EN 30 SEGUNDOS
- ¿A quién afecta? A quienes circulen por las comarcas de Tarragona, Lleida y el sur de Barcelona, a los conductores que madruguen el viernes en el Pla de Lleida y la Catalunya Central, y a quien tenga previsto subir al Pirineo.
- ¿Cuándo ocurre? Este jueves 5 de noviembre, con la lluvia más probable entre la mañana y el mediodía y los claros abriéndose de sur a norte por la tarde.
- ¿Qué cambia hoy? Poca agua, cota de nieve en ascenso y ambiente frío: paraguas testimonial y precaución en carretera, sobre todo por la niebla del viernes.
El tiempo en Cataluña este jueves trae lluvias débiles en medio territorio, frío de diciembre y nieve en el Pirineo. La jornada arranca con la resaca de la primera nevada de la temporada, que este miércoles ha dejado los paisajes blancos en la cordillera y un episodio breve en las cumbres del Montseny.
La nieve ha llegado antes que el frío persistente. El Pirineo se ha vestido de blanco por primera vez en esta temporada y el Montseny ha registrado una nevada testimonial en los picos, sin más consecuencias. Detrás de este episodio está la dana que sigue estancada en el golfo de Vizcaya, que empuja aire frío en altura para estas fechas y explica que la cota haya bajado tanto de golpe.
Las precipitaciones del jueves serán de las que no hacen daño. Aumento de la nubosidad entre la mañana y el mediodía, con ratos de cielo cubierto y una tanda de lluvias repartida entre las comarcas de Tarragona, Lleida y el sur de Barcelona. Cantidades escasas y un reparto desorganizado, con probabilidad de tormenta baja y sin esperar chubascos importantes.
Dónde llueve y dónde no: el reparto desigual del jueves
En Girona el paraguas será casi un objeto decorativo. La mayoría de las comarcas gerundenses quedarán al margen, con alguna gota en el interior y menos opciones en la Costa Brava. Por la tarde los claros irán ganando terreno de sur a norte, el viento soplará flojo y frío del noroeste y las temperaturas subirán un poco, tanto las máximas como las mínimas. Aun así, el termómetro seguirá en modo diciembre: mínimas por debajo de los 10 ºC en casi toda la comunidad, salvo algunos tramos del litoral. Nada de temporales.
La cota de nieve sube 500 metros en plena jornada
La nieve caerá en cotas medias del Pirineo, especialmente en la vertiente sur del sector occidental. El umbral empezará en 1.300 metros por la mañana y ascenderá hasta los 1.800 metros al mediodía, de modo que quien madrugue encontrará la montaña bastante más blanca que quien suba a comer.
La nieve no llega para quedarse: sube de cota tan rápido como se deshace el frente que la trae.
Para quien tenga previsto circular por el Pirineo, la recomendación es la de siempre y conviene no saltársela: consultar el estado de las carreteras antes de salir y no fiarlo todo a la previsión de la víspera. En el resto del territorio, la mañana pide chaqueta y algo de prudencia con el asfalto mojado en las zonas donde caiga la lluvia.
Del temporal mediterráneo al atlántico: el guion cambia el fin de semana
El viernes llega la mejora y se cierra el grifo durante un par de días. Cielo soleado buena parte de la jornada, con el permiso de unas nieblas matinales que podrían ser extensas y sostenidas en el Pla de Lleida y la Catalunya Central hasta el mediodía. Ojo con la conducción: la visibilidad será el principal enemigo. En el Alt Pirineu y l’Aran el día será radiante, y esos ratos de sol conviene aprovecharlos.
El fin de semana es la parte insegura del pronóstico. Catalunya entrará en el radio de acción de las perturbaciones atlánticas, con frentes que enviarán nubosidad espesa. Sábado y domingo amanecerán cubiertos, con pocas rendijas de sol y alguna gota posible que, en conjunto, debería ser poca cosa. El termómetro subirá, especialmente las mínimas, por la llegada de aire más templado y por la propia cobertura de nubes: el regusto de invierno irá marchando y volverá el ambiente de otoño. Dejémoslo en un ‘ya veremos’.
La lectura de fondo es la del cambio de patrón atmosférico. El anticiclón de las islas Británicas, que hasta ahora tenía la sartén por el mango, se deshará, y la dana acabará reabsorbida por la circulación general de borrascas. Ese movimiento abre la puerta a la borrasca Bruna, una perturbación atlántica profunda que podría dejar temporales de lluvia y viento en la mitad oeste de la Península, con Portugal como primera parada.
En Catalunya esos frentes llegarán desgastados. Lunes y martes podrían dejar algo de lluvia, preferentemente en las comarcas de Lleida y el cuadrante noroeste, donde la orografía refuerza las precipitaciones. La cota de nieve será altísima —aquí no hablamos de nevadas— y en la mitad este del territorio las opciones de mojarse son bastantes menores. Puedes seguir la evolución en la web de Meteocat. Eso sí: el nombre de Bruna todavía no está confirmado oficialmente y la trayectoria de estas borrascas cambia con facilidad de un día para otro.
El primer examen llega el viernes por la mañana, con la niebla como protagonista en el interior. Después, el fin de semana invita a mirar el cielo antes de planear nada al aire libre. Y el lunes, con Bruna o sin ella, el país habrá pasado del frío seco al aire templado del Atlántico.

