La Comunidad de Madrid ha dado este miércoles un paso clave en la transformación del Metro: ha adjudicado por 104 millones de euros —un 15% por debajo del presupuesto de licitación— el contrato para dotar de ascensores, escaleras mecánicas y sistemas de protección a las nuevas estaciones de la Línea 11. La operación, aprobada por el Consejo de Gobierno, permitirá que los túneles que ya excava la tuneladora Mayrit se conviertan en paradas funcionales para miles de viajeros del sur de Madrid.
La inversión contempla 29 ascensores, 60 escaleras mecánicas, la catenaria y toda la instalación electromecánica necesaria. El ahorro de 19 millones respecto a los 123 millones presupuestados inicialmente —15% de rebaja— ha sido posible gracias a la competencia entre las empresas licitadoras, según detalló la Consejería de Vivienda, Transportes e Infraestructuras. Una vez instalados estos equipos, las estaciones de Comillas, Madrid Río, Palos de la Frontera, Atocha y Conde de Casal estarán listas para el tránsito de pasajeros.
El contrato que convierte un túnel en una estación: 29 ascensores, 60 escaleras y un ahorro del 15%
El equipamiento electromecánico es la última capa antes de que un tramo de obra civil pueda recibir viajeros. En el caso de la L11, la adjudicación se ha cerrado con una baja del 15% que la Comunidad considera un ejemplo de optimización. Las 60 escaleras mecánicas se repartirán entre las futuras estaciones de Comillas, Madrid Río, Palos de la Frontera, Atocha y Conde de Casal, mientras que los 29 ascensores reforzarán la accesibilidad universal que el suburbano madrileño persigue desde hace dos décadas. El proyecto contempla la instalación de 29 ascensores 60 escaleras mecánicas, un sistema integral de protección contra incendios, la catenaria y todas las actuaciones complementarias.
De la tuneladora Mayrit a las futuras estaciones: así avanza la obra bajo tierra
Mientras se prepara el interior, la tuneladora Mayrit ya ha conectado los frentes de excavación entre Comillas y Madrid Río. El cale, como se conoce técnicamente al encuentro de los dos frentes, se produjo tras atravesar la M-30 y el Manzanares, uno de los hitos más complejos del trazado. Desde que arrancó el 26 de marzo, Mayrit ha excavado 1.116 metros —el 21% del total— e instalado 656 anillos que conforman el revestimiento definitivo.
La tuneladora, fabricada en Alemania, avanza a un ritmo medio de 15 metros diarios, aunque puntualmente ha alcanzado los 30. El conjunto de las obras del primer tramo (Plaza Elíptica-Conde de Casal) supera ya el 45% de ejecución, con las estaciones de Comillas y Madrid Río rozando el 60% y el 58% respectivamente. La previsión oficial mantiene el horizonte de 2027 para la puesta en servicio de esta nueva conexión de 6,7 kilómetros.
Hacer de la L11 una diagonal no es solo cuestión de túneles: es la primera alternativa real a la saturada Circular en dos décadas.
La diagonal que aliviará a la Línea 6: ¿llega a tiempo para 2027?
La ampliación de la L11 no es un proyecto más. Convertirá una línea que hoy termina en La Fortuna en el gran eje diagonal del Metro, capaz de conectar Carabanchel, Usera, Arganzuela y Retiro sin pasar por el centro neurálgico de Sol, un trazado que los planes de movilidad de la Comunidad dibujan como columna vertebral de la futura red metropolitana. Para los vecinos de los desarrollos del sureste y para cualquiera que haya padecido la Línea 6 en hora punta entre Plaza Elíptica y Avenida de América, la promesa es concreta: menos transbordos y menos aglomeraciones en la Circular.
La apuesta por la L11 como diagonal no es casual. Desde que se aprobó el Plan de Ampliación de Metro 2015-2025, esta línea se considera prioritaria para coser el sur de Madrid con el eje de la M-30. Los barrios de Carabanchel Alto, Orcasitas, San Fermín y el entorno de Madrid Río verán reducidos sus tiempos de viaje al centro y al distrito de Retiro en más de un 20%, según estimaciones de la Comunidad.
De hecho, el tramo más tensionado de la L6 es precisamente el que la nueva L11 aspira a descongestionar. Según datos del Consorcio Regional de Transportes, la Circular transporta más de 400 millones de viajeros al año y su saturación es crónica. La diagonal absorberá parte de esa demanda, en un momento en que la red de Metro está en plena transformación: la L11 será el primer gran eje transversal nuevo desde la apertura de MetroSur en 2003.
Para los vecinos de Carabanchel, Usera y los nuevos desarrollos del sureste, cada mes de avance de la L11 se traduce en un horizonte más cercano de movilidad real. La promesa de 2027, sin embargo, exigirá que el ritmo actual no se resienta.

