El Consejo de Gobierno del Banco Central Europeo (BCE) ha tomado la decisión de reducir los tipos de interés en 25 puntos básicos, situando la tasa de referencia para sus operaciones de refinanciación en el 4,25%, la tasa de depósito en el 3,75% y la de facilidad de préstamo en el 4,50%. Esta decisión llega después de un periodo de diez subidas consecutivas que llevaron los tipos de interés a su nivel más alto en más de dos décadas, y tras cuatro reuniones seguidas sin cambios en la política monetaria.
El BCE ha señalado que, tras una evaluación actualizada de las perspectivas de inflación, la dinámica de la inflación subyacente y la intensidad de la transmisión de la política monetaria, es apropiado moderar el grado de restricción monetaria. Aunque la política monetaria ha logrado frenar la demanda y anclar las expectativas de inflación, contribuyendo a un retroceso importante de la misma, las presiones inflacionistas internas seguirían siendo intensas debido al crecimiento de los salarios, por lo que se considera probable que la inflación continúe por encima del objetivo del 2% hasta bien avanzado el próximo año.
Política monetaria del BCE: un enfoque dependiente de los datos
El Consejo de Gobierno del BCE ha enfatizado que mantendrá los tipos de interés en niveles suficientemente restrictivos durante el tiempo que sea necesario para alcanzar sus objetivos de estabilidad de precios. Además, el banco central seguirá aplicando un enfoque dependiente de los datos en cada reunión, sin comprometerse de antemano con ninguna senda concreta de tipos.
En particular, el BCE estará atento a las perspectivas de inflación teniendo en cuenta los datos económicos y financieros entrantes, la dinámica de la inflación subyacente y la intensidad de la transmisión de la política monetaria. Este enfoque flexible permite al banco central adaptarse a las condiciones cambiantes del entorno económico y tomar decisiones basadas en la evidencia disponible en cada momento, asegurando una política monetaria efectiva y adecuada a las circunstancias.
El ciclo de subidas de tipos iniciado en julio de 2022, que elevó los tipos en 450 puntos básicos, parece estar entrando en una nueva fase con esta decisión de recorte. No obstante, el BCE ha dejado claro que seguirá vigilando de cerca la evolución de la inflación y tomará las medidas necesarias para mantenerla en línea con su objetivo a medio plazo.
Programas de compra de activos y previsiones macroeconómicas
En cuanto a los programas de compra de activos, el BCE ha indicado que el programa de compras de activos (APP) sigue reduciéndose a un ritmo mesurado y predecible, dado que se ha dejado de reinvertir el principal de los valores que van venciendo. Por su parte, en el caso del programa de compras de emergencia frente a la pandemia (PEPP), el Eurosistema seguirá reinvirtiendo íntegramente hasta finales de este mes el principal del montante adquirido que vaya venciendo, y en la segunda mitad del año, se reducirá la cartera del PEPP en 7.500 millones de euros mensuales en promedio para poner fin a las reinversiones a finales de 2024.
Respecto a las previsiones macroeconómicas, el BCE ha revisado al alza sus proyecciones tanto de inflación general como subyacente para 2024 y 2025 en comparación con las proyecciones de marzo. Se anticipa que la inflación general se sitúe de media en el 2,5% en 2024, el 2,2% en 2025 y el 1,9% en 2026, lo que supone dos décimas más para este año y el siguiente en comparación con las estimaciones de hace tres meses. De excluirse el impacto de la energía y los alimentos, la variable subyacente se quedará en el 2,8% en 2024, el 2,2% en 2025 y el 2% en 2026.
En cuanto al crecimiento económico, se anticipa un crecimiento del PIB del 0,9% en este ejercicio, un 1,4% en 2025 y un 1,6% en 2026, lo que supone una modificación de tres décimas más y una décima menos para 2024 y 2025, respectivamente, en comparación con las proyecciones anteriores.
Contexto macroeconómico actual en la eurozona
La decisión del BCE se produce en un contexto macroeconómico en el que la tasa de inflación interanual de la zona euro fue del 2,6% en mayo, dos décimas por encima de la subida de precios registrada en el mes anterior. Al excluir del cálculo el impacto de la energía, los alimentos, el alcohol y el tabaco, la tasa subyacente repuntó también dos décimas, hasta el 2,9%.
Eurostat confirmó en mayo que el PIB de la eurozona esquivó la recesión en el primer trimestre tras registrar una expansión del 0,3% que contrastó con el retroceso del 0,1% de los últimos tres meses de 2023. Entre los países de la UE, las mayores tasas de crecimiento trimestral entre enero y marzo correspondieron a Letonia (0,8%), Hungría (0,8%) y Lituania (0,8%), mientras que los peores datos fueron los de Estonia (-0,4%) Países Bajos (-0,1%) y Suecia (-0,1%).
De las principales economías del euro, España volvió a mostrar uno de los mejores avances, con un alza del PIB en el primer trimestre del 0,7%, idéntica cifra que la de los tres meses anteriores. Alemania avanzó un 0,2% frente al descenso del 0,5% del cuarto trimestre de 2023, mientras que Francia se expandió al 0,2% desde el 0,1% e Italia se impulsó un 0,3% desde el 0,1%.
En resumen, la decisión del BCE de bajar los tipos de interés en 25 puntos básicos responde a un análisis cuidadoso de las perspectivas de inflación, la dinámica de la inflación subyacente y la intensidad de la transmisión de la política monetaria. Aunque se ha logrado frenar la demanda y anclar las expectativas de inflación, el BCE seguirá vigilando de cerca la evolución de la economía y tomará las medidas necesarias para mantener la estabilidad de precios a medio plazo, aplicando un enfoque dependiente de los datos en cada reunión.