La mayoría del PP en La Rioja peligra: Vox sube seis puntos y Capellán debería pactar

El sondeo de Sigma Dos para EL MUNDO muestra un PP al alza en votos pero al borde de perder el escaño 17, mientras Vox se dispara del 7,6% al 13,5%. La incógnita territorial obliga a Génova a calibrar su estrategia de pactos autonómicos.

La mayoría absoluta de la que disfruta Gonzalo Capellán en La Rioja está más amenazada que nunca. Una encuesta de Sigma Dos para EL MUNDO muestra que, pese a subir ligeramente en intención de voto, el Partido Popular podría perder el escaño que le garantiza gobernar en solitario. El escenario dibuja una paradoja: el PP riojano pasa del 45,4% al 46% de los votos, pero cae de 17 a 16‑17 diputados, justo en el filo de la mayoría absoluta. ¿La razón? Un Vox que se dispara del 7,6% al 13,5% y pasa de 2 a 4‑5 escaños.

Una subida de votos que no garantiza la mayoría absoluta

La ficha técnica del sondeo —realizado entre el 28 de mayo y el 4 de junio sobre 1.007 entrevistas— otorga al PP un crecimiento modesto pero insuficiente. La horquilla de 16‑17 diputados coloca al partido al borde del abismo: alcanzar los 17 escaños depende de que el voto fragmentado no le reste el último representante en liza. En La Rioja, el umbral de la mayoría absoluta son justamente esos 17 diputados, y perderlo obligaría a negociar.

El desplome del PSOE —del 31,9% al 26,9% y de 12 a 9‑10 asientos— no compensa la irrupción de Vox. La formación de Abascal crece a costa de todos: roba 7,3 puntos al PP, 2,6 al PSOE y 14,5 al Partido Riojano. Un trasvase que convierte a Vox en el auténtico kingmaker de la próxima legislatura autonómica, aunque siga lejos de los porcentajes logrados en Extremadura o Castilla y León.

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La fragmentación del último escaño añade más incertidumbre: cuatro fuerzas —PP, PSOE, Vox e Izquierda Unida‑Podemos— pelearán por él en lo que la encuesta define como una foto finish que puede decidir el alcance de la influencia de la formación de derecha radical.

La metamorfosis de Vox y el factor Capellán

El ascenso de Vox en La Rioja no es un fenómeno aislado. Su estrategia de depredar al PP a corto y medio plazo, como paso previo a un intento de sorpasso, encuentra en esta comunidad un caldo de cultivo propicio: un presidente popular con perfil bajo, escasa proyección nacional y una gestión que, aunque valorada en lo local, no galvaniza al electorado frente al discurso de la competencia.

Gonzalo Capellán ha cultivado una imagen de gestor alejado de la política orgánica. Fuera de La Rioja sigue siendo un gran desconocido. En el partido hay quien alaba su vis gestora sin mancharse las manos con asuntos políticos, y hay quien le afea su desconexión de la vida orgánica y de la actualidad como vectores para movilizar al electorado. Esta dualidad pesa cuando el adversario directo sube seis puntos en apenas unos meses.

El PP riojano mejora en votos, pero empeora en escaños: una paradoja que ilustra la fragilidad de las mayorías absolutas frente a un Vox depredador.

Capellán

El Eje del Poder Popular

La encuesta coloca a Génova ante un dilema estratégico con ramificaciones que van más allá de La Rioja. El PP nacional, que ya ha tenido que pactar con Vox en comunidades como Castilla y León, Aragón o la Comunitat Valenciana, ve cómo se repite el patrón: los buenos resultados electorales no bastan si el crecimiento del socio potencial es aún mayor. En La Rioja, el partido de Abascal se sitúa en posición de exigir condiciones —prioridad nacional, Pacto Verde, inmigración— que podrían tensionar la relación con el centro-derecha tradicional y con los barones más autonomistas.

Desde el punto de vista territorial, el PP gobierna en once comunidades y en ciudades clave como Madrid, Zaragoza o Valencia. La pérdida de la mayoría absoluta en La Rioja sería un aviso para otras plazas donde la dependencia de Vox es ya una realidad o amenaza con serlo tras las próximas elecciones autonómicas. Juanma Moreno en Andalucía, Alfonso Fernández Mañueco en Castilla y León o Carlos Mazón en la Comunitat Valenciana conocen bien la dificultad de gobernar con un socio que compite por el mismo espacio electoral.

La lectura a medio plazo es clara: o el PP refuerza su discurso de gestión y genera confianza suficiente para retener a los votantes que pueden fugarse a Vox, o se verá abocado a repetir el modelo de coalición que tantos quebraderos de cabeza ha provocado en los últimos años. La encuesta de Sigma Dos no solo mide intención de voto: mide la capacidad del partido para mantener su hegemonía territorial sin hipotecas.

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En esa ecuación, el perfil de Capellán es, en sí mismo, un factor de riesgo controlado. Su bajo perfil le ha permitido navegar sin grandes sobresaltos, pero ahora necesita un golpe de timón: conectar con un electorado que, aunque le aprueba, puede sentirse atraído por un Vox que promete mano dura en los temas que preocupan. La cuestión no es tanto si el PP necesitará a Vox, sino cuánto le costará el peaje.

Se abre ahora un período de reflexión que tendrá su primer hito en el próximo Comité de Dirección de Génova, donde los barones territoriales podrían pedir más instrumentos para afrontar el fenómeno Vox en sus respectivos territorios. La foto finish de La Rioja es también la foto de un partido que, aun ganando, puede empezar a perder.

🏛️ El Apunte de Génova

  • Mensaje fuerza: El PP sigue siendo la fuerza más votada en La Rioja, pero la fragmentación del voto obliga a redoblar el discurso de gestión y la conexión con el electorado para no depender de pactos.
  • Protagonista: Gonzalo Capellán (presidente del Gobierno de La Rioja).
  • Próximo hito: El debate interno sobre la estrategia autonómica frente a Vox que previsiblemente se abordará en el próximo Comité de Dirección nacional del PP.