El PP, acusación popular, celebra que Pedraz cite a la abogada de Koldo como imputada en el caso cloacas PSOE

El auto del juez Santiago Pedraz también ordena la testifical de la presidenta del PSOE, Cristina Narbona, y fija un calendario de interrogatorios entre finales de junio y mediados de julio. Génova subraya que la instrucción judicial avala la tesis de la acusación popular ejercid

EN 30 SEGUNDOS

  • ¿Qué ha pasado? El juez Santiago Pedraz ha dictado un auto en el que cita como imputada a la abogada de Koldo García por presunto soborno y como testigo a la presidenta del PSOE, Cristina Narbona, en la causa conocida como el caso cloacas del PSOE.
  • ¿Quién está detrás? La instrucción la dirige el Juzgado Central de Instrucción número 5 de la Audiencia Nacional, donde el Partido Popular ejerce la acusación popular.
  • ¿Qué impacto tiene? El calendario de declaraciones, que arranca el 26 de junio y se prolonga hasta el 13 de julio, refuerza la línea de investigación que sostiene el PP desde hace meses, justo cuando Génova busca proyectar una imagen de alternativa limpia frente a un PSOE acorralado por los tribunales.

El auto dictado este lunes por el magistrado Santiago Pedraz marca un nuevo hito en la investigación de las cloacas del PSOE. La resolución no se limita a confirmar la imputación de Leticia de la Hoz, la abogada de Koldo García —por un presunto intento de soborno a la empresaria Carmen Pano para que rectificase su declaración sobre los 90.000 euros llevados a Ferraz—, sino que ordena la declaración como testigo de Cristina Narbona, presidenta del Partido Socialista.

El instructor quiere saber qué conocimientos tenía Narbona de las maniobras para desestabilizar los procedimientos judiciales que incomodan al Gobierno. La cita, fijada para el 10 de julio, sitúa a la cúpula orgánica del PSOE en el centro de la instrucción, un escenario que el PP, en su papel de acusación popular, ha reclamado desde el arranque del procedimiento.

El auto judicial: imputación de la abogada y testifical de Narbona

Pedraz ha confirmado la declaración como imputada de Leticia de la Hoz, la letrada que asistió a Koldo García en el caso Koldo. La resolución la sitúa en la órbita de una presunta operación para que Carmen Pano modificase su testimonio respecto a los 90.000 euros que, según declaró, entregó en la sede del PSOE. El juez también ha citado a la propia Pano y a su chófer, Álvaro Gallego, para el 29 de junio.

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Junto a ello, la decisión de tomar declaración a Cristina Narbona como testigo representa un salto cualitativo. Hasta ahora la instrucción había mantenido el foco en personas próximas al exministro José Luis Ábalos o al empresario Víctor de Aldama; con la testifical de la presidenta del PSOE, la investigación se adentra directamente en el núcleo del aparato socialista. Génova lo interpreta como una validación de la tesis que el GPP ha defendido con insistencia: los movimientos para taponear las causas judiciales incómodas al Gobierno no se limitaron a una célula aislada, sino que alcanzaron a la estructura orgánica del partido.

El auto también ordena otros seis requerimientos de información a diversas administraciones y empresas públicas. Entre ellos destaca la petición a Residuos Urbanos de Jaén para que detalle la relación laboral de Miriam Serrano, la mujer que mantuvo un pleito por un delito sexual contra el exfiscal de Anticorrupción José Grinda. El juez indaga si el empleo de Serrano en esa empresa pública pudo servir como moneda de cambio para reactivar aquel procedimiento judicial contra Grinda y, de paso, debilitar una de las figuras que había investigado causas de corrupción del PSOE.

Un calendario de declaraciones que aprieta al PSOE

Pedraz ha fijado ya las fechas para una veintena de testificales. El 26 de junio comparecerán tres agentes de la Guardia Civil y el General Jefe de Estado Mayor. El 29 de junio será el turno de Pano, de su chófer, de Serrano y de Juan Manuel Villar Funes, quien también está vinculado al intento de reactivar el caso contra Grinda. El 7 de julio declararán una periodista y el comandante Rubén Villalba —el mando de la UCO que se reunió con Leire Díez—, y ya el 10 de julio, en un mismo día, están citados el que fuera abogado de Ábalos, la propia Cristina Narbona y un antiguo mando policial.

El PP ha recibido el calendario como una oportunidad: cada comparecencia renueva el relato de un partido que utiliza las instituciones judiciales para protegerse de los escándalos. Fuentes de la cúpula popular subrayan que la instrucción sigue el itinerario que la acusación popular ha ido desbrozando con sus escritos, y confían en que los interrogatorios de julio siembren un nuevo ciclo informativo que debilite al Gobierno de Sánchez en el arranque de la precampaña de las generales.

Los oficios remitidos a la Fiscalía General del Estado constituyen otro ángulo relevante. Pedraz quiere saber si se mantuvieron reuniones en el seno del Ministerio Público con los abogados de Koldo García, del excomisario Villarejo, de Santos Cerdán o del propio investigado Ismael Oliver, letrado de Koldo. La pregunta es tan directa que su sola formulación ya tiene eco político: ¿colaboró la Fiscalía General del Estado en la construcción de una muralla defensiva para los intereses del PSOE?

Y no hay que olvidar la pieza relativa a la nacionalidad española concedida al exviceministro chavista Nervis Villalobos. El instructor reclama el expediente administrativo completo. El PP ha relacionado este trámite con la presunta intervención de las cloacas socialistas para favorecer a una figura políticamente afín a cambio de contraprestaciones aún por determinar.

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El Eje del Poder Popular

La lectura política que hace Génova es clara: el auto de Pedraz no es una resolución aislada más, sino la confirmación de una línea de investigación que el PP viene impulsando cerca de dos años como acusación popular. En un escenario en el que el Gobierno sufre un desgaste continuo por los casos de corrupción del PSOE y de sus socios, cada avance judicial se traduce en oxígeno político para la alternativa popular.

Los barones territoriales que gestionan las once CCAA del PP observan con atención el calendario judicial madrileño porque saben que cada nueva comparecencia del caso cloacas restará margen al discurso de Moncloa sobre la gestión de los servicios públicos. La estrategia de Génova pasa por mantener un perfil institucional —los populares no comentan resoluciones judiciales en caliente— mientras la realidad de la instrucción va horadando la credibilidad del PSOE. En ese difícil equilibrio entre la prudencia y la fiscalización, el Grupo Parlamentario Popular tiene asignada la tarea de llevar el eco de las diligencias al Congreso y al Senado, donde las mayorías populares pueden activar comisiones de investigación o preguntas de control, siempre con el titular judicial como ariete.

El riesgo, como señalan fuentes de la cúpula, es que la polarización excesiva minimice el efecto de los nuevos datos. Pero el argumentario que ya maneja Génova subraya lo contrario: según sus análisis, la reiteración de imputaciones y testificales a cargos orgánicos del PSOE acaba imponiendo la idea de que la limpieza institucional y la regeneración democrática son patrimonio del PP. Todo un precedente, porque en la historia reciente de la democracia española ningún partido con responsabilidades de gobierno había acumulado tantas causas penales activas a la vez.

El PP encarrila la instrucción judicial como argumento de desgaste justo cuando el calendario político empieza a ser irreversible.

🏛️ El Apunte de Génova

  • Mensaje fuerza: La regeneración democrática frente a un PSOE acorralado por las cloacas. El auto de Pedraz demuestra que la línea de investigación que el PP impulsa como acusación popular es sólida y alcanza al núcleo del partido de Sánchez.
  • Protagonista: Alberto Núñez Feijóo (presidente nacional del PP) —aunque la prudencia institucional impide ahora valoraciones en caliente, la dirección nacional subraya que el partido se mantiene firme en la defensa del Estado de Derecho.
  • Próximo hito: El 26 de junio, primera tanda de testificales ante Pedraz; el 29 de junio, declaración de la empresaria Carmen Pano y de su chófer; y el 10 de julio, comparecencia de Cristina Narbona como testigo.