PNV y ERC ponen fin a la legislatura de Sánchez: exigen explicaciones por el caso Leire en el Congreso

La presión de los socios nacionalistas abre un nuevo frente de desgaste para el Ejecutivo, pero Sánchez rechaza adelantar los comicios por 'interés partidista'. El PNV descarta una moción de censura y ERC no rompe la baraja.

EN 30 SEGUNDOS

  • ¿Qué ha pasado? El PNV ha pedido a Sánchez que convoque elecciones en 2026, mientras ERC exige explicaciones por el registro de la UCO en la sede del PSOE.
  • ¿Quién está detrás? Aitor Esteban, presidente del EBB del PNV, y la cúpula de ERC, que elevan la presión tras la investigación judicial en Ferraz.
  • ¿Qué impacto tiene? Los socios no amenazan con una moción de censura ni con romper del todo, pero enfrían aún más la legislatura y ponen a prueba la capacidad del Gobierno para mantener la confianza.

Aitor Esteban, presidente del Euzkadi Buru Batzar del PNV, ha abierto este jueves una brecha de confianza en la ya frágil legislatura al reclamar al presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, que convoque elecciones generales a lo largo de 2026. El interés general lo que demanda en esta situación es la convocatoria electoral este año’, ha asegurado el líder jeltzale en declaraciones recogidas por Europa Press. Su intervención se suma a la de Esquerra Republicana de Catalunya, que, sin llegar a pedir el fin de la legislatura, ha exigido que Sánchez dé explicaciones detalladas en el Congreso sobre el registro de la Unidad Central Operativa (UCO) en la sede federal del PSOE, conocido como caso Leire.

La petición del PNV llega después de una semana de máxima tensión política, marcada por la entrada de la Guardia Civil en Ferraz el miércoles 27 de mayo, dentro de una investigación judicial aún en fase de instrucción. Esteban ha vinculado directamente la continuidad del Ejecutivo a la ‘situación de bloqueo’ parlamentario y a la sucesión de casos judiciales que, a su juicio, ‘van a ser continuos porque la propia mecánica de los casos judiciales lleva a que estos se mantengan durante un tiempo’. Pese a ello, ha descartado apoyar una moción de censura y ha puesto el foco sobre Sánchez: ‘No sirve que se diga que la Constitución dice que cuatro años es lo que dura una legislatura. El artículo 115 también dice que el presidente tiene la potestad de disolver las cámaras’.

Esquerra Republicana, por su parte, ha evitado utilizar la palabra ‘cloaca’, pero no ha descartado que la investigación afecte a la credibilidad del Gobierno. La formación independentista exige una comparecencia de Sánchez en sesión de control para que explique la actuación del partido ante las sospechas de espionaje a jueces y fiscales, una exigencia que fuentes parlamentarias consultadas por Moncloa.com sitúan como un intento de reforzar su perfil crítico sin dinamitar los acuerdos sectoriales que mantienen la mayoría de la investidura.

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La respuesta de Moncloa: ‘no hay irregularidad que justifique un adelanto electoral’

En Moncloa y Ferraz reina la convicción de que el registro de la UCO forma parte de una estrategia de acoso judicial que, con el tiempo, ‘se disipará’. Fuentes del Gobierno recuerdan que el propio presidente del Ejecutivo, durante su viaje a Roma, afirmó que no pensaba disolver el Parlamento ‘por interés partidista’, apelando al mandato constitucional de cuatro años. María Jesús Montero, vicepresidenta primera y vicesecretaria general del PSOE, ha subrayado en privado que ‘no hay base para adelantar elecciones porque el Gobierno sigue funcionando y la mayoría parlamentaria no se ha roto’.

Eso sí, en la dirección socialista admiten que el clima generado por los socios complica la tramitación de las leyes pendientes y la negociación de unos Presupuestos para 2027. La portavoz del Gobierno, Pilar Alegría, ha evitado responder directamente a las exigencias de Esteban, limitándose a señalar que ‘la legislatura sigue viva y el diálogo con todas las fuerzas políticas continúa’. El Grupo Parlamentario Socialista, con Patxi López al frente, mantiene contactos discretos con PNV y ERC para rebajar la tensión antes del próximo Pleno.

Los socios de investidura no han retirado su apoyo, pero su enfado marca un punto de inflexión que obliga a Sánchez a recalibrar su estrategia para los próximos meses.

El Eje del Poder Socialista

El movimiento del PNV y de ERC no es una ruptura formal de la mayoría que invistió a Sánchez en 2023, pero sí un aviso serio sobre la erosión de la confianza. El pulso con los aliados añade una capa de complejidad a una legislatura que ya arrastraba problemas de gobernabilidad desde la incapacidad para aprobar los Presupuestos de 2026. Para el PSOE, el verdadero riesgo no está en una moción de censura —descartada por el propio Esteban—, sino en una parálisis progresiva que impida sacar adelante las reformas sociales que Ferraz quiere presentar como bandera de cara a las urnas.

Los barones territoriales socialistas observan la situación con cautela. Emiliano García-Page, presidente de Castilla-La Mancha, ha vuelto a pedir ‘transparencia total’ sobre la investigación en Ferraz, sin llegar a reclamar elecciones. En Asturias, Adrián Barbón insiste en que la prioridad es blindar los servicios públicos, para lo que es imprescindible contar con un Gobierno estable. La sintonía entre el PNV y el PSOE en Euskadi, donde gobiernan en coalición, añade un contrapeso: a nivel autonómico, ambos partidos mantienen una relación fluida que podría ayudar a contener las críticas de Esteban a nivel estatal.

La lectura a medio plazo que hacen en Ferraz es doble. Por un lado, la dirección federal confía en que la investigación judicial no arroje elementos incriminatorios contra el partido, lo que desactivaría parte de las exigencias de los socios. Por otro, son conscientes de que la simple cronología de los procedimientos judiciales, con nuevas diligencias previstas para después del verano, mantendrá el foco mediático sobre el PSOE. El Gobierno intenta transformar ese desgaste en movilización electoral, presentándose como víctima de un lawfare impulsado por la derecha judicial. La estrategia, sin embargo, choca con la incomodidad de aliados como el PNV, que rechazan ese discurso y prefieren una salida pactada.

Pedro Sánchez se enfrenta, por tanto, a un dilema: atender las demandas de adelanto electoral le daría oxígeno inmediato, pero pondría fin anticipado a una legislatura que él considera aún útil para consolidar su proyecto. Mantenerse en el cargo sin capacidad de aprobar leyes corre el riesgo de convertir el último año de mandato en un vacío legislativo. Los próximos hitos, como la comparecencia de Sánchez en el Congreso que demanda ERC o la nueva ronda de contactos para los Presupuestos, serán decisivos para medir si la legislatura agoniza o logra resucitar.

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socios PSOE

🌹 El Apunte de Ferraz

  • Mensaje fuerza: La investigación judicial aún está en instrucción y no acredita irregularidad alguna del PSOE, por lo que no hay motivo para adelantar elecciones.
  • Protagonista: Pedro Sánchez (presidente del Gobierno y secretario general del PSOE).
  • Próximo hito: La posible comparecencia del presidente en el Congreso para dar explicaciones, a petición de ERC, aún sin fecha confirmada.