Cantabria saca a licitación 12,67 millones en publicidad aérea y exige 120 trayectos anuales en la ruta directa entre Córdoba y Santander.
El contrato es un servicio de publicidad y marketing en soportes y medios de compañías aéreas. Su valor estimado asciende a 12,67 millones de euros, IVA excluido, para un periodo máximo de cuatro años, incluidas las posibles prórrogas. El presupuesto anual ronda los 2,64 millones, repartidos en tres lotes: 1,075 millones para el mercado andaluz, 900.000 euros para el segundo y 665.000 para el tercero. El pliego admite además una modificación por un importe máximo de 2,112 millones, también sin IVA. La conexión aérea con Córdoba es una de las piezas centrales de la operación.
Qué exige el pliego para volar de Córdoba a Santander
La estrategia no consiste solo en colocar anuncios. El Gobierno cántabro quiere transformar el interés por la comunidad en visitas efectivas y, para eso, necesita asientos. El lote 1 es el que mira a Andalucía y contempla tres mercados: Sevilla aporta su ámbito urbano de captación y Jerez amplía la cobertura hacia su entorno. La tercera pata es una capital de interior, con lógica distinta: menos población flotante en la costa y más peso del viaje de negocios, el congreso y la escapada cultural.
Ahí entra Córdoba. El documento fija condiciones específicas para la conexión y las empresas que opten a este lote deberán presentar una propuesta de conectividad aérea directa entre el aeropuerto cordobés y el Seve Ballesteros-Santander. Como requisito mínimo se exigen 120 trayectos de ida y vuelta al año, con al menos dos frecuencias semanales por sentido durante las semanas en que opere la ruta. Las ofertas que no alcancen esos mínimos quedarán excluidas.
El impacto económico: 1,18 millones de gasto previsto desde Córdoba

El pliego también cuantifica lo que se espera a cambio. La estimación del impacto económico de los pasajeros españoles no residentes en Cantabria para 2027 se eleva, en el caso de Córdoba, a 1.180.589,66 euros. Son cifras de gasto turístico, no de billetes vendidos, y conviene leerlas con esa cautela. El objetivo es sencillo de enunciar y complicado de ejecutar: que quien hoy viaja al norte lo haga sin escala y que el viajero cántabro encuentre una razón para bajar al sur.
Una ruta directa entre Córdoba y Santander vale, según el propio pliego, 1,18 millones de euros de gasto turístico previsto para 2027.
La comparación con el resto del lote andaluz mide el envite. Sevilla concentra la mayor previsión, con 2,91 millones de euros, mientras que Jerez se queda en 145.639,34 euros. La diferencia no es menor: hablamos de casi veinte veces más gasto esperado en un mercado que en otro, lo que dibuja un mapa de prioridades muy claro para la administración que paga.
La capital cordobesa se coloca en un terreno intermedio, por debajo de la previsión sevillana y muy por encima del entorno jerezano. Traducido a la vida diaria, son vuelos que solo se sostienen con viajero de empresa, congresos y una temporada turística que estire la demanda más allá de los meses fuertes. Nadie programa dos frecuencias semanales para un pasajero ocasional.
El mecanismo es habitual en el mercado aéreo. La administración no opera aviones: paga promoción en los canales de las aerolíneas y condiciona ese apoyo a que exista una ruta que cumpla mínimos. Es decir, dinero público para reducir el riesgo comercial de la compañía que apueste por la conexión. Y un calendario que, con cuatro años de recorrido y prórrogas, podría alargarse hasta 2031 si la adjudicación se resuelve a lo largo de 2027.
La Lectura Andaluza
Andalucía lleva años trabajando la conectividad aérea como palanca económica, y esta licitación lo confirma desde el otro lado del mapa: una administración del Cantábrico paga por atraer al viajero andaluz y, de paso, por abrir la puerta inversa. Para Córdoba, el valor está en la infraestructura y en el calendario. Dos frecuencias semanales por sentido permiten algo tan concreto como salir por la mañana hacia Santander y volver sin pasar por Madrid, un cambio menor en apariencia y enorme para quien hace negocios o visita a la familia.
El detalle de las cifras ordena las prioridades. De los 2,64 millones anuales del contrato, 1,075 corresponden al mercado andaluz, es decir, el 40,7% del total, lo que sitúa a la comunidad en el centro de la estrategia cántabra. Andalucía es un mercado emisor potente y las administraciones lo saben. La lectura para el viajero es directa: la competencia entre destinos por captar rutas aéreas acaba, casi siempre, en más opciones y mejores precios en el mostrador.
Queda la parte que no depende de un pliego. Una ruta solo vive si el pasajero la usa fuera de temporada, y ahí entra en juego el tejido productivo de cada ciudad. Córdoba tiene patrimonio, congresos y una hostelería que ya compite de tú a tú; Santander tiene costa y empresa. El primer vuelo directo será la prueba de si esa ecuación funciona. En una tierra que vive del turismo, cada conexión nueva es una apuesta que se paga o se pierde en la cuenta de resultados de los hoteles.

