La Generalitat dará luz verde este martes a una equiparación histórica: las familias monoparentales contarán con las mismas bonificaciones universitarias que las numerosas. La medida, con un coste de 12,5 millones de euros, eximirá del pago de la matrícula a los hogares con dos o más hijos y rebajará el 50 % a los de un solo hijo.
¿Quiénes se beneficiarán y cuánto ahorrarán?
A partir del curso 2026-2027, los estudiantes de familias monoparentales especiales —aquellas con dos o más hijos o con un miembro con discapacidad— no pagarán matrícula. Las familias generales verán reducido el coste a la mitad. Para acogerse, es necesario disponer del título oficial de familia monoparental, que ya reconoce a 78.550 hogares en Cataluña.
La normativa considera familia monoparental aquella formada por una persona adulta con hijos menores de 21 años que dependen económicamente de ella, aunque el límite se amplía hasta los 25 si los hijos continúan cursando estudios. El Govern mantendrá además la política de contención de precios: todos los grados y másteres habilitantes costarán 17,69 euros por crédito, mientras que los másteres no habilitantes se mantienen en 19,37 euros tras una rebaja del 30 %. La bonificación se aplica también en la UOC.
El trasfondo político: un guiño a ERC y a los Comuns
La iniciativa figura en los acuerdos presupuestarios que el Govern alcanzó con los Comuns para sacar adelante las cuentas de 2026, y también responde a uno de los ejes del pacto de investidura con ERC: avanzar en derechos sociales como vía para consolidar la legislatura.
Aunque los presupuestos aún no han sido aprobados definitivamente por el Parlament, la Generalitat ya activa medidas que muestran avances hacia sus socios parlamentarios. El Consell Executiu aprobará este martes el decreto que regula las bonificaciones.
Fuentes del Govern subrayan que esta equiparación es ‘un paso más en la equiparación de derechos de las familias monoparentales, una reivindicación histórica de entidades sociales’.
Con esta equiparación, el Govern iguala a las familias monoparentales con las numerosas en un gasto clave para la economía doméstica: la universidad.
Una política social que refuerza al Govern y aplaca tensiones
El movimiento tiene una lectura clara: Illa necesita demostrar que su ejecutivo no solo gestiona, sino que impulsa una agenda social reconocible. La equiparación de derechos entre modelos familiares es un mensaje que cala en el electorado de izquierdas y, al mismo tiempo, contenta a los socios que le sostienen.
No es una medida rupturista —la Generalitat ya congeló las tasas universitarias en 2020 y mantiene activa la beca Equidad—, pero amplía la cobertura a un colectivo que llevaba años reclamando este trato. Con 12,5 millones de euros, apenas supone una fracción del presupuesto de la Conselleria de Recerca i Universitats, pero su impacto simbólico es alto.
ERC y los Comuns necesitan victorias tangibles que justifiquen su apoyo al Govern frente a sus bases. Este decreto, junto con otras políticas sociales en tramitación, sirve para contrarrestar el discurso de la oposición —especialmente de Junts— que acusa a Illa de gobernar a golpe de decreto y sin profundidad social.
Con todo, el Govern afronta el reto de que las cuentas sean aprobadas finalmente: si el Parlament rechaza los presupuestos, medidas como esta quedarían sin cobertura financiera estable. La Generalitat confía en que el ahorro para las familias sirva para reducir el abandono universitario por motivos económicos y prevé que las matrículas de septiembre sean las primeras en reflejar las nuevas bonificaciones.
