 y 19,2 millones.
De los 60,6 millones de euros en subvenciones de I+D+i vinculadas a IFMIF-DONES movilizados a nivel nacional, Granada ha captado 9,21 millones. Es el 15,2% del total estatal y más de la mitad de los 16,3 millones que han llegado a Andalucía, según el mismo informe.
IFMIF-DONES ha movilizado ya 60,6 millones en ayudas a la I+D+i en toda España, y Granada se ha quedado con 9,21: uno de cada seis euros.
La ventana de tres a cinco años para entrar en la cadena de proveedores

Erik Fernández, director de Ineustar, ha puesto el acento en lo que queda por delante: lo contabilizado hasta ahora representa menos del 10% de la capacidad tractora del proyecto, diseñado para probar los materiales de las futuras centrales de fusión nuclear. IFMIF-DONES tiene pendiente de ejecutar inversiones por valor de entre 2.600 y 3.300 millones de euros.
El análisis estima entre 1.695 y 1.978 millones para la fase de operación de la instalación, frente a los 989 a 1.295 millones de la construcción. A eso se suman 454 a 530 millones en mantenimiento, 826 a 964 millones en consumo energético y 400 a 480 millones en personal a lo largo del ciclo de vida. En el mapa de proveedores ya figuran compañías como Safran Electronics & Defense Spain, Grupo Negratín y Quantia, junto a la Universidad de Granada y el CIEMAT.
El proyecto también mueve otros sectores. Entre 2022 y 2026, los eventos científicos y técnicos asociados han atraído a 6.149 participantes y generado 22.810 estancias-día en Granada, con un impacto directo de unos 5 millones de euros para el sector servicios. La Industry Office —Ineustar, Cámara Granada, el consorcio, la Universidad, el CSIC y La Caixa— actúa como puente entre la instalación y el tejido productivo de la provincia.
Weber ha recordado que la fase de operación arrancará en torno a 2034 y que harán falta proveedores para todo: desde la cantina y la limpieza hasta el mantenimiento industrial. «Es importante identificar esas necesidades para estar preparados», ha apuntado.
La Lectura Andaluza
Andalucía lleva décadas escuchando promesas industriales que acabaron en una nave vacía. Por eso conviene leer este informe con los pies en el suelo: lo que dice es que IFMIF-DONES ya ha repartido contratos, ya paga nóminas y ya retiene talento en una provincia que forma titulados cada curso y los pierde después. Ese es el dato que le importa a quien busca trabajo en Granada y no quiere irse.
El respaldo institucional es amplio —Junta de Andalucía, Gobierno central, Diputación de Granada y Ayuntamiento de Escúzar—, y esa coordinación explica que la provincia haya captado el 15,2% de las ayudas nacionales de I+D+i ligadas al proyecto, más de la mitad de todo lo que ha llegado a Andalucía. La traducción para el ciudadano es sencilla: cada contrato de ingeniería que se firma aquí es un puesto cualificado que no se va a Madrid ni a Barcelona.
Quedan entre 2.600 y 3.300 millones por ejecutar y una ventana de tres a cinco años para que las empresas locales entren en las cadenas de proveedores antes de que lo hagan las de fuera. La comarca del Temple y el Parque Metropolitano de Granada tienen por delante la ocasión de dejar de ser periferia industrial. Si el calendario se cumple, en 2034 el acelerador entrará en operación y necesitará desde la cantina hasta el mantenimiento. Ese día se sabrá si Granada convirtió una gran infraestructura científica en empleo estable o si, una vez más, dejó pasar el tren.

