La presidenta de la FEMP, García-Pelayo, reivindica en Tánger el municipalismo como motor de igualdad

La alcaldesa de Jerez pide en la Asamblea de Mujeres de CGLU que se creen las condiciones para un liderazgo local femenino. Las cifras en España muestran avances, pero menos de una de cada cuatro alcaldías está ocupada por una mujer.

La presidenta de la Federación Española de Municipios y Provincias (FEMP), María José García-Pelayo, ha reivindicado este martes en Tánger el papel del municipalismo como motor de igualdad, en el marco del Congreso Mundial de Líderes Locales y Regionales. La alcaldesa de Jerez, que preside la principal red de gobiernos locales de España, ha intervenido en la Asamblea de Mujeres de CGLU con un discurso en el que ha pedido más presencia femenina en la política local y la integración transversal de la perspectiva de género en las políticas públicas.

García-Pelayo ha subrayado que la transformación va más allá de las cifras. «La igualdad no puede ser una política sectorial, sino que debe permear en el conjunto de las políticas públicas y convertirse en una forma de gobernar», ha afirmado ante representantes locales de todo el mundo. Un llamamiento que coloca al municipalismo como palanca real de cambio y no como simple altavoz retórico.

La presidenta de la FEMP ha puesto el foco en las barreras que aún lastran la participación política femenina, con la conciliación y los cuidados como principales frenos. Ha recordado que en España las mujeres representan ya el 42% de las concejalías y en Andalucía rozan el 50%, pero ha enfriado la celebración con un dato revelador: solo una de cada cuatro alcaldías está ocupada por una mujer.

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Un foro internacional con peso territorial del PP

La intervención de la alcaldesa de Jerez no es un gesto aislado. La FEMP, bajo presidencia popular desde las últimas elecciones municipales, ha asumido un perfil activo en los debates globales sobre gobernanza local. El Congreso de CGLU —la organización mundial que reúne a ciudades y regiones— se ha convertido en esta edición en una plataforma donde el municipalismo español muestra sus credenciales en igualdad y descentralización.

García-Pelayo ha pedido que las redes de mujeres líderes locales fortalezcan herramientas para integrar la perspectiva de género en todas las políticas públicas y ha vinculado esta exigencia con el Pacto para el Futuro de la ONU. «Hagamos que la igualdad y la participación política de las mujeres formen parte de su implementación», ha reclamado.

El municipalismo popular como pilar de estrategia

Que la FEMP lance este mensaje desde Tánger tiene una lectura estratégica de fondo. El Partido Popular gobierna la mayoría de las capitales de provincia y gestione más de la mitad de los presupuestos municipales del país. La defensa del poder local no es solo un argumento retórico; es la base de su influencia territorial. Al situar la igualdad en el centro del discurso municipalista, García-Pelayo refuerza un perfil de gestión que combina cercanía y ambición reformista.

El dato de que solo una de cada cuatro alcaldías tenga rostro femenino es, además, un desafío que el PP deberá afrontar en las próximas contiendas locales. Las políticas de cuidados, conciliación y horarios siguen siendo asignaturas donde los ayuntamientos populares están llamados a marcar la diferencia.

El municipalismo se ha convertido en la trinchera desde la que el PP defiende una forma de gobernar pegada al territorio, con la igualdad como eje transversal y no como eslogan.

El Eje del Poder Popular

El discurso de Tánger aterriza en un partido que, desde las elecciones de 2023, controla un poder local sin precedentes en la última década. Ciudades como Madrid, Málaga, Zaragoza o Valencia gobiernan con mayorías absolutas o estables, y la FEMP se ha convertido en una correa de transmisión de los intereses del municipalismo popular ante el Gobierno central.

Génova ya ha identificado la gestión local como uno de los principales activos de cara al próximo ciclo electoral. La igualdad, lejos de ser un debate identitario, se está redefiniendo en términos de conciliación real, servicios públicos de proximidad y oportunidades de liderazgo. El reto interno es que el discurso no se quede en las tribunas internacionales y se traduzca en una promoción efectiva de cuadros femeninos en los órganos de dirección del partido.

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Desde el punto de vista territorial, el foro de CGLU permite además tejer alianzas con otras ciudades gobernadas por partidos de centro-derecha en Europa y Latinoamérica. La diplomacia municipal se ha revelado como un instrumento útil para sortear bloqueos en las relaciones entre estados y proyectar una imagen de cercanía que Moncloa no puede monopolizar.

El riesgo más inmediato es que el Gobierno intente desacreditar el discurso presentándolo como un gesto vacío si no viene acompañado de medidas concretas en los ayuntamientos del PP. De ahí que el próximo movimiento de la FEMP será la elaboración de un mapa de buenas prácticas municipales en igualdad que pueda ser exhibido ante la opinión pública.

🏛️ El Apunte de Génova

  • Mensaje fuerza: La igualdad no es cuota, es transversalidad en la gestión municipal. El PP, desde la FEMP, se erige en portavoz de un municipalismo eficaz y feminista.
  • Protagonista: María José García-Pelayo (alcaldesa de Jerez y presidenta de la FEMP).
  • Próximo hito: Presentación del plan de trabajo de la FEMP en igualdad para 2026-2027, previsto para después del verano.