EN 30 SEGUNDOS
- ¿Qué ha pasado? La dirección del PSOE ordenó este miércoles por la tarde el desalojo de la sede de Ferraz 70 y de las sedes del partido en toda España ante las amenazas de protestas ultras que se estaban convocando en redes.
- ¿Quién está detrás? Ferraz y el dispositivo de seguridad del partido, con Pedro Sánchez en el puesto de mando de Urda (Toledo) junto a Emiliano García-Page.
- ¿Qué impacto tiene? Se activa el protocolo de seguridad de la sede nacional, se suspende la actividad ordinaria y el partido reclama responsabilidad frente al acoso en la calle.
El PSOE ordenó este miércoles el desalojo de Ferraz 70 y de sus sedes territoriales ante el temor a protestas ultras convocadas en redes. La dirección federal activó el protocolo de seguridad a media tarde y pidió a la plantilla que abandonara los edificios antes de que se produjeran las concentraciones anunciadas.
La decisión se adoptó al constatar una virulencia inusual en las amenazas dirigidas contra la formación a lo largo de la jornada, muy por encima de las que recibe de manera ordinaria, según fuentes de la dirección federal. Los mensajes circularon por canales de mensajería y perfiles de extrema derecha con un llamamiento explícito a concentrarse frente a la sede de la calle Ferraz, en Madrid, tras el accidente ferroviario de Urda (Toledo), que ha dejado al menos 68 fallecidos.
El desalojo de Ferraz no se quedó en la sede nacional. La consigna se extendió a las sedes del partido en el resto de España, donde las federaciones replicaron el mismo procedimiento a medida que se confirmaban las convocatorias. En la calle Ferraz 70 el edificio quedó vacío durante la tarde y el perímetro se reforzó con presencia policial. Ferraz no ha detallado el alcance exacto del operativo ni ha precisado cuándo se reanudará la actividad ordinaria en la sede.
El protocolo incluye el cierre preventivo, la salida escalonada de los trabajadores, y la comunicación con las fuerzas de seguridad. Fuentes de la sede nacional subrayan que la prioridad era la integridad de la plantilla y no la imagen del partido, en una jornada en la que el foco institucional debía estar en las víctimas del siniestro. La prioridad era clara.
Del siniestro de Urda a la ola de amenazas ultras

El telón de fondo es el accidente más grave de la alta velocidad española. Un tren AVE de Renfe impactó contra un convoy de Iryo que permanecía ocupando la vía en el tramo de Urda, en la provincia de Toledo, y el balance provisional se mantiene en al menos 68 muertos. A las ocho de la tarde, multitud de ciudades españolas guardaron un minuto de silencio por las víctimas.
Desde el puesto de mando avanzado de Urda, el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, ha asegurado que el Ejecutivo ‘va a llegar hasta el final’ para esclarecer las causas. ‘Toda España está de luto’, ha trasladado, antes de comprometerse a declarar tres días de luto oficial a partir de este mismo jueves.
Un edificio vacío no es una rendición: es el precio de proteger a quienes trabajan en él frente a quienes convierten un luto nacional en una cacería.
El presidente ha sido explícito sobre el margen de actuación: ‘Si ha habido negligencias se sabrá y si ha habido fallos en el sistema de seguridad se responderá con total contundencia’. Y ha fijado el listón político: ‘No es asumible’ para España sufrir dos accidentes de alta velocidad en un mismo año, en referencia al siniestro de Adamuz (Córdoba) del pasado enero, que dejó 46 fallecidos y cerca de 300 heridos. La declaración de luto oficial se formalizará mediante Real Decreto y se publicará en el Boletín Oficial del Estado.
La investigación no la dirige el Gobierno. Sánchez ha remitido a la Comisión Independiente de Accidentes Ferroviarios (CIAF), a la Justicia y a los informes internos de Adif y Renfe, y ha advertido de que ‘todo indica’ que el origen de ambos siniestros nada tiene que ver. El ministro de Transportes, Óscar Puente, había apuntado horas antes al centro de control de Atocha, que ordenó la reanudación normal de la circulación con un aviso rojo activo sobre la vía ocupada. Una decisión que calificó de ‘inexplicable’.
Con ese escenario, las amenazas ultras añaden una capa de riesgo que el partido no había previsto para esta semana. No es un fenómeno nuevo: en junio de 2021, con las concentraciones por los indultos, y en el invierno de 2023, con la ley de amnistía, la calle Ferraz fue escenario de episodios de acoso que incluyeron un muñeco ahorcado con la cara del presidente. Nadie lo niega en el partido. La diferencia, ahora, es que el detonante es un luto nacional, y eso rompe cualquier coartada argumental.
El Eje del Poder Socialista
La lectura interna en Ferraz es nítida: esto no es una crisis política, es un problema de seguridad. La dirección federal ha evitado abrir un frente partidista con el desalojo de Ferraz y ha mantenido el foco en las víctimas y en la investigación del siniestro. El Grupo Parlamentario Socialista conserva su agenda institucional y la relación con los socios de investidura no se ha movido: el eje del debate en el Congreso es ahora el sistema de seguridad ferroviaria y la comparecencia del ministro de Transportes, no la refriega de la calle.
El aterrizaje territorial es inmediato. Castilla-La Mancha, que preside Emiliano García-Page, es la comunidad directamente concernida por el siniestro de Urda, y el barón socialista ha permanecido junto a Sánchez en el puesto de mando, una imagen de cohesión institucional que Ferraz quiere capitalizar frente a cualquier tentación de fractura interna. Las federaciones del PSOE, desde Asturias hasta Navarra, han replicado el mismo protocolo en sus sedes, y los ayuntamientos socialistas han reforzado la vigilancia de sus inmuebles. La plantilla de Ferraz es la primera que sufre el episodio.
El riesgo a corto plazo tiene nombre propio: la normalización de la violencia en la puerta de una sede. La respuesta institucional, como en 2018, se juega en los tribunales y en el BOE, no en la acera. En Ferraz se admite, en privado, que el clima de acoso no se construye solo en los foros de extrema derecha. El próximo examen no será la calle: será el informe de la CIAF y la reapertura de la sede nacional. Eso, hoy, pesa más que cualquier disputa partidista.
🌹 El Apunte de Ferraz
- Mensaje fuerza: La sede se desaloja, pero la institucionalidad no: ninguna amenaza altera el rumbo del Gobierno.
- Protagonista: Pedro Sánchez (presidente del Gobierno y secretario general del PSOE), arropado por Emiliano García-Page en Urda.
- Próximo hito: Publicación en el BOE del Real Decreto de luto oficial de tres días y reapertura de Ferraz 70, pendiente de confirmar.

