Catalunya alcanza 4.032.774 ocupados, récord histórico, pero el paro sube 8.174 en octubre

La afiliación gana 29.540 cotizantes y firma el mejor octubre de su serie histórica, impulsada por la educación en Barcelona y la regularización de migrantes. El desempleo acumula 31.077 parados más desde el 30 de junio.

El paro en Catalunya subió en 8.174 personas en octubre, el cuarto mes consecutivo al alza, mientras la afiliación a la Seguridad Social marcaba un récord histórico con 4.032.774 ocupados. Las dos cifras son ciertas al mismo tiempo.

Un octubre de récord que también deja 8.174 parados más

Octubre suele ser un buen mes para el empleo en Catalunya. Este año lo fue de forma extraordinaria. El territorio ganó 29.540 cotizantes respecto a septiembre, el mayor aumento de afiliados en un mes de octubre de toda la serie histórica, según los datos actualizados esta semana por los ministerios de Trabajo e Inclusión. Nunca antes había habido tantos catalanes cotizando de manera simultánea.

El motor estuvo en la provincia de Barcelona, donde la ocupación creció en 42.386 personas respecto a septiembre. La reapertura de los colegios y la reactivación de todo el ecosistema que cuelga de ellos —comedores, academias, actividades extraescolares— explican buena parte del impulso. En Girona, Lleida y Tarragona , la fotografía es la contraria: el final de la temporada turística y del calendario de recogida de la fruta pesaron más que la vuelta a las aulas. Fue la Comunidad de Madrid, boyante en los meses fríos y discreta en los cálidos, la que lideró la creación de empleo en el conjunto del Estado.

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Hay un factor que explica una parte relevante del acelerón y que no aparece en los titulares de récord: la regularización extraordinaria de migrantes. Catalunya lidera las altas de ese proceso con 98.608 personas. Junto con Madrid, es el territorio donde más beneficiarios de la regularización han encontrado trabajo, y uno de cada cinco regularizados con empleo en toda España lo hace en Catalunya.

Desde el Departament de Treball de la Generalitat asumen ese vínculo sin rodeos: ‘Los buenos indicadores de afiliación se ven, en parte, favorecidos por el impacto positivo del proceso de regularización extraordinaria. Concretamente, Catalunya lidera las altas con 98.608 personas’, señalan desde el departamento que pilota la política laboral del Govern.

Porque el otro lado del dato es tozudo. Catalunya cerró octubre con 338.246 parados registrados, 8.174 más que en septiembre, según los registros del SEPE. Desde el 30 de junio, día en que se cerró el plazo para presentar solicitudes, el desempleo acumula un aumento de 31.077 personas, 3,3 veces más que en el mismo periodo de 2025. Y el dato interanual se ha girado: hoy hay más parados que hace un año.

Un mercado que bate récords de cotizantes mientras suma parados cuatro meses seguidos no está creciendo: está cambiando de forma.

El patrón estacional catalán y el riesgo de quedarse sin motor

afiliación récord Catalunya

Lo que observamos es un mercado laboral con dos motores desacoplados. El primero es estacional y funciona con precisión suiza: la educación en otoño, el turismo en verano, la fruta en las comarcas de poniente. Ese motor tiene fecha de caducidad. El segundo es estructural, tiene nombre propio —la regularización— y es el que ha sostenido la caída del desempleo durante los últimos trimestres. Precisamente por eso, ahora que empieza a diluirse, deja a la vista lo que tapaba.

El calendario escolar tira del empleo cada septiembre y octubre, pero también concentra buena parte de la contratación temporal del otoño. Cuando esa marea baja, en junio, se lleva consigo los mismos puestos que ahora suma. Es la razón por la que los récords de octubre rara vez llegan acompañados de buenas noticias en el registro del paro: la afiliación sube con contratos que ya tienen fecha de salida.

La comparación con Madrid no es menor. La comunidad vecina crece con fuerza en los meses fríos porque su economía depende menos del litoral y más de los servicios avanzados y la administración. Catalunya, en cambio, arrastra un perfil mucho más sensible al calendario: cuando el turismo apaga la luz, tres provincias entran en números rojos y solo Barcelona sostiene el tipo. El resultado es un mercado que gana volumen y pierde capacidad de absorber a quien busca trabajo. Quien quiera seguir la serie completa por provincias puede consultarla en el portal estadístico de la Generalitat, IDESCAT.

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El precedente de 2025 ayuda a dimensionar lo que está pasando. Entre julio y octubre del año pasado, el paro creció tres veces menos que ahora. Eso no significa que el empleo se esté destruyendo —la afiliación marca máximos—, sino que el sistema no está colocando a la misma velocidad a la gente que llama a la puerta. Ahí está el matiz que separa un buen dato de un buen mercado.

El próximo examen llegará a principios de diciembre, cuando se publiquen los datos de noviembre, y será el termómetro real de si el récord de octubre era un punto de apoyo o un espejismo estacional. Para entonces el Govern tendrá sobre la mesa dos decisiones que pesan: cómo mantener el ritmo de contratación cuando el efecto de la regularización se diluya y qué hacer con las tres provincias que encadenan meses en negativo fuera de temporada. La pelota está en el tejado de la política laboral, no en el de la estadística.