San Sebastián de los Reyes aprueba la compra de un edificio y la cesión de dos solares para levantar más de 100 pisos públicos. La Junta de Gobierno Local dio luz verde este 9 de junio a dos operaciones con las que el municipio busca ampliar su parque de alquiler asequible en plena escalada de precios en el área metropolitana.
El primer movimiento es la adquisición del inmueble que ocupó la Cámara Agraria de Madrid, en la calle Graneros, muy cerca de los corrales del encierro. El edificio albergará más de 60 viviendas públicas y un centro de día para mayores, según ha detallado el Ayuntamiento. Aunque el gobierno local califica la compra de «histórica», no ha desvelado el precio de la operación ni el calendario de obras.
El segundo frente es la cesión de dos solares en la calle Orense casi veinte años después a la Empresa Municipal del Suelo y Vivienda (EMSV). Esta actuación desempolva un proyecto que llevaba casi dos décadas sobre la mesa, un retraso que el propio consistorio subraya sin explicar sus causas. Sobre esos terrenos se levantará otra promoción de alquiler público que, sumada a la de Graneros, permitirá superar el centenar de pisos nuevos.
«No es un anuncio aislado», insisten fuentes municipales. El Ayuntamiento tiene ya en marcha 68 viviendas en la calle Severo Ochoa, en Pilar de Abajo, un proyecto en fase avanzada. Y mira más allá: en el ámbito de Cerro del Baile aspira a promover más de 1.000 viviendas en los próximos años, aunque sin fechas concretas.
Si todas las actuaciones cuajan, Sanse duplicaría con creces su parque público de alquiler. Pero la letra pequeña, los plazos y los precios exactos del alquiler no figuran en la comunicación oficial. Tampoco se concretan los criterios de adjudicación ni los perfiles a los que se dará prioridad.
El municipio sitúa estas medidas en la lucha contra «la falta de vivienda asequible», un reto que en el sur de la Comunidad de Madrid se vive con especial crudeza. En municipios como Móstoles, Alcorcón o Leganés, el precio medio del alquiler ha subido más de un 30% en los últimos tres años, según los portales especializados. San Sebastián de los Reyes no es una excepción: la demanda de pisos baratos supera con mucho a la oferta y cualquier nueva promoción pública se espera como agua de mayo.
El desbloqueo de Orense demuestra que en urbanismo municipal veinte años no son nada si no hay voluntad política, y que los anuncios de hoy pueden ser los solares de pasado mañana.
La EMSV, la empresa pública que gestionará estas promociones, asume ahora la responsabilidad de mover los expedientes. De su capacidad para licitar y supervisar las obras dependerá que los plazos no se disparen. En el historial reciente de la empresa hay luces y sombras: la promoción de Severo Ochoa avanza según lo previsto, pero otros proyectos anteriores, como la rehabilitación de la colonia de la Estación, acumularon meses de retraso.
La tardanza en Orense no es un caso aislado en la región. El Plan Vive de la Comunidad de Madrid, que prometió 25.000 viviendas de alquiler asequible para 2026, acumula retrasos y críticas de los ayuntamientos por la lentitud en la cesión de suelos. En ciudades como Alcalá de Henares o Móstoles, la distancia entre el anuncio y la entrega de llaves ha superado en ocasiones los cinco años. El Ayuntamiento de Sanse, que ahora agita la bandera de la vivienda pública, tendrá que demostrar que estos dos proyectos no corren la misma suerte.
Otra incógnita es el precio. Que una vivienda sea «asequible» puede significar muchas cosas. En la práctica, los alquileres públicos en municipios del área metropolitana oscilan entre los 350 y los 550 euros al mes, muy por debajo de los 850 euros que marca el mercado privado medio en la zona norte de Madrid. Pero esas cifras solo son útiles si los ingresos de los solicitantes cuadran con los requisitos. El consistorio no ha indicado en qué horquilla se moverá.
El reto de la vivienda en Sanse no se solucionará con 100 pisos. Pero cada promoción suma y, sobre todo, marca un camino. Lo que hoy es una pantalla de ordenador en la Junta de Gobierno puede ser, dentro de unos años, la llave de una casa para decenas de familias. Siempre que los plazos no se alarguen otros veinte años.
