La unidad de ictus del CHUO de Ourense roza los 520 ingresos en su primer año y mantiene las trombectomías en Vigo

El servicio, en marcha desde 2025, atiende una incidencia superior a la media española por el envejecimiento de la provincia. La trombectomía sigue derivándose al Álvaro Cunqueiro de Vigo, sin fecha para su implantación en Ourense.

La unidad de ictus del CHUO de Ourense roza los 520 ingresos en su primer año y mantiene las trombectomías en Vigo.

Medio millar de ingresos y una incidencia por encima de la media

La cifra exacta es 519, a punto de cerrar el primer año de actividad. La unidad se puso en marcha en 2025 y, desde entonces, el volumen no ha dejado de crecer. «Tenemos bastante volumen de ingresos, ya no solo en la unidad de ictus, también en la planta de hospitalización», explica Iago Couso, neurólogo del Complexo Hospitalario Universitario de Ourense (CHUO), el hospital público de referencia de la provincia.

El volumen asistencial responde, en buena medida, a la demografía. Couso sitúa la incidencia del ictus en el área sanitaria «un poquito por encima de la media española», una circunstancia ligada al envejecimiento de la población. La edad, dice, es «una cosa inmodificable», y con los años crecen los factores de riesgo: hipertensión, o fibrilación auricular.

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Los 519 ingresos no son el total de pacientes con ictus que pasan por el complejo. A esa cifra hay que sumar los hospitalizados directamente en planta, que quedan fuera del recuento de la unidad especializada. La decisión de ingresar en uno u otro espacio depende de criterios clínicos, del tiempo transcurrido desde el episodio y de los tratamientos que necesita cada paciente.

Los resultados acompañan. Durante los primeros seis meses de funcionamiento, el 63,7% de los pacientes evaluados al recibir el alta conservaba su autonomía para las actividades habituales; el 50,7% no presentaba síntomas o los tenía mínimos. Detrás de cada porcentaje hay una provincia entera jugándose la movilidad de sus mayores.

Ourense ya sabe cuántos ictus atiende. La pregunta pendiente es cuántos podrá tratar sin que el paciente cruce la provincia.

Las trombectomías siguen haciendo las maletas hacia Vigo

El gran reto pendiente es la trombectomía, la intervención que retira el coágulo que obstruye una arteria cerebral de gran calibre. «De momento se siguen teniendo que derivar», admite Couso. El centro de referencia continúa siendo el Álvaro Cunqueiro de Vigo, lo que obliga a desplazarse a pacientes llegados de toda la provincia, algunos desde comarcas del oriente ourensano, a mucha distancia del área metropolitana viguesa.

Ya hay pasos dados. «La cosa ya se está moviendo», señala el neurólogo, aunque sin fecha de inicio para la técnica en Ourense. Su implantación exigirá coordinación con los centros que ya la practican y un proceso progresivo de aprendizaje. Couso elige un ejemplo: «No es lo mismo que un paciente de O Barco se tenga que ir a tratar a Vigo que pueda hacerlo en la provincia».

Junto al reto asistencial convive el de la concienciación. El margen terapéutico del ictus es estrecho y los tratamientos de la fase aguda solo pueden administrarse durante un tiempo limitado. «La gente muchas veces lo minimiza», advierte el especialista, que insiste en acudir al hospital a la primera señal. Cuanto antes llegue el paciente, más margen hay para actuar.

CHUO Ourense

El Laboratorio Gallego

La sanidad es el terreno donde mejor se mide el pulso político de Galicia. El PPdeG gobierna la Xunta de Galicia (el ejecutivo autonómico con sede en Santiago de Compostela) con mayoría absoluta; el BNG, el Bloque Nacionalista Galego, ejerce como primera fuerza de la oposición, y el PSdeG, la federación gallega del PSOE, ocupa el tercer lugar. Ninguno de los tres puede permitirse pasar por alto un servicio que atiende a 519 personas en un año en una provincia de interior y población envejecida.

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La lectura nacional llega por la vía demográfica. Galicia figura entre las comunidades con la población más envejecida de España y Ourense, según los datos del Instituto Galego de Estatística (IGE), entre las provincias con mayor índice de envejecimiento del país. Lo que aquí se atiende hoy es lo que España discutirá mañana: cuántos recursos requiere un sistema sanitario con cada vez más pacientes mayores y más factores de riesgo acumulados.

El debate de fondo no es solo sanitario, es territorial. Cuántas técnicas deben estar disponibles en cada provincia y cuánto tiempo de traslado es aceptable ante un ictus agudo es una pregunta que también se hacen en Castilla y León, Asturias o Aragón. Y la respuesta compete al Servizo Galego de Saúde (Sergas), que por ahora no ha fijado fecha pública para la trombectomía en el CHUO.

La incógnita no es solo el equipamiento. Una unidad de trombectomía exige guardias de neurorradiología cubiertas las 24 horas, y ese es el cuello de botella habitual en territorios con población dispersa. En Galicia se ensaya a la vez el cuidado del paciente crónico y la respuesta al agudo, y lo que allí funcione —o falle— marcará el debate nacional sobre sanidad de la próxima década. La próxima cita: la negociación presupuestaria de la sanidad gallega para 2027.

Ficha del Caso

  • El caso: La unidad de ictus del CHUO de Ourense cumple su primer año con 519 ingresos y una incidencia superior a la media española en una provincia muy envejecida.
  • Datos importantes: 519 ingresos en el primer año; 63,7% de pacientes autónomos al alta en los seis primeros meses; 50,7% sin síntomas o con síntomas mínimos; trombectomías derivadas al Álvaro Cunqueiro de Vigo.
  • Resumen: El servicio consolida su actividad y afronta su asignatura pendiente, practicar trombectomías en Ourense, sin fecha confirmada. La conexión nacional llega por la vía demográfica: Galicia anticipa el envejecimiento que España debatirá en la próxima década.