La presencia militar estadounidense en España, pieza clave del flanco sur de la OTAN, vuelve a estar sobre la mesa. El acuerdo entre Pedro Sánchez y Joe Biden en la cumbre de la OTAN de Madrid, en 2022, permitió elevar de cuatro a seis los destructores Aegis con base en Rota, y desde entonces Washington ha seguido reclamando más capacidad en instalaciones como Morón, cuya pista figura entre las más largas de Europa. La negociación afecta también a emplazamientos menos conocidos y a un marco administrativo poco transparente.
Los tres bloques que siguen no están ordenados por importancia, sino por visibilidad: van de lo que ya se discute en público a lo que apenas se documenta. Rota y Morón concentran la atención, pero el movimiento más relevante puede estar al otro lado del Estrecho, donde Estados Unidos mira hacia Canarias y el Centro Africano de Entrenamiento. El último apartado se detiene en quién negocia: el Ministerio de Defensa y el Comité Permanente Hispano-Norteamericano, con sede en el Cuartel General del Aire de Madrid.
3Nuevas instalaciones estratégicas: el interés de EE.UU. por Canarias y el Estrecho
Mientras la atención pública sigue puesta en Rota y Morón, el movimiento más relevante de Washington en el flanco sur se está produciendo al otro lado del Estrecho. El Centro Africano de Entrenamiento y Experimentación Multidominio (AMTEC), impulsado por Estados Unidos y Marruecos en la localidad de Tan-Tan, a algo más de 200 kilómetros de Lanzarote y a unos 50 del límite con el Sáhara Occidental, estrenó su actividad entre el 3 y el 7 de agosto con el lanzamiento de un misil de crucero de largo alcance y bajo coste. El proyecto nace de un memorando firmado el 13 de julio entre las Fuerzas Armadas Reales marroquíes y el mando de AFRICOM, y se apoya en una hoja de ruta militar a diez años centrada en industria de defensa y ciberseguridad. Con un área de entrenamiento multidominio, una academia de drones y un centro de innovación, su puesta en servicio plena está prevista para 2030.
La novedad del caso canario es que este desarrollo no se ha anunciado con grandes gestos, sino a través de instalaciones de doble uso y proyectos industriales. En el archipiélago, el Centro Espacial de Maspalomas, operado por el INTA —organismo dependiente del Ministerio de Defensa— y el Clúster Canario de la Industria de Defensa, con el respaldo de la Zona Especial Canaria, han activado las alertas de más de medio centenar de organizaciones, que denuncian un avance en la militarización. La diputada de Coalición Canaria Cristina Valido ha registrado preguntas ante Defensa y Exteriores sobre el arranque de AMTEC, reclamando saber qué información se ha trasladado al Gobierno canario y qué contactos ha habido con Rabat, al considerar que unas pruebas militares a 200 kilómetros de Lanzarote deberían comunicarse con antelación.

