3 bases militares españolas que EE.UU. presiona para ampliar: Rota, Morón y las nuevas instalaciones estratégicas

La presencia militar estadounidense en España, pieza clave del flanco sur de la OTAN, vuelve a estar sobre la mesa. El acuerdo entre Pedro Sánchez y Joe Biden en la cumbre de la OTAN de Madrid, en 2022, permitió elevar de cuatro a seis los destructores Aegis con base en Rota, y desde entonces Washington ha seguido reclamando más capacidad en instalaciones como Morón, cuya pista figura entre las más largas de Europa. La negociación afecta también a emplazamientos menos conocidos y a un marco administrativo poco transparente.

Los tres bloques que siguen no están ordenados por importancia, sino por visibilidad: van de lo que ya se discute en público a lo que apenas se documenta. Rota y Morón concentran la atención, pero el movimiento más relevante puede estar al otro lado del Estrecho, donde Estados Unidos mira hacia Canarias y el Centro Africano de Entrenamiento. El último apartado se detiene en quién negocia: el Ministerio de Defensa y el Comité Permanente Hispano-Norteamericano, con sede en el Cuartel General del Aire de Madrid.

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Morón: la pista de vuelo y el despliegue de marines en el punto de mira

Paracaidistas militares canadienses caminan junto a un C-17 Globemaster en un día soleado en un aeropuerto.
Foto de Amar Preciado en Pexels

La pista de Morón es una de las más largas de Europa y ese es el punto de partida del proyecto que ha puesto a la base sevillana en el punto de mira. La Fuerza Aérea de Estados Unidos proyecta ampliar la plataforma de estacionamiento P-016 para habilitar nueve posiciones para aeronaves sin armamento o, alternativamente, tres preparadas para bombarderos B-52 cargados con munición real. El detalle no es menor: el propio documento presupuestario admite que la losa actual no puede sostener a ningún bombardero estratégico armado porque las instalaciones colindantes incumplen los arcos de seguridad exigidos. El coste estimado oscila entre 25 y 100 millones de dólares, con un plazo de ejecución de 1.038 días, e incluye diez nuevos puntos de repostaje, una vía de acceso para municiones, el soterramiento de líneas eléctricas críticas y sistemas de iluminación de mástil alto. La obra es la primera actuación de un contrato marco (MACC) de hasta 495 millones de dólares —unos 425 millones de euros— para Rota y Morón, con prórrogas que podrían estirarse hasta 2034.

El otro flanco es humano. Desde 2013 Morón acoge un destacamento de marines, la SP-MAGTF Crisis Response, que llegó con unos 500 efectivos, seis convertiplanos MV-22B Osprey y dos aviones KC-130: el Consejo de Ministros autorizó un despliegue inicial de un año que después se fue prorrogando, y más tarde España dio luz verde a 250 militares adicionales. Defensa negoció entonces un acuerdo conjunto que incluía 29 millones de dólares de inversión estadounidense para adaptar las instalaciones sevillanas. España alberga hoy en torno a 3.814 militares de Estados Unidos, repartidos sobre todo entre Morón y Rota, con la base aérea como plataforma logística hacia África y Oriente Medio. La ampliación de la pista consolida precisamente ese modelo: aumenta la capacidad de acoger aeronaves estratégicas y de sostener despliegues temporales sin necesidad de anunciar nuevas unidades permanentes.