La Sagrada Familia acumula más de 97 millones de tiques vendidos desde que empezó a cobrar en 1915, un modelo de autofinanciación que cubre el 96,9% de la facturación de la basílica. Según un reportaje de Crónica Global, el templo de Gaudí cerró 2025 con 4,87 millones de visitantes y unos ingresos de 134,5 millones de euros.
De la peseta a los 26 euros: un siglo de taquilla
El templo, iniciado en 1882, no cobró entrada hasta 1915. Aquel año, la junta constructora empezó a pedir una peseta por ver la maqueta y otra para subir a los campanarios, según recogió La Vanguardia. La muerte de Gaudí en 1926 y la Exposición Internacional de 1929 dispararon las visitas. En 1976, con la fachada de la Pasión terminada, la afluencia volvió a crecer, y la digitalización reciente aceleró la recuperación pospandemia. Solo la crisis de 2008 frenó momentáneamente la escalada; en 2023 se superaron los 2,7 millones de visitantes tras completar la venta en línea.
Entre 1915 y 2025, la basílica vendió 97,3 millones de entradas. Hoy la básica cuesta 26 euros y puede llegar a 36 con acceso a las torres. Esa fuente representa el 96,9% de la facturación, frente al 0,4 % de donaciones y un 2,7 % de «otras fuentes». En 2025, las entradas generaron 130,3 millones netos.
134 millones de euros en 2025: la basílica como negocio turístico
La Fundación Junta Constructora de la Sagrada Familia gasta la mayor parte en la obra. De los 113,5 millones de gastos, 58,6 millones (51,7 %) se destinaron a la construcción y 36 millones (31,8 %) a la gestión. El resto cubre tareas de restauración y mantenimiento.
El monumento funciona como una empresa turística sin ayudas públicas. La visita papal (León XIV llegó a Barcelona el 9 de junio para bendecir la torre central) añade un nuevo pico de afluencia. El acto religioso, que coincide con el centenario de la muerte de Gaudí, se espera que impulse aún más la ocupación hotelera y los precios.
La Sagrada Familia factura más que muchas empresas medianas y lo hace sin depender del erario público.
El efecto León XIV: hoteles a 300 euros la noche
Según datos de STR, la ocupación hotelera en la capital catalana sube entre cuatro y siete puntos porcentuales respecto a las mismas fechas del año pasado. La consultora ObservaTUR estima que la gira del Papa por España (Madrid, Barcelona y Canarias) tendrá un impacto económico de entre 90 y 125 millones de euros. El portal eBooking.com sitúa la tarifa media nocturna en 300 euros durante estos días.
La anterior visita papal, la de Benedicto XVI en 2010, dejó un impacto de 29,8 millones, de los cuales 25,2 millones correspondieron a gasto de visitantes. Ahora el evento se enmarca en un monumento ya plenamente consolidado como reclamo turístico.
¿Se puede trasladar el modelo? Los riesgos de la dependencia turística
El éxito de la basílica se apoya en un flujo masivo e ininterrumpido de visitantes, pero la sostenibilidad de ese modelo es frágil. El golpe de la pandemia en 2020-2021 —cuando los ingresos cayeron a mínimos— mostró la vulnerabilidad de una única fuente de financiación. Además, el consistorio barcelonés estudia limitar las licencias turísticas y los cruceros, lo que podría frenar el aluvión de visitantes. No es solo la crisis sanitaria: el Ayuntamiento de Barcelona ha puesto el foco en la saturación turística y baraja subir la tasa turística.
La Sagrada Familia prevé concluir las obras en 2036, pero si el turismo se resiente, el ritmo constructor se ralentizaría. La fundación guarda reservas, pero no ha hecho públicas. El reto es transformar un modelo unidireccional en uno que diversifique ingresos sin perder el control privado del templo.
