EN 30 SEGUNDOS
- ¿A quién afecta? A cualquier madrileño o visitante que utilice los autobuses de la EMT o el sistema BiciMAD durante la semana del 3 al 9 de junio.
- ¿Cuándo ocurre? Del miércoles 3 de junio al martes 9 de junio de 2026, ambos inclusive.
- ¿Qué cambia hoy? Los viajes en EMT y los trayectos en BiciMAD no tendrán coste alguno para el usuario, una medida excepcional para aliviar la movilidad durante la visita del Papa.
El Ayuntamiento de Madrid ha confirmado que los autobuses de la EMT y el sistema público de bicicletas BiciMAD serán completamente gratuitos del 3 al 9 de junio con motivo de la visita del Papa León XIV. Una semana sin billete que busca disuadir del uso del vehículo privado ante los importantes cortes de tráfico previstos en el centro de la ciudad.
La decisión, comunicada por el Área de Medio Ambiente y Movilidad, se enmarca en un dispositivo especial que incluye refuerzos en Metro y Cercanías. Desde el Consistorio se insiste en la recomendación de recurrir al teletrabajo durante esos días y de evitar, en la medida de lo posible, cualquier desplazamiento en coche hacia la almendra central.
Lo que el madrileño gana (y pierde) con la gratuidad de la EMT y BiciMAD
Los madrileños que utilicen habitualmente el autobús se ahorrarán, durante esos siete días, el coste de los billetes sencillos o de los abonos que caduquen en ese periodo. Para un trayecto con la tarjeta Multi, el ahorro diario ronda los 3,60 euros ida y vuelta, lo que supone hasta 25 euros menos de gasto semanal para quienes se muevan exclusivamente en EMT. En el caso de BiciMAD, la gratuidad elimina la tarifa base de 0,50 euros por trayecto y las fracciones horarias adicionales, un alivio especialmente útil para los desplazamientos cortos dentro de la M-30.
Sin embargo, la medida no está exenta de riesgos. En anteriores episodios de alta demanda, como las jornadas de contaminación elevada en 2022, la EMT registró picos de ocupación que rozaron el 95% en las líneas que cruzan el centro. La gratuidad podría animar a viajeros ocasionales a probar el bus, elevando la saturación en horas punta. El Ayuntamiento confía en que los refuerzos —un 15% más de frecuencia en líneas como la 1, 2 o 27— basten para absorber la demanda adicional.
Los cortes de tráfico que intenta aliviar el billete gratis
El motivo de fondo de esta iniciativa no es otro que el operativo de seguridad que rodea la visita del Papa León XIV. Aunque el programa oficial no se ha cerrado por completo, se esperan actos multitudinarios en la Plaza de Colón, la Catedral de la Almudena y, posiblemente, el estadio Santiago Bernabéu. Las restricciones al tráfico rodado convertirán en zona de acceso restringido gran parte de los distritos de Centro, Chamberí y Salamanca, con cortes puntuales que se extenderán a Moncloa y Retiro durante las jornadas centrales.
La recomendación municipal es clara: evitar el coche en la almendra central durante toda la semana. Para quienes no puedan acogerse al teletrabajo, la gratuidad de la EMT y BiciMAD se presenta como la alternativa menos traumática para llegar a a los actos o a los puestos de trabajo cercanos. Aun así, los residentes en calles afectadas por los cortes de seguridad temen que las restricciones de acceso les impidan incluso salir con su vehículo particular, una queja recurrente que ya se escuchó durante la JMJ de 2011.
La gratuidad de la EMT no es un regalo del Ayuntamiento: es la única herramienta realista para mantener la movilidad en la almendra central cuando el vehículo privado queda vetado.
El precedente de la JMJ 2011 y lo que Madrid ha aprendido
Para encontrar un desafío logístico equiparable hay que remontarse a agosto de 2011, cuando el Papa Benedicto XVI presidió la Jornada Mundial de la Juventud en Madrid. Aquel evento movilizó a más de un millón y medio de peregrinos y obligó a cortar el Paseo de Recoletos y la Gran Vía durante varios días. Entonces, la EMT no fue gratuita y la red de bicicletas públicas ni siquiera existía: BiciMAD se implantó tres años después. La comparación permite medir cómo ha cambiado la capacidad de respuesta de la ciudad y también cómo siguen repitiéndose algunas tensiones, especialmente en los barrios del entorno de la plaza de Colón.
En 2011 el Metro fue el gran aliado, pero sufrió saturaciones notables en las estaciones de Alonso Martínez y Colón. Hoy, la incorporación de BiciMAD permite al Ayuntamiento ofrecer una alternativa de movilidad individual que no existía entonces, aunque con una capacidad limitada a 2.500 bicicletas. La decisión de hacerla gratuita, a juicio de esta redacción, apunta en la dirección correcta, pero la recomendación de evitar el coche debería haberse acompañado de un plan de aparcamientos disuasorios en la periferia, algo que el Consistorio no ha concretado por ahora.
Queda la incógnita de si los madrileños responderán a la llamada de la gratuidad o si, por el contrario, la saturación de los autobuses disuadirá a muchos de subirse. Lo que parece claro es que la visita del Papa León XIV va a poner a prueba la movilidad de la capital de una forma que no se veía desde 2011. Y que el billete a cero euros es, a la vez, una solución y un experimento.
