EN 30 SEGUNDOS
- ¿A quién afecta? A toda la comunidad educativa catalana: docentes, alumnos y familias. La huelga paralizará colegios e institutos públicos en toda Cataluña desde mañana, viernes 5 de junio.
- ¿Cuándo ocurre? El paro indefinido comienza el 5 de junio, coincidiendo con las pruebas de acceso a la universidad (PAU) y la visita del papa León XIV a Barcelona.
- ¿Qué cambia hoy? Los docentes han rechazado el preacuerdo laboral del Govern, lo que prolonga un conflicto que se intensifica con movilizaciones sin fecha de finalización y que puede colapsar el final de curso.
El 65% de los maestros catalanes ha rechazado el preacuerdo de mejoras laborales firmado por los sindicatos mayoritarios con el Departament d’Educació, lo que desencadena una huelga educativa indefinida a partir de este viernes 5 de junio.
Rechazo masivo y fractura sindical
De los 60.686 docentes que participaron en la consulta, 39.502 votaron en contra, frente a 21.184 que apoyaron el texto. La participación alcanzó el 61% de un censo cercano a los 99.300 profesionales. La pregunta de USTEC incluía un compromiso explícito: ‘No, y me comprometo a hacer las huelgas necesarias hasta acabar el curso’. El sindicato mayoritario interpreta el resultado como un mandato para continuar la movilización.
Professors de Secundària, que celebraba una consulta interna paralela, avaló el acuerdo con un 63% de apoyos, pero la consulta general ha sido determinante. La portavoz de USTEC, Iolanda Segura, lanzó un mensaje directo a la consellera Esther Niubó: “Es un mensaje directo. La pelota está ahora sobre el tejado del Departament d’Educació”. El sindicato ha pedido que se convoque “mañana mismo” una nueva reunión negociadora.
El rechazo ha fracturado el consenso sindical. Mientras USTEC y Professors de Secundària defendían el preacuerdo, los minoritarios CGT, Intersindical y COS hicieron campaña activa por el ‘no’. Denuncian que el texto se centra en mejoras salariales —una subida de unos 388 euros para primaria y 389 para secundaria en cuatro años, más incrementos estatales para funcionarios—, pero no aborda de fondo la escuela inclusiva, la precariedad del personal de atención educativa o el cierre de líneas en la escuela pública.
Un paro indefinido que choca con eventos clave
La tercera huelga del sector en dos meses arranca mañana sin fecha de finalización. Coincide con el arranque de las pruebas de acceso a la universidad (PAU) y con la visita del papa León XIV a Barcelona, lo que amenaza con generar una tormenta logística y mediática. Las jornadas anteriores, organizadas solo por sindicatos minoritarios, tuvieron un seguimiento de entre el 10% y el 12% en territorios como Girona, Barcelona o Tarragona. USTEC confía en que el mandato del ‘no’ reactive la participación masiva.
El Govern reaccionó de inmediato. El president Salvador Illa, la consellera d’Educació, Esther Niubó, y el conseller de la Presidència, Albert Dalmau, se reunio de urgencia en el Parlament. Fuentes del ejecutivo transmiten preocupación por la imagen de caos institucional en un momento especialmente simbólico.
El sindicato mayoritario ha pedido a Niubó que les convoque “mañana mismo” a volver a negociar. La consellera había advertido días atrás que un ‘no’ al preacuerdo plantearía “un escenario de caos y debilitamiento absoluto del sistema educativo”. Confiaba en que los docentes veían “lo que está en juego” y creía que el texto, que anunció en marzo con CCOO y UGT, “no es el final ni algo cerrado”.
El ‘no’ mayoritario no solo rechaza un acuerdo salarial; es un voto de castigo a décadas de precarización del sistema público y a la falta de recursos para la escuela inclusiva.
Un conflicto que refleja el hartazgo estructural
Los críticos del preacuerdo insisten en que la ampliación de 6.400 profesionales docentes y la creación de 5.000 cátedras para institutos no están suficientemente blindadas y dependen de “disponibilidad presupuestaria”. Además, no se recuperan los complementos de antigüedad ni se modifica el currículo ni los decretos que, según la CGT, “han generado el conflicto”. La ausencia de una cláusula de revisión salarial ligada al IPC alimenta la sensación de pérdida de poder adquisitivo.
El Departamento de Educació se enfrenta ahora a un proceso de consulta interna en USTEC para definir los próximos pasos. Aunque la portavoz Segura descartó “imponer” una estrategia, la convocatoria de huelga indefinida ya está activada. El escenario abre la puerta a una crisis educativa que puede condicionar el final de curso y el inicio del siguiente.
Con la selectividad a pocas horas y la visita papal en marcha, el Govern deberá decidir entre negociar más concesiones o gestionar un conflicto que ya le ha desbordado.
